Los dones del Espíritu Santo son necesarios y apropiados para nuestro tiempo presente, cuando aún no somos completamente maduros, y solo conocemos en parte. Llegará el día cuando los dones serán innecesarios, pero ese día aún no ha llegado. Claramente, el tiempo de cumplimiento al que Pablo se refiere con “entonces”, en el que veremos “cara a cara” y en el cual “conoceré como fui conocido” nos habla no de un canon completo, sino de estar en la gloria de la eternidad con Jesús. Ciertamente, eso es “lo perfecto” de lo cual se habla en 1 Corintios 13:10 que pondrá fin a la necesidad de los dones carismáticos, señales y milagros.
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Una respuesta al cesacionismo | ¿Las señales milagrosas desvían la fe y menoscaban el Evangelio de salvación?
El mismo que efectúa señales, milagros y sanidades es el mismo que salva, una cosa acompaña a la otra. No existe incompatibilidad alguna. El apóstol Pablo es el mejor ejemplo de ello: los milagros no eran contradictorios con la teología crucis que Pablo proclamaba y practicaba; antes bien, constituían un testimonio adicional de dicha teología. Una vez más, si los cesacionistas quieren probar que las señales y el sufrimiento son incompatibles, para defender su posición tendrán que buscar evidencias fuera de la Biblia. Un evangelio completo exige no solo decir que Cristo salva y que regresa, sino también que él sana, obra milagros y bautiza con su Espíritu Santo.
Una respuesta al cesacionisno | ¿Es la búsqueda de señales una señal de inmadurez espiritual o una marca de incredulidad?
Para el Señor, buscar señales de Dios es 'perverso y adúltero' cuando, y solo cuando, la demanda de evidencias viene de un corazón rebelde que simplemente quiere ocultar que es reticente a creer. Para los judíos que cuestionaban a Jesús, pedir señales era tan solo un pretexto para criticar al Maestro o buscar falta en él. La motivación de la Iglesia primitiva era muy diferente a la de los escribas y fariseos. Para la iglesia primitiva, su oración por señales y prodigios no constituía un desafío a Dios o su necesidad de presenciar un espectáculo. Ellos clamaban por señales y prodigios por su deseo de glorificar a Dios en la demostración de su poder, así como para ministrar su misericordia, compasión y amor a los necesitados. Así pues, Dios condena la primera actitud (la de los escribas, fariseos y judíos incrédulos) y ordena la segunda (la actitud de la iglesia primitiva).
Una respuesta al cesacionisno | ¿Estuvieron los milagros limitados a ciertos períodos de la historia?
El argumento cesacionista que apela a que los fenómenos milagrosos se daban por grupos, en momentos concretos y aislados en la historia de la redención, no es ni bíblicamente defendible, ni lógicamente posible.
Una respuesta al cesacionisno | ¿Los dones carismáticos eran sólo para los apóstoles?
El Nuevo Testamento (y particularmente el libro de los Hechos, es claro: Otros además de los apóstoles, hicieron uso de los dones carismáticos. Más allá de los grupos ya mencionados, por lo menos 108 personas de entre las 120 que se reunieron en el aposento alto el día de Pentecostés no eran apóstoles, e igual ejercieron los dones carismáticos. Pero la lista continúa: Felipe (cap. 8); miembros de la iglesia de Antioquía (13.1); nuevos conversos de Éfeso (19:6); mujeres de Cesarea (21:8-9); los hermanos anónimos de Gálatas 3:5; creyentes de Roma (Romanos 12:6-8); creyentes de Corinto (1 Corintios 12-14); y cristianos de Tesalónica (1Tes. 5:19-20). ¡Todos ellos ejercitaron dones carismáticos sin ser apóstoles!
Los Textos Patrísticos, una enorme nube de testigos a favor del continuismo
El cesacionismo es, y siempre será, una teología huérfana. Una teología sin fundamento bíblico que se disfraza de piedad para ocultar el verdadero motivo de su existencia: La incredulidad, la duda, el materialismo de una mente que rechaza lo que escapa de su limitado entendimiento y el escepticismo de muchos que se dicen “creyentes”. Ni la Biblia ni los textos patrísticos pueden usarse para defender el cesacionismo.
¿Expositores o mutiladores del Evangelio? — John MacArthur y su secta Pneumatomaki (los que combaten contra el Espíritu)
El sentido común nos dice que, los Expositores 2022 tienen muy poco sentido común pero, sobre todo, poco respeto por las Escrituras y mucho fanatismo hacia su postura preestablecida, al punto que la misma parece superar a la Biblia en autoridad a sus propios ojos.
Calvinismo, esclavitud humana y otros males
Sí, el Evangelio es un hogar espiritual y un refugio de igualdad y respeto para todos los seres humanos: esclavos y libres, varones y mujeres, judíos y gentiles, todos sin distinción. O por lo menos debería serlo… Tristemente, la historia evidencia una serie de abusos y violaciones cometidas contra las minorías por parte de aquellos que se hacen llamar cristianos. Sin embargo, es claro que el problema no reside en el Evangelio, sino en la forma en que algunos tuercen las Escrituras o interpretan las mismas a su conveniencia y para perdición de ellos mismos y el mal de sus semejantes. Nuestra doctrina define la forma en que vemos al mundo, la forma en que interpretamos la realidad y hasta cómo tratamos a nuestro prójimo. Más allá de la soteriología, el calvinismo y el arminianismo se diferencian incluso en estas áreas.
Formas sutiles (y no tan sutiles) en que las congregaciones abusan de sus pastores
Con la avalancha de noticias que informan sobre casos de escándalos y abusos cometidos por pastores evangélicos, pensé que era necesario equilibrar esto mostrando cómo los pastores ( y también pastoras, pues muchas fieles mujeres también ejercen valientemente este ministerio) son ocasionalmente abusados y maltratados por las ovejas (miembros de la iglesia). Quiero ser claro: este hecho no justifica ningún comportamiento escandaloso por parte de los líderes espirituales, ni pretendo justificar las fallas morales o el abuso pastoral, sin embargo, siempre vale la pena ver los dos lados de la historia.
El cambiante mundo de la escatología dispensacionalista
¿Se están acercando los pentecostales al amilenialismo? ¿Está el pentecostalismo listo para abrazar nuevos sistemas escatológicos ajenos o totalmente opuestos al dispensacionalismo? Esto podría ser cierto para aquellos que hoy están abrazando el dispensacionalismo progresivo. O eso es lo que nos sugiere el teólogo y escritor John Alifano, autor del libro “The Pretribulation Rapture Doctrine and the Progressive Dispensational System”