Arminianismo Clásico, Calvinismo

Calvinismo: Deformando el cristianismo histórico

Lo que hoy llamamos calvinismo no es más que una distorsión del cristianismo bíblico. Nunca nadie en la iglesia primitiva, ni en los siglos posteriores a la muerte de los apóstoles, creyó en lo que se conoce como los 5 puntos del calvinismo (TULIP). Tales doctrinas hubieran sido, y de hecho lo fueron, consideradas herejías. Aquel calvinista que, sinceramente y sin prejuicios, se ha tomado el tiempo de estudiar la Biblia, la historia y los textos patrísticos va a llegar a una cruda conclusión: La doctrina calvinista no solo no fue creída por la iglesia primitiva, sino explícitamente rechazada. ¿Cómo podría ocurrir esto de ser esta una doctrina verdadera? ¿Quiere decir esto que la Iglesia primitiva, y luego los cristianos de los siglos posteriores, no entendían la Biblia? Aún siglos antes del surgimiento del calvinismo, la doctrina calvinista era rechazada como herética. Y es que un estudio de los textos patrísticos de los más preeminentes padres y escritores eclesiásticos de la Iglesia, comenzando desde los discípulos directos de los apóstoles, nos enseña que la Iglesia primitiva y de siglos posteriores hubiese considerado al calvinismo una herejía peligrosa.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Dialogando con los Adventistas: Muerte, Estado Intermedio y Aniquilacionismo.

¿Posee el hombre un alma inmortal? Y si la posee ¿A dónde va el alma del hombre luego de morir? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Qué le espera al hombre en la eternidad? ¿Existe el infierno? El hombre ha buscado la respuesta a estas interrogantes por siglos. Afortunadamente, la Palabra de Dios brinda respuestas claras y certeras a todas estas interrogantes. El adventismo, sin embargo, se distancia del cristianismo bíblico e histórico en su interpretación de estos temas.

Arminianismo Clásico

¿Por quiénes murió Jesús?

Uno de los pilares del arminianismo clásico es su creencia en la Expiación Ilimitada. La doctrina de la Expiación Ilimitada es plenamente enseñada y sostenida por las Escrituras. Juan 3:16-18 deja claro que Dios nos ama; que él ama a todos en el mundo, no solo a unos pocos. También queda claro en este pasaje que Dios hizo lo que se necesitaba para proporcionar la salvación a aquellos que amaba. Dios dio a su Hijo para ser el sacrificio expiatorio para todo el mundo (1 Juan 2:2), para probar la muerte para todos (Hebreos 2:9). Jesús fue nuestro cordero sacrificial (Juan 1:29), Aquél que nos libra de la ira de Dios (1 Tesalonicenses 1:10) que justamente merecíamos. Una y otra vez en las Escrituras vemos que Jesús murió por los pecados del mundo. Su sacrificio fue hecho para todos, no solo para unos pocos. Pero si bien la muerte de Cristo fue para todas las personas, los beneficios de su sacrificio son efectivos solo para aquellos que creen en Cristo. Solo aquellos que creen obtendrán la vida eterna. Los que no creen permanecen en estado de condenación. Esto se repite en Juan 3:36; los que creen tienen vida eterna, mientras que los que rechazan al Hijo permanecen bajo la ira de Dios.

5 SOLAS, Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Historia de la Iglesia

La Iglesia Primitiva: ¿Arminiana o calvinista?

¿Fue la Reforma Protestante del s. XVI un retorno pleno, completo y acabado hacia el cristianismo primitivo? No del todo. Afirmar tal cosa sería faltar a la verdad. Fue más bien un intento por alcanzar dicho objetivo. Muchos cristianos evangélicos creen que la Reforma de Lutero volvió la iglesia a las normas de los creyentes primitivos. Muchos también creen que los cristianos evangélicos de hoy enseñan lo mismo que enseñaba Lutero. Sin embargo, ninguna de estas suposiciones está en lo correcto. Repasemos un poco la historia.