El Reino Milenial es el título dado a los 1000 años del reinado de Jesucristo en la tierra. Algunos buscan interpretar los 1000 años de manera alegórica. Otros entienden que los 1000 años son solo una manera figurativa de decir “un largo período de tiempo”. El resultado es que algunos no esperan que sea literalmente un reinado físico de Jesucristo sobre la tierra. Sin embargo, en Apocalipsis 20:2-7, seis veces se menciona específicamente que el Reino Milenial tendrá una duración de 1000 años. Si Dios hubiera querido decirnos “un largo período de tiempo”, Él lo hubiera hecho fácilmente, sin mencionar explícita y repetidamente un marco exacto del tiempo.
Autor: pensamientopentecostalarminiano
Sacramentos u ordenanzas pentecostales
Cristo instituyó dos ritos o ceremonias que debían observar sus seguidores: el bautismo, un rito único de iniciación (Mateo 28:19; Gálatas 3:27) y la Santa Cena, un rito memorial constante (1 Corintios 11:23–26). Algunas denominaciones cristianas los llaman “sacramentos” (católicos, luteranos, anglicanos, reformados, etc.), la iglesia ortodoxa oriental los llama “misterios” y los evangélicos y otros protestantes que consideran que estas dos palabras tienen connotaciones negativas los llaman “ordenanzas”. Las Escrituras, sin embargo, no tienen ninguna palabra para la categoría que forman estos dos ritos. En las Iglesias pentecostales estos dos ritos reciben el nombre de "ordenanzas", no sacramentos, pues no se cree (a diferencia de católicos y reformados) que se reciba alguna gracia especial a través de ellos. En la tradición pentecostal se practican dos ordenanzas: El Bautismo en agua (que se realiza siempre por inmersión) y la Santa Cena (o Cena del Señor). Sin embargo, algunas iglesias pentecostales y anabaptistas practican también el lavatorio de pies como parte de la Cena del Señor.
Los cristianos y el Halloween
Hace unos días, como cada 31 de octubre en el mundo anglosajón (y en algunos países de Latinoamérica influenciados por la cultura estadounidense) se celebró la fiesta pagana conocida como Halloween. Incluso algunos que se identifican a sí mismos como "cristianos" también lo celebraron. Ya en años anteriores hemos oído de uno que otro artista "cristiano" desubicado que considera inofensiva, y hasta ha recomendado, la celebración de dicha fiesta. Pero lo cierto es que, si te llamas a ti mismo cristiano, no puedes, ni debes celebrar el Halloween.
La Biblia y el culto a la muerte
Muchos quizá argumenten que el Día de los Muertos no se menciona explícitamente en la Biblia y que, por lo tanto, no hay pecado alguno en su celebración en tanto no se incurra en prácticas de tipo pagano o espiritista. Para muchos quizá sólo se trate de un día de recordación de sus seres queridos que han muerto y reuniones de carácter familiar. Sin embargo, cuando tratamos con aspectos no prohibidos explícitamente en la Escritura, los cristianos deben aplicar principios bíblicos para poder tomar desiciones sabias y piadosas. Dos de los lugares en donde podemos encontrar este tipo de principios son pasajes como Romanos 14-15 y 1 Corintios 8-10, en donde el apóstol Pablo da instrucciones a aquellos que se preguntaban si era correcto que un creyente comiese de lo ofrecido a ídolos. Estos principios por lo general son tratados bajo la categoría de libertad cristiana. Aunque la situación no es exactamente la misma, los principios que Pablo articula en estos pasajes nos proveen con un paradigma para saber cómo aplicar sabiduría bíblica en situaciones similares.
Pentecostales, Reforma y reformados
Muchas veces se oye a gente diciendo “soy reformado” o “tal iglesia no es reformada” o “somos un grupo de amigos reformados”. En el mundo de habla española, esta etiqueta se usa en contextos muy diversos y muchas veces de forma equivocada. reformado y calvinista no es lo mismo (aunque algunas hayan robado para sí el título). Jamás debemos olvidar que la Reforma tuvo 4 ramas principales: los luteranos, los calvinistas, los anglicanos y los anabaptistas. Estos 4 movimientos pueden ser llamados en propiedad Iglesias Reformadas, no sólo los calvinistas. Por lo tanto, “reformado” no significa exclusivamente “calvinista” o seguidor de las ideas de Calvino. Fue hacia el año 1600 que los calvinistas comenzaron a apropiarse para sí mismos del nombre "reformados" y a llamar "luteranos" a los que diferían de ellos. Dicho de otra manera, los seguidores de Calvino se “robaron” para sí el nombre “reformados”, asumiendo erróneamente que eran los únicos y legítimos herederos de la Reforma, cuando la verdad es que solo son una rama de la misma (y ni siquiera la rama mayoritaria). En todo caso, serían los luteranos quienes más derecho tendrían a ser llamados “reformados”, pues fue Martín Lutero, su fundador, quien hizo estallar la Reforma Protestante (y esto es lo que con tanto celo celebran los mismos calvinistas cada 31 de octubre, Día de la Reforma).
31 de octubre, Día de la Iglesia Evangélica
Como salvadoreños y evangélicos, recordamos en este día no sólo el Día de la Reforma, sino también el día histórico en el que la Iglesia Evangélica Salvadoreña se agenció un triunfo sin precedentes cuando la Asamblea Legislativa de nuestro país reconoció de forma pública, su presencia numérica, peso político e impacto social y religioso entre la población salvadoreña. Previamente, la Asamblea Legislativa de El Salvador, en el artículo 1 del Decreto Legislativo No. 514, de fecha 17 de octubre del año dos mil trece, había declarado el 28 de octubre para dicha celebración. Sin embargo, dicho artículo fue reformado a petición de varios ministros evangélicos que presentaron la iniciativa para cambiar la fecha al 31 de octubre de cada año. Dicha iniciativa fue liderada por Marlín Reyes, coordinador del Departamento de Teología de la Universidad Evangélica de El Salvador, y Oscar Durán, Decano de la Facultad de Teología de la Universidad Cristiana de las Asambleas de Dios. Con el cambio de fecha se buscaba coincidir con muchas iglesias en diferentes partes del mundo, que celebran el 31 de octubre como "Día de la Reforma Protestante".
Solus Spiritus, la Sexta Sola olvidada
La expresión latina 'Solus Spiritus' significa 'Solo el Espíritu' y constituye la 'sola' olvidada de la Reforma Protestante. Los pentecostales, al igual que el resto de las iglesias nacidas de la Reforma o derivadas de ésta, reconocemos que las enseñanzas del protestantismo pueden resumirse en las famosas cinco solas: Sola scriptura, Sola fide, Sola gratia, Solus Christus y Soli Deo Gloria. Aunque los pentecostales estamos orgullosos de ser protestantes y nos gozamos en nuestro legado evangélico; no obstante, como herederos de un legado espiritual igualmente valioso, estamos cada vez más convencidos de que sería teológicamente correcto y necesario añadir una nueva sola a la lista: Solus Spiritus. ¿Por qué pensamos de esta manera? ¿Por qué añadir una más a la lista de las 5 Solas? Los pentecostales, en plena concordancia con la biblia, entendemos y proclamamos que el conocimiento de Dios por parte del creyente no puede nunca ser completo si no conoce a la tercera persona de la Deidad. En opinión de muchos teólogos, el ministerio activo del Espíritu Santo marca la edad de la Iglesia como la “Edad del Espíritu”, en contraste con la era de los Evangelios que es descripta como la “Era del Hijo”, y el Antiguo Testamento que es llamado “La era del Padre”. Todos aquellos que están genuinamente en la Iglesia del Señor Jesucristo, son producto de la obra creativa del Espíritu Santo por medio de Sus múltiples ministerios.
Soli Deo Gloria, nuestra razón de ser
El principio de Soli Deo Gloria es ampliamente enseñado en la Biblia. En el Salmo 115:1 el salmista declara: “No a nosotros, Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. Por eso, en opinión de muchos, “Soli Deo gloria” es la más importante de las Solas, porque de ella dependen las demás Solas, sin la Gloria de Dios no habría nada (Salmo 115:1). Dios mostró su Gloria desde el comienzo de la creación, con su sola voz creó todo lo que hoy podemos ver y para coronar la creación hizo al hombre (1 Corintios 11:7). El salmista proclama y dice los cielos cuentan la Gloria de Dios (Salmo 19:1).
Solus Christus, una doctrina pentecostal
La expresión latina "Solus Christus" (Sólo Cristo) es una de los cinco solas que resumen la creencia básica de los reformadores protestantes: Que la salvación es a través de sólo Cristo y que Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre. En la teología evangélica todo se trata de Cristo. Todo se trata acerca de Su Persona y Obra. No se trata acerca de nosotros, no se trata de la realización de nuestros “sueños” o “sacar el campeón de nuestro interior”, no. Todo se trata acerca de Cristo. Solus Christus rechaza todo sistema humanista o antropocéntrico. El evangelio es, por naturaleza, Cristocéntrico.
Sola Gratia, esencia de la fe pentecostal
La frase “Sola Gratia” es del latín y se podría traducir al español como “Solo por Gracia”. Bíblicamente, la gracia es el favor inmerecido de Dios. La gracia es la riqueza de Dios a expensas de Cristo. La gracia no implica solo una actitud benevolente sino una obra que transforma a un pecador en un santo. La gracia excluye todos los méritos humanos (Romanos 11:6) y es el único medio de nuestra salvación (Efesios 2:8-9). La Sola Gratia hace referencia a la realidad de que la salvación es solo por la Gracia de Dios.