Familia, Matrimonio, Vida Cristiana

Matrimonio, un reflejo de la Trinidad

El matrimonio auténtico, el matrimonio bíblico, es decir, la unión de vida y amor entre un hombre y una mujer así nacidos, es el fundamento mismo de nuestra sociedad. Dicho fundamento fue puesto por Dios mismo, quien ha creado e instituido en la naturaleza humana el mismísimo concepto de familia. La familia y el matrimonio (que es su fundamento) han sido creados e instituidos por Dios. No son el fruto del azar ni de una ciega evolución ni un invento conveniente de la sociedad o del Estado. El matrimonio y la familia son parte fundamental del proyecto de amor de Dios en la historia, que es siempre una historia de salvación.

Matrimonio, Vida Cristiana

Just Thinking | Cásate con tu mejor amigo

Cuando tú y tu cónyuge se conocieron, antes de ser novios, fueron amigos. Y la amistad no muere al casarse, ¡Crece! ¿Quieres un buen matrimonio? Cultiva la amistad, cuídala y priorízala. Es por eso que en el libro más poético de la Biblia, el Cantar de los Cantares, la esposa se refiere al esposo como su amigo: “Este es mi amado y este es mi amigo” (Cantares 5:16)

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana, Vida Espiritual

Just Thinking | Entre Escila y Caribdis

La frase «entre Escila y Caribdis» ha llegado a significar el estado donde uno está entre dos peligros y alejarse de uno te haría estar en peligro por el otro, y se cree que es la progenitora de la frase «entre la espada y la pared». Mientras que Escila vivía en los acantilados y devoraba a quien osara acercarse, Caribdis tragaba una gran cantidad de agua tres veces al día para devolverla otras tantas veces, formando un peligroso remolino que absorbía todo cuanto estaba a su alcance. Ninguno de los destinos era más atractivo ya que ambos eran difíciles de superar. Al parecer, el cristianismo de hoy enfrenta un dilema semejante al del mito homérico. Desde los días de la época apostólica, la Iglesia cristiana se ha visto obligada a pelear contra dos grandes tentaciones espirituales, a saber, el legalismo y el libertinaje.

Muerte, Vida Cristiana, VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE, Vida Espiritual

Just Thinking | Sin prisa para morir

Todos queremos llegar a nuestro destino, menos cuando la vida se nos va. ¡Salvo que estemos seguros de a dónde vamos! ¡Esa es la clave! Porque la Biblia dice que cuando recibimos al Señor Jesús en nuestra vida, la muerte ya no existe para nosotros. Ese proceso es solamente un instante, un momento: Dios tiene en sus manos nuestra vida cundo nuestros días terminan aquí, de tal manera que estamos seguros de que seguiremos viviendo en un cuerpo transformado: “Pondré en vosotros mi aliento de vida y reviviréis” (Ezequiel 37:14). Dice el Señor por medio del profeta.

COVID-19, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana

No es el fin, es apenas el principio

En tiempos de crisis, la gente necesita esperanza. ¡Y la mayor fuente de esperanza debe provenir de los creyentes y de una iglesia valiente, decidida, sabia y firme! Las epidemias son oportunidades clave para que la iglesia crezca. ¡El mayor testimonio es seguir el ejemplo de Cristo como hizo con los leprosos! Es hora de difundir amor, generosidad, esperanza y paz sin tenerle miedo a la “lepra” (o al COVID-19). La iglesia primitiva duplicó sus números ante este tipo de epidemias, incluso peores y ¿porque nosotros no?

Diezmos y Ofrendas, Finanzas, Vida Cristiana

La práctica del diezmo en el cristianismo

Diezmar es un asunto con el que muchos cristianos luchan y que muchos inconversos critican. Esto se debe a que en muchas iglesias se pone demasiado énfasis en diezmar. Al mismo tiempo, otras iglesias insisten en que el diezmo no está vigente en nuestra época; esto ha llevado a que muchos cristianos (incluso dentro de iglesias en las cuales se enseña el diezmo) rehúsen someterse a las exhortaciones de sus líderes acerca de hacer ofrendas al Señor o diezmar. Así, aunque ofrendar y dar de nuestros bienes para la obra de Dios está destinado a ser un gozo y una bendición, a veces no es el caso en la iglesia de hoy. Pero ¿qué enseña la Biblia al respecto? ¿en qué consistía el diezmo en la antigüedad? ¿estamos los cristianos obligados a pagar el diezmo? Dejemos que la Biblia hable por sí misma sobre este tema.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

Los peligros del legalismo

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

Es tiempo de someter el ego

El orgullo es una prisión que perpetúa la ira, las heridas y la necedad, mientras que mantiene alejados los efectos restauradores de la culpabilidad, humildad y la reconciliación (Proverbios 11:2; 29:23; Gálatas 6:3; Salmos 4:6; Apocalipsis 3:17-20). Más adelante, en Proverbios 16:18, Dios nos dice que delante de la destrucción va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu. No es solo que el orgullo vaya a ser nuestro carcelero: también será nuestro verdugo.

Ministerio Pastoral, Vida Cristiana

El autocuidado pastoral

Pastor, no te descuides de ti mismo. No bajes la guardia, ¡Sé fuerte! Tus ovejas te necesitan. La forma de ejercer nuestro ministerio ha cambiado, de eso no hay duda. ¡Y quizá nunca vuelva a ser igual que antes! Lo que no ha cambiado, ni cambiará, es nuestra responsabilidad de compartir la Palabra de Dios.

Neopentecostalismo, REFLEXIÓN BÍBLICA, Soberanía Divina, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Por qué está pasando todo esto?

Lo bueno y lo malo nos pasa a todos. Dios permite los desastres naturales no porque quiera castigarnos por nuestros pecados o desee vengarse de la humanidad por su desobediencia, sino porque en su infinita sabiduría sabe que puede ayudar en su propósito de atraer almas a la vida eterna. A causa de la Caída, la naturaleza ya no tiene un orden perfecto. A pesar de que hay mucho bien en la naturaleza, también nos sobrevienen pestes, plagas y desastres como inundaciones, huracanes, terremotos y tornados. Estos sucesos no son directamente una “obra de Dios”, sino que son el resultado de la imperfección del mundo natural. Esta imperfección no viene de Dios sino del mal. Afirmar que todo lo que pasa en esta tierra es la voluntad de Dios, o que es causado por Él, es fallar a la verdad y acusar a Dios de maldad.