ESCATOLOGÍA, Herejías, Teología

Una respuesta a quienes niegan la parousía

El retorno personal de Jesucristo a la tierra es la única manera en que recibiremos la plenitud de la esperanza que tanto anhelamos. Debemos estar esperando un retorno visible de Cristo (Mateo 24:27, 30,44; Marcos 13:26; Lucas 21:27; Hechos 1:11; Filipenses 2:10-11) quien a su venida nos transformará y nos hará partícipes de su gloria (Romanos 8:18-23; 1 Corintios 15:51-52; Colosenses 3:4).

Dispensacionalismo, Teología

¿Es indispensable el Dispensacionalismo?

Muchos cristianos hoy leen las Escrituras a través de un paradigma teológico que era desconocido antes del siglo diecinueve. Este punto de vista, llamado dispensacionalismo, introduce conceptos tales como el rapto pretribulacionista y el judaísmo del tercer templo en el milenio. Sin embargo, aun cuando estas innovaciones escatológicas no son las diferencias más importantes entre el dispensacionalismo y la teología cristiana histórica, muchas de ellas no son triviales. La controversia plantea preguntas acerca de la naturaleza del reino de Dios, de la iglesia, y del propio evangelio. Pero, ¿Es esto así en realidad?

ESCATOLOGÍA, Milenio, Segunda Venida de Cristo, Teología

Teorías sobre la Segunda Venida

En la teología evangélica, se denomina “arrebatamiento de la iglesia” al evento en el cual Dios “quita” o “arrebata” a los creyentes de la tierra para dar paso a Su justo juicio que será derramado sobre la tierra durante el período de la tribulación. La doctrina del arrebatamiento (a veces llamado “rapto de la iglesia”) no fue enseñada en el Antiguo Testamento, por lo que Pablo la llama un "misterio" ahora revelado: "He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Corintios 15:51-52). Pablo consideraba al arrebatamiento la “esperanza bienaventurada” del creyente (Tito 2:13), el glorioso evento que todos debemos anhelar. A través del arrebatamiento seremos totalmente libres de pecado, y estaremos para siempre en la presencia de Dios. En el arrebatamiento, Dios resucitará a todos los creyentes que han muerto, dándoles cuerpos glorificados, y después partiendo de la tierra con aquellos creyentes que estén aún vivos, a quienes también les serán dados cuerpos glorificados (1 Tesalonicenses 4:13-18 y 1 Corintios 15:50-54).

ESCATOLOGÍA, Milenio, Teología

El Posmilenialismo y sus postulados

El posmilenialismo contrasta con el premilenialismo (el punto de vista que dice que la segunda venida de Cristo ocurrirá antes de Su Reino Milenario, y que el Reino Milenario es de 1,000 años literales) y, en menor grado, con el amilenialismo (un milenio no literal). Asimismo, el posmilenialismo ha servido de base a nuevas corrientes teológicas heterodoxas, tales como la Teología del Dominio (Dominionismo) y el “Reino Ahora”. El posmilenialismo se divide en dos corrientes: Posmilenialismo bíblico y posmilenialismo liberal.

ESCATOLOGÍA, Milenio, Teología

El Amilenialismo en perspectiva

El amilenialismo es el nombre dado a la creencia de que no habrá un reino literal de Cristo de mil años. Las personas que sostienen esta creencia son llamadas amilenialistas. Esto difiere de la idea más extensamente aceptada llamada el premilenialismo (la creencia de que la segunda venida de Cristo ocurrirá antes de Su reino milenario, y que el reino milenario es un reino literal de mil años) y de la idea menos extensamente aceptada llamada el posmilenialismo (la creencia de que Cristo volverá después de que los cristianos [y no Cristo Mismo] hayan establecido el reino en esta tierra). Sin embargo, es importante aclarar que sería injusto e incorrecto afirmar que los amilenialistas no creen que no haya milenio en absoluto. Mas bien no creen en un milenio literal (un reino literal de Cristo de mil años en la tierra). Por el contrario, los amilenialistas creen que Cristo está sentado ahora sobre el trono de David y que esta dispensación de la Iglesia es el reino sobre el cual Cristo reina.

ESCATOLOGÍA, Milenio, Pentecostalismo, Teología

El Milenio en la teología protestante

El Reino Milenial es el título dado a los 1000 años del reinado de Jesucristo en la tierra. Algunos buscan interpretar los 1000 años de manera alegórica. Otros entienden que los 1000 años son solo una manera figurativa de decir “un largo período de tiempo”. El resultado es que algunos no esperan que sea literalmente un reinado físico de Jesucristo sobre la tierra. Sin embargo, en Apocalipsis 20:2-7, seis veces se menciona específicamente que el Reino Milenial tendrá una duración de 1000 años. Si Dios hubiera querido decirnos “un largo período de tiempo”, Él lo hubiera hecho fácilmente, sin mencionar explícita y repetidamente un marco exacto del tiempo.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Teología

¡Necesitamos más predicación teológica!

Uno de los mayores problemas de la predicación evangélica contemporánea es que las predicaciones cristianas muchas veces no son verdaderamente cristianas. Son morales en el mejor de los casos, herejías en la mayoría. El evangelio de la prosperidad es solo la punta del iceberg. Pocos predicadores estarán dispuestos a admitirlo, pero muchas de las predicaciones no apuntan a Cristo, no revelan a Cristo, no hablan de Cristo o de su obra, de sus promesas o de cómo ser como Él. Cuando solo predicamos que no debemos mentir, que no debemos robar, o que debemos amar a nuestra esposa, aun cuando son principios útiles y hasta tradicionalmente cristianos, no son exclusivamente bíblicos. Los mormones, testigos de Jehová, y budistas enseñan y se adhieren a esos principios también. Las predicaciones moralistas son, en última instancia, una falta de respeto a la Biblia y a su autor, pues no estamos extrayendo de ella los grandes tesoros de conocimiento que contiene. Muchos predicadores "evangélicos" incluso han reducido el mensaje del Evangelio a una prédica legalista en la cual lo único que importa es que las mujeres no usen pantalones, se cubran el cuerpo lo más posible, no usen maquillaje, ni se corten el cabello. Pero ¿Es esto el Evangelio? ¿Por tan poca cosa vino a morir el Señor?

Anti-Intelectualismo, Estudio Teológico

¿Qué “la letra mata”? ¿En serio?

¿Alguna vez has intentado corregir a un cristiano, pastor o líder religioso con escasa preparación teológica y que presta más valor a la experiencia subjetiva que a la Palabra escrita de Dios? ¡De esos abundan hoy en día! ¡Incluso lideran grandes e importantes congregaciones, y hasta predican en la radio, la Tv y las redes sociales! Quizá, al intentar explicarles la sana doctrina y pretender orientarles en el uso de una sana exégesis te hayas encontrado con la siguiente respuesta: “Hermano, estás enfocándote demasiado en el texto. Recuerda: la letra mata, pero el espíritu vivifica. Nosotros somos cristianos del Espíritu, no de la letra”.  Y es que 2 Corintios 3:6 suele malinterpretarse para justificar cualquier extravagancia o error exegético nacido de interpretaciones subjetivas del texto sagrado. Peor aún, le atribuimos al Espíritu Santo dichos errores. Esta práctica ha sido común en muchas congregaciones pentecostales que prestan poco valor al estudio serio de la Biblia. Algunas iglesias y sus ministros incluso consideran pecado la formación teológica, negándose a sí mismos y a sus congregaciones la asistencia a seminarios teológicos, institutos bíblicos o universidades cristianas. Todo esto amparado supuestamente en 2 Corintios 3:6, el cual dice: “Él nos ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra, sino el del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.” (2 Corintios 3:6; NVI). Pero interpretar dicho texto como justificación para rechazar el estudio bíblico y la erudición teológica es incorrecto. ¿Cuál es el problema con esta interpretación? Tal interpretación es diabólica errada.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Dialogando con los Adventistas: Miguel, Azazel y el Santuario.

Los Adventistas se presentan como cristianos evangélicos. Incluso si uno lee su base doctrinal oficial, encuentra que muchas de ellas son claramente identificables como evangélicas. Muchos cristianos ortodoxos hasta podrían considerar tolerable el énfasis adventista en la observancia del sábado, pues incluso grupos evangélicos como los Bautistas del Séptimo Día lo hacen sin que esto afecte su comunión con otros creyentes evangélicos. Para muchos otros, el énfasis adventista en una vida saludable y su obsesión por la ley mosaica (con sus regulaciones dietéticas) y el vegetarianismo, resulta hasta digno de encomio. Ciertamente, pocos evangélicos concordarían con los adventistas en la doctrina del sueño del alma y el aniquilacionismo, pero incluso esto podría ser tolerable para las iglesias protestantes más liberales. Sin embargo, las anteriormente mencionadas no son las únicas doctrinas adventistas que difieren del cristianismo bíblico. Los adventistas incluyen entre sus creencias muchas otras doctrinas antibíblicas, algunas de ellas verdaderamente extrañas y hasta peligrosas.

Neumatología

Pneumatología Pentecostal: ¿Quién es el Espíritu Santo?

La neumatología es la parte de la teología sistemática que estudia lo referente a la tercera persona de la trinidad, es decir, al Espíritu Santo. Al igual que la teología propia estudia algunos rasgos de la primera persona de la trinidad y la cristología estudia de Jesús, también la neumatología estudia la personalidad, la deidad y la obra del Espíritu Santo. Etimológicamente la palabra neumatología proviene de dos vocablos griegos donde neuma significa viento, aire o espíritu y logos, estudio o tratado. En palabras sencillas se entiende entonces que es el estudio del Espíritu Santo. Las razones de estudio son diversas, sin embargo, es necesario su estudio ya que también es Dios y no conocerlo sería negligente. Por otro lado, la Biblia menciona que el Espíritu Santo tiene mucha relación con el hombre hoy día. Además, se le pide al creyente vivir en sujeción al Espíritu Santo, pero ¿Cómo entender esta relación con el Espíritu sin antes conocerle? Por tal razón, el estudio de la persona y de la obra del Espíritu Santo es, para el cristiano devoto, una cuestión de vital interés. Particularmente para el creyente pentecostal.