5 SOLAS, Reforma Protestante, Teología

Solus Christus, una doctrina pentecostal

Por Fernando E. Alvarado

INTRODUCCIÓN

La expresión latina “Solus Christus” (En español: Sólo Cristo) es una de los cinco solas que resumen la creencia básica de los reformadores protestantes: Que la salvación es a través de sólo Cristo y que Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre.[1] En la teología evangélica todo se trata de Cristo. Todo se trata acerca de Su Persona y Obra. No se trata acerca de nosotros, no se trata de la realización de nuestros “sueños” o “sacar el campeón de nuestro interior”, no. Todo se trata acerca de Cristo. Solus Christus rechaza todo sistema humanista o antropocéntrico. El evangelio es, por naturaleza, Cristocéntrico.[2]

Fiel al principio de Solus Christus, el Movimiento Pentecostal enfatizó desde sus orígenes 4 facetas del evangelio y ministerio de nuestro Señor Jesucristo: Jesucristo como único salvador (Juan 3.16); Jesucristo como gran sanador (1.ª de Pedro 2.24 y Santiago 5.14); Jesucristo como bautizador con el Espíritu Santo (Lucas 3.16 y Hebreos 2.4) y Jesucristo como rey que viene (1 Tesalonicenses 4.16-17).

  1. Jesucristo, el Salvador: El Primer y más importante aspecto de la doctrina pentecostal es que Jesucristo es el único medio de salvación para la persona. La salvación no es por obras sino por gracia por medio de la fe, nadie se puede salvar a sí mismo (Efesios 2:8).
  2. Jesucristo, el Sanador: En la Cruz del Calvario Jesús llevó nuestros pecados y también nuestros dolores y enfermedades. Una promesa para nuestros días es que por su llaga somos curados. Isaías 53 Podemos ser sanados sobrenaturalmente de nuestras enfermedades físicas por medio del Poder de Dios.
  3. Jesucristo, Bautiza con el Espíritu Santo: La Salvación, el perdón de los pecados no es el final de todo lo que Jesús puede y quiere hacer por la persona. Una vez convertidos a Él, la persona puede ser llena del Espíritu Santo y tener la evidencia de ese bautismo a través de la manifestación de los 9 dones mencionados en 1 Corintios 12 de la Biblia.
  4. Jesucristo, el Rey que Viene: Jesucristo regresará pronto a reinar. La Biblia le llama Rey de reyes y Señor de señores. Esta es la maravillosa esperanza que tenemos (Apocalipsis 22).

Estas cuatro verdades, conocidas como las 4 doctrinas cardinales del pentecostalismo clásico, constituyen la base de nuestra misión de alcanzar a los perdidos y edificar a los creyentes y la iglesia tanto hoy como en el futuro. Estas 4 verdades cardinales definen al pentecostalismo como una fe cristocéntrica, una fe establecida sobre el principio de Solus Christus.

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SOLUS CHRISTUS, LA ESENCIA DEL PENTECOSTALISMO

Cristo, la Segunda Persona de la Trinidad, igual en Divinidad al Padre, es decir, Dios mismo (Juan 1:1) tomó una naturaleza humana para cumplir la perfecta Ley de Dios como un verdadero hombre en representación nuestra (1 Timoteo 3:16). Y no solamente para vivir perfectamente por nosotros, sino también para pagar nuestra deuda en la Cruz al beber la copa de ira del Padre por nosotros, es decir para morir por nosotros. El Justo, murió por los injustos, el Bendito se hizo maldito.

Solamente un Ser Eterno podía pagar una deuda eterna. Solamente un Ser eterno nos libró de la muerte eterna para darnos vida eterna. Solamente un Ser Eterno quebrantó la separación eterna que teníamos con Dios para darnos una unión y comunión eterna con Dios. Es Cristo, el Dios-hombre (Theantropos), quien une a Dios y al hombre. Es Cristo quien merece ser adorado, y no solo por las bendiciones que nos puede dar, sino por quien es Él. Esa enorme distancia que nos separaba de Dios fue acortada de forma definitiva porque Dios se acercó a nosotros, vivió (y vive) entre nosotros, vivió por nosotros, murió por nosotros, resucitó por nosotros, intercede por nosotros y volverá por nosotros, su Iglesia.

La Declaración de Verdades Fundamentales de las Asambleas de Dios, en su artículo 2, afirma:

“El Señor Jesucristo, en lo que respecta a su naturaleza divina y eterna, es el verdadero y unigénito Hijo del Padre, pero en lo que respecta a su naturaleza humana, es el verdadero Hijo del Hombre. Por lo tanto, se le reconoce como Dios y hombre; quien, por ser Dios y hombre, es “Emanuel”, Dios con nosotros… Siendo que el nombre Emanuel abarca lo divino y lo humano, en una sola persona, nuestro Señor Jesucristo, el título Hijo de Dios describe su debida deidad, y el título Hijo del Hombre su debida humanidad. De manera que el título Hijo de Dios pertenece al orden de la eternidad, y el título Hijo del Hombre al orden del tiempo… El Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo, después de limpiarnos del pecado con su sangre, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, sujetándose a Él ángeles, principados, y potestades. Después de ser hecho Señor y Cristo, envió al Espíritu Santo para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla y confiese que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios el Padre hasta el fin, cuando el Hijo se sujete al Padre para que Dios sea todos en todo…”[3]

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SOLUS CHRISTUS, SELLO DISTINTIVO DEL CRISTIANISMO BÍBLICO

Los cristianos pentecostales creemos que el budismo, el islam y todas las otras religiones fuera del cristianismo bíblico son religiones falsas porque todo dios fuera del Dios de la Biblia es un dios falso. ¡Hay un sólo Dios! Y la realidad es que nosotros no podemos acercarnos a ese único Dios por méritos propios. Él es santo, puro, habita en luz inaccesible. Nosotros estamos sucios por el pecado. Intentar acércanos así a este Dios santo, verdadero, justo, lleno de ira contra el pecado es como intentar acercar un papel a un fuego y pretender que el papel no se consuma. ¡Imposible! Pero las buenas noticias del evangelio son estas: nosotros podemos acercarnos al único Dios porque hay un mediador. No muchos mediadores sino uno. La Biblia es clara:

«Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre» (1 Timoteo 2:5).

Bíblicamente no hay muchos caminos a Dios. El postmodernismo es incorrecto en su afirmación de que no hay verdades absolutas. La Biblia declara sin lugar a dudas que hay un solo Dios y hay un solo mediador. La palabra mediador traduce una palabra griega que comunica la idea de una persona que actúa como mediador trayendo reconciliación. La realidad de Cristo como único mediador confronta mucho de lo que sucede hoy en iglesias que se autodenominan cristianas, pero incluyen como mediadores entre Dios y los hombres a María, a los santos, a sacerdotes humanos o a cualquier otro ser o cosa. Solus Christus significa que sólo Cristo nos salva. Hay un solo mediador. Y esta enseñanza bíblica confronta el pensamiento popular que enseña que distintas religiones pueden, de la misma manera, llevarnos a Dios (pluralismo). La Biblia nos dice con claridad que esa enseñanza es falsa, un engaño. Hay un solo mediador. Solus Christus. Esto fue lo que los reformadores predicaron y enseñaron. Y esto es lo que nosotros, los pentecostales, predicamos y enseñamos.[4]

Solus Christus significa, entonces, que hay un solo Dios y un solo mediador, Jesucristo el Dios Hombre, quien se entregó para salvar a todos los que vienen a él. Cristo mismo afirmó esto:

«Yo soy el camino, y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14:6)

Esto es una declaración radical. Es como si Jesús dijera: «si quieres venir al Padre tiene que ser por mí y solamente por mí». Si quieres venir al verdadero Dios tiene que ser a través de Cristo, solo Cristo. Todos los propósitos, planes, decisiones, decretos y promesas de Dios encuentran su cumplimiento final en Jesucristo. Todo lo que el Padre hace se centra en su hijo, y todo lo que el Espíritu hace da testimonio y trae gloria al Hijo. Así que, cuando los reformadores comenzaron a recuperar esta verdad central de las Escrituras, llegaron a la única conclusión de que Cristo es el centro y el cumplimiento de la revelación de Dios al hombre.

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CONCLUSIÓN

La cuarta Sola, Solus Christus, es la conclusión lógica de las tres anteriores. Solo las Escrituras, solo la fe, y solo la gracia, todo apunta a Cristo. Solo Cristo es el Mesías del cual dan testimonio las Escrituras. Solo Cristo es el canal por el que fluye la gracia salvadora de Dios. Y solo Cristo es la persona en la que ponemos nuestra fe. Solus Christus, para el creyente pentecostal, encierra cuatro aspectos esenciales: solo Cristo es nuestro Señor y Salvador, solo Cristo es nuestro Gran Sanador Divino, solo Cristo nos bautiza con su Espíritu Santo y solo Cristo es nuestro Rey venidero. Cristo, nuestro Señor y Salvador, ejerce su autoridad amorosa y su poder salvador en nosotros. Cristo sanador llevó sobre su cuerpo en la cruz nuestras enfermedades, solo Cristo nos bautiza con su Espíritu Santo. Y Cristo Rey ejerce Su soberanía absoluta a través de Su dominio, incluyéndonos a nosotros, tanto ahora como en su futura Segunda Venida en gloria.

Nuestra fe protestante, evangélica y pentecostal proclama:

“En un principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos. En un principio Éste estaba ante Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él, nada de lo que ha sido hecho fue hecho… Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros, y contemplamos su gloria (gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad… Porque de su plenitud tomamos todos; es decir, gracia por gracia, pues la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas por medio de Jesús el Mesías. Nadie ha visto jamás a Dios; el Unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él lo reveló…” (Juan 1:1-18; Biblia Textual)
“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.” (1 Timoteo 3:16)
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:5)
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12)

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REFERENCIAS:

[1] Strawbridge, Gregg (1993). «The Five Solas of the Reformation. A Brief Statement» (en inglés). Reformation Celebration en Audubon Drive Bible Church, en Laurel: FiveSolas.com.

[2] Stephen J. Nichols, Martin Luther: A Guided Tour of his Life and Thought [Martín Lutero: un recorrido guiado de su vida y pensamiento] (Phillipsburg: P&R Publishing, 2002).

[3] Declaración de Verdades Fundamentales de las Asambleas de Dios, Artículo 2.

[4] Rod Rosenbladt, Christ Alone [Solo Cristo] (Irvine: NRP Books, 2015).

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