Vida Cristiana, Vida Espiritual

Cristianos deprimidos ¿Está bien no estar bien?

Al vivir en un mundo caído todos nos sentiremos tristes de vez en cuando, pero la depresión va más allá. La depresión es un trastorno debilitante y continuo que interfiere con nuestras actividades cotidianas. Es como ser bombardeado con emociones extremadamente negativas, las cuales a menudo vienen acompañadas de sentimientos de inutilidad y de culpa desmedida. Sobra decir que todos, en algún momento de la vida, nos hemos sentido así.

ECLESIOLOGÍA, Sin categoría, Vida Cristiana, Vida Espiritual

Reflexión pastoral sobre la disciplina eclesiástica

Hoy día, muchos cuestionan el derecho de la iglesia a “intervenir” en la vida de sus miembros. Algunos alegan que la disciplina resulta en una intromisión a la privacidad que es contraria a la libertad cristiana. Otros conciben la aplicación de la disciplina como un acto legalista porque al final, dicen, “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Y otro grupo entiende que la disciplina contradice la gracia y que por tanto no debería ser practicada por la iglesia. La idea de que la iglesia local ejerza cualquier tipo de autoridad sobre nuestras vidas hace que muchos de nosotros nos volvamos aprensivos. Nos incomoda la idea de un pastorado opresivo o la de un control de comportamiento sectario.

REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Es Dios indiferente a mi dolor?

¿Cómo puede un Dios amoroso permitir que continúe el sufrimiento en el mundo que Él creó? ¿Es Dios indiferente a mi dolor? ¿Es Dios un ser malvado que se deleita en ver sufrir a sus indefensas y vulnerables criaturas? Para aquellos que en el pasado o actualmente hemos soportado un gran sufrimiento, estas no son preguntas filosóficas, sino preguntas profundamente personales y emocionales. Incluso los creyentes sufrimos, pues, aunque los que hemos puesto nuestra fe en Jesús ya no estamos bajo la maldición del pecado, todavía vivimos en un mundo manchado por el pecado y sufrimos los efectos del pecado.

Legalismo, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Es pecado usar joyas y maquillaje?

El que una mujer cristiana deje de usar maquillaje, joyas y adornos puede parecer piadoso y hasta un acto de humildad, pero sigue siendo inútil para evidenciar un verdadero cambio de corazón y producir el nuevo nacimiento. En el asunto del maquillaje y las joyas, como en cualquier otro tema que genere polémica entre cristianos, la Biblia tiene la última palabra.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

El legalista que todos llevamos dentro

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

Atributos de Dios

La ira de Dios, el atributo olvidado

En un mundo donde todos tienen miedo de ofender a alguien, la verdad de la ira de Dios ha sido negada, ridiculizada y denigrada, tanto por los que niegan a Dios totalmente, como por aquellos que, aún declarándose cristianos, reducen a Dios para que encaje con su gusto e imaginación. Sin embargo, la ira de Dios no es una ficción intimidatoria eclesiástica, sino una realidad ante la cual solo cabe una sensata reacción. De hecho, el tema de la ira de Dios es recurrente en los profetas. La lengua hebrea tiene muchos vocablos para denotar esa pasión que es la ira, razón por la que en nuestras Biblias hay una variedad de palabras que la expresan, como furor, enojo, furia, indignación, cólera, ardor, etc.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

Los peligros del legalismo

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

COVID-19, Reflexión Teológica

¿Tiene Dios la culpa de esto?

En algunos círculos religiosos protestantes, sobre todo dentro de la teología reformada, se cree a menudo que todo lo que ocurre, bueno o malo, ha sido predeterminado por Dios. Dios es quien, en su soberanía, decreta cada acto que ocurrirá en la historia y más allá de ella. Todo, incluso el mal y el pecado, las pestes, terremotos, o cualquier otro tipo de desastre y desgracia que acontezca, ocurre porque Dios así lo quiso. Son "actos de Dios" se dicen a sí mismos. Pero, ¿es realmentea así?

LGBTI, Matrimonio, Vida Cristiana

Biblia, homosexualidad y matrimonio gay

A la luz de las claras enseñanzas bíblicas sobre la homosexualidad y la aplicación de estas enseñanzas a las prácticas sexuales contemporáneas, se concluye que el matrimonio es una unión permanente, exclusiva y comprensiva; una unión conyugal de “una carne” entre un varón y una mujer; intrínsecamente ordenada para la procreación y formación de la familia biológica, y para el fomento del bien moral, espiritual y público del vínculo entre padre, madre e hijo. (Génesis 1:27–28; 2:18–24; Mateo 19:4–9; Marcos 10:5–9; Efesios 5:31–33).

Arminianismo Clásico, Calvinismo, Vida Cristiana

¿Aborrece Dios al pecador?

Dios castigará al pecador no porque lo odia, sino porque es justo. Aunque es cierto que el eslogan: "Dios ama al pecador, pero odia el pecado”, no es una frase que se encuentre en la Biblia, el concepto en sí mismo sí es bíblico. Judas 1: 22–23 dice: "Tengan compasión de los que dudan; a otros, sálvenlos arrebatándolos del fuego. Compadézcanse de los demás, pero tengan cuidado; aborrezcan hasta la ropa que haya sido contaminada por su cuerpo". Estos versículos nos mandan extender misericordia y compasión por las personas, mientras que, al mismo tiempo, odiamos el pecado. Si nosotros podemos hacer esto (amar a las personas mientras aborrecemos su pecado) ¿Por qué Dios sería menos capaz que nosotros de hacerlo? Dios puede odiar perfectamente el pecado y estar airado contra los pecadores en toda santidad, al mismo tiempo que ama perfectamente a los pecadores y desea que se arrepientan y reciban perdón (Salmo 5; 11; Malaquías 1: 3; Apocalipsis 2: 6; 2 Pedro 3: 9).