REFLEXIÓN BÍBLICA, Tradiciones, Vida Cristiana

¡Me cubro con la sangre de Cristo!

Sí, hay poder en la sangre de Cristo, pero el “cubrirse con la Sangre de Cristo” no es una enseñanza bíblica. No hay ningún texto en el Nuevo Testamento que aluda a la sangre de Jesús como forma de protegerse del mal, las enfermedades, los accidentes o cualquier calamidad. ¡Ni siquiera uno! La sangre de Cristo, nuestro Cordero pascual (1 Corintios 5:7) nunca es empleada en el Nuevo Testamento como conjuro, invocación o fórmula mágica para protegernos físicamente como muchos cristianos la suelen usar en la actualidad.

Culto a los Muertos, Paganismo, Satanismo, Sincretismo, Tradiciones, Vida Cristiana, Vida Espiritual

La Biblia y el culto a la muerte

Muchos quizá argumenten que el Día de los Muertos no se menciona explícitamente en la Biblia y que, por lo tanto, no hay pecado alguno en su celebración en tanto no se incurra en prácticas de tipo pagano o espiritista. Para muchos quizá sólo se trate de un día de recordación de sus seres queridos que han muerto y reuniones de carácter familiar. Sin embargo, cuando tratamos con aspectos no prohibidos explícitamente en la Escritura, los cristianos deben aplicar principios bíblicos para poder tomar desiciones sabias y piadosas. Dos de los lugares en donde podemos encontrar este tipo de principios son pasajes como Romanos 14-15 y 1 Corintios 8-10, en donde el apóstol Pablo da instrucciones a aquellos que se preguntaban si era correcto que un creyente comiese de lo ofrecido a ídolos. Estos principios por lo general son tratados bajo la categoría de libertad cristiana. Aunque la situación no es exactamente la misma, los principios que Pablo articula en estos pasajes nos proveen con un paradigma para saber cómo aplicar sabiduría bíblica en situaciones similares.

Espiritismo y Ocultismo, Guerra Espiritual, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Tradiciones

Herejías | Las maldiciones generacionales

La frase “maldición generacional” o cualquier otra frase similar nunca aparece en las Escrituras, no se encuentra en ninguno de los Testamentos. Esto en sí no es suficiente para desechar la enseñanza como no bíblica. No obstante, el hecho que la frase maldición generacional no se encuentre en las Escrituras debería alertar a los creyentes con criterio sobre la necesidad de ser cuidadosos en este asunto. Debe haber pruebas convincentes cuando se estudia todo el consejo de Dios. Ciertamente, la Biblia parece hacer mención de las llamadas "maldiciones generacionales" en ciertos pasajes (Éxodo 20:5; 34:7; Números 14:18; Deuteronomio 5:9). Y muchos han sabido usar tales versículos para sostener la enseñanza errónea de que Dios castiga a los hijos por los pecados de sus padres. Tal afirmación no es verdadera. Aunque es cierto que los efectos del pecado pueden transmitirse de una generación a la siguiente (la Caída de Adán es un ejemplo de ello, pues sus efectos y consecuencias arrastraron a todos sus descendientes con él), esto no implica una sentencia irrevocable. La lógica nos enseña que cuando un padre tiene un estilo de vida pecaminoso, sus hijos son propensos a tener el mismo estilo de vida pecaminoso también; es decir, copian los mismos patrones de conducta pecaminosa. Es por ello que muchos hijos terminan cometiendo los mismos pecados que sus antepasados y pagando las mismas consecuencias.