Cuando reconocemos que somos pobres de espíritu, Dios se encarga de satisfacer nuestra necesidad y llenar nuestras manos vacías. Cuando nos creemos ricos y sin necesidad de Él, inevitablemente seremos desechados. Así es nuestro Dios: "a los hambrientos ha colmado de bienes y ha despedido a los ricos con las manos vacías." (Lucas 1:53, LBLA).
Categoría: REFLEXIÓN BÍBLICA
Fieles al Señor y a la verdad bíblica en un mundo de verdades relativas
¡Ojalá nuestra generación actual tuviera la misma enteresa que tuvo Lutero para defender sus convicciones hasta las últimas consecuencias! Lamentablemente, vivimos en la época del relativismo, donde no hay valores absolutos, verdades absolutas, ni nada por lo que valga la pena dar la vida: tu verdad, mi verdad, por absurda que esta sea, es tan válida como cualquier otra y, por lo tanto, nada merece nuestro compromiso absoluto. ¿Por qué no claudicar’ ¿Por qué no llegar a acuerdos y transigir un poco? Todo es negociable, ¿o no? todo tiene un precio. ¡Hasta nuestra conciencia, parece tenerlo! Los principios, los valores, la fe, todo parece ser negociable. ¿Qué hubiera ocurrido si Lutero hubiese sacrificado sus principios y sometido su conciencia a cambio de aceptación y favores mundanos? ¿Dónde estaríamos hoy?
El privilegio de llamarlo Padre (Hebreos 2:11)
¿Qué significa para ti llamar a Dios: “Padre”? ¿Es meramente un formalismo o costumbre religiosa llamarlo de tal manera? ¿O puedes decir que gozas con Él una relación padre-hijo real y auténtica? Si te fijas bien, la oración del Padre Nuestro registrada en Mateo 6:9-13 y Lucas 11.2-4 empieza con una invocación que es todo un tesoro: “Padre nuestro.” No estamos ante una casualidad, sino ante la original expresión de una actitud buscada, querida y sentida por el mismo Jesucristo, y que palpita en lo íntimo de su experiencia con Dios. No se trata de un vocativo sin más –una simple llamada a alguien no identificado–, sino de una auténtica apelación cariñosa a una persona concreta, con quien Jesús se mantiene entrañablemente unido y quiere establecer un diálogo de amor y gozo, irrumpiendo en él, con gran intensidad, el sentimiento de intimidad filial.
La salvación no se pierde ¡Es imposible perderla!
“¿La salvación se pierde o no? En un sentido sí y en otro sentido no. El problema de la pregunta es que se habla como si la salvación se tuviera, se poseyera, como si fuera propia o como si se tuviera algún derecho sobre ella. La salvación no se gana, no se obtiene, no se posee. No es de uno, es de otro [“La salvación es del Señor.” – Salmo 3:8, LBLA]. Uno es solo un invitado, participa de ella y la goza. Simplemente sé parte de la fiesta.”
Pon la mira en las verdades del cielo
"Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios." (Colosenses 3:1-3, NTV)
¿Nacidos de las redes o nacidos del altar?
Tenemos una generación de "ministros" sin historia, pero sí muchos likes, han nacido bajo la influencia de YouTube, pero no fueron señalados por el Espíritu como Pablo y Bernabé, (Hechos 13). Ministros cuyo propósito de vida es la fama y están haciendo todo lo posible incluso lo malo para obtenerla; la misión es tener miles de seguidores en un canal de Youtube, pero no ser puente de salvación para miles que se pierden en todos los espacios sociales. Las redes sociales han dado púlpito a gente que no ha pasado ni por una clase de escuela dominical. Mientras está gente hace daño a la imagen del evangelio nosotros nos reímos de sus videos y los compartimos ingenuamente.
Deja tu orgullo: ¡No eres tan bueno como crees!
Necesitamos día a día mirarnos a nosotros mismos en el espejo de la Palabra y ser confrontados por ella. Ella nos revelará nuestra naturaleza pecaminosa, la maldad detrás incluso de nuestras mejores intenciones y hasta de nuestras motivaciones para servir al Señor. La Palabra expondrá nuestro pecado, pero no solo eso. Ella es poderosa para transformarno.
El pecado en las redes sociales
Las redes sociales sin duda sacan lo peor de nuestra naturaleza caída. En las relaciones humanas sale lo mejor y lo peor de nosotros, lo que pasa es que ahora esas actitudes tienen un enorme altavoz y mucha más repercusión. Todos hemos pecado algunas veces en esta área. ¡Pero nunca es tarde para aprender y corregirnos!
¡No apagues ni desperdicies tus dones espirituales!
Una de las herramientas que Dios ha dado a la iglesia para que sea fortalecida y se desarrolle en un ambiente normal, es el regalo de los dones espirituales; ya que éstos permiten que cada hermano ocupe el lugar que Dios le ha asignado en medio del Cuerpo de Cristo, y aporte conforme el Espíritu le guíe, de tal manera que juntos, cada uno en el lugar y ejerciendo el don que haya recibido de Dios, podamos llevar a cabo el plan y propósito de Dios para este tiempo.
Cristianos en Redes Sociales | ¿En qué estamos fallando?
Keith Green, un cantante y compositor estadounidense de música cristiana, dijo en cierta ocasión: "Decir que eres cristiano porque vas a la Iglesia es como decir que eres hamburguesa porque vas a McDonald’s”. Y aunque la frase no proviene de un gran académico o erudito en teología, nadie pondría en duda la gran verdad que encierran sus palabras. Este mismo razonamiento puede aplicarse a todos aquellos que hemos hecho del estudio de la teología una parte esencial de nuestra vida: “No porque estudies teología significa que conoces a Dios”.