Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Expiación Vicaria

Por qué la Biblia nos obliga a rechazar la expiación limitada

La doctrina de la expiación limitada, enseña que Cristo efectivamente redime de cada pueblo “solo a aquellos que fueron elegidos desde la eternidad para salvación”. En el calvinismo, la muerte de Cristo fue para todos en lo que respecta a la suficiencia de la satisfacción que Él logró, pero no en lo que respecta a su aplicación. En otras palabras, la muerte de Cristo fue suficiente para expiar los pecados del mundo entero, pero la voluntad de Dios fue redimir efectivamente a aquellos y solo a aquellos que fueron elegidos desde la eternidad, y dados a Cristo por el Padre. A menudo el término “redención particular” se usa como sinónimo de “expiación limitada”, porque busca dejar claro que Jesús no murió en lugar de cada pecador en la tierra, sino por su propio pueblo y por nadie más, limitando así el alcance del amor y la misericordia divinas. La pregunta es: ¿Apoya la Biblia la doctrina de la Expiación limitada o redención particular?

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Expiación Vicaria

¿Es la Expiación General lo mismo que el Universalismo?

El Arminianismo afirma que Cristo llevó el pecado del mundo y Su expiación fue destinada, extendida y ofrecida a todos los hombres. Sin embargo, esto no significa que todos serán salvos. La expiación universal hecha por Cristo debe aplicarse al individuo; y esa aplicación está condicionada a la fe: Él salva a todos los que invocan su nombre con fe (Romanos 10:13). Cristo fue presentado como una propiciación, un sacrificio expiatorio, para todo el mundo (1 Juan 2:2) y, sin embargo, ese sacrificio expiatorio es efectivo por medio de la fe para la salvación (Romanos 3: 23-25).

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Expiación Vicaria

Expiación Limitada, la gran mentira | ¿Qué dicen los escritos de Juan?

La doctrina cristiana de la expiación de Jesucristo es sin duda una cuestión primordial en el plan de salvación. La doctrina cristiana de la expiación afirma que Cristo es la satisfacción y reparación del pecado de la humanidad ante Dios. Cristo hace posible la reconciliación entre el hombre y Dios gracias a su muerte sustitutiva, a través de la cual cargó con nuestros pecados y el castigo debido por los mismos (1 Pedro 2:24; Hebreos 9:28). Algunos cristianos sugieren erróneamente que Cristo simplemente llevó el castigo del hombre y no sus pecados reales. Sin embargo, tal afirmación resulta bíblicamente insostenible. La Biblia afirma claramente que Cristo cargó con los pecados de las personas (Isaías 53: 6, 11, 12), y él cargó con su sufrimiento y castigo; lo cual es visto poderosamente en Isaías 53, donde él experimenta sufrimiento por las transgresiones de su pueblo y Dios carga en él el pecado de todos nosotros. Jesús llevó tanto el castigo como los pecados de todos cuando se convirtió en pecado por causa nuestra (2 Corintios 5:21).

Expiación Vicaria, Muerte Sustitutiva, Sustitución Penal

Expiación vicaria, muerte que trae vida

La muerte de Cristo fue un sacrificio vicario. La palabra "vicario" significa “sustituto”. Por lo tanto, Cristo fue nuestro sustituto en el sentido de que él tomó nuestro lugar y sufrió nuestro castigo. Su muerte sustitutiva también fue un acto legal por el cual Cristo cumplió la ley y, legalmente, pagó la pena del pecado.