Bibliología, Estudio Teológico

¿Por qué algunas Biblias omiten textos?

Mientras que hoy nadie posee los autógrafos originales, tenemos muchos ejemplares existentes, y el trabajo de los historiadores bíblicos a través de la ciencia de la crítica textual, nos da una gran confianza en que la Biblia de hoy es un reflejo exacto de la obra original de los escritores.

Bibliología, Estudio Teológico

Pasajes problemáticos en la Biblia

Lo sorprendente de la Biblia es que, a pesar de haber sido escrita por diferentes autores a través de 15 siglos, la Biblia no se contradice a sí misma, ni tampoco contiene error alguno como muchos sugieren. Y es que, esencialmente, por encima de los autores humanos, la Biblia tiene su origen en Dios. 2 Timoteo 3:16 nos dice que la Biblia fue “inspirada” por Dios. Dios supervisó a los autores humanos de la Biblia para que, aunque utilizaban sus propios estilos de escritura y personalidades, registraran exactamente lo que Dios quería que se escribiera. La Biblia no fue dictada por Dios, sino que fue perfectamente guiada y enteramente inspirada por Él.

ESCATOLOGÍA, Estudio Teológico, Teología

Una mirada bíblica al Premilenialismo

El Premilenialismo (o Premilenarismo, conocido históricamente como Quiliasmo y más propiamente como Milenarismo), es una enseñanza escatológica que dice que la Segunda Venida de Cristo ocurrirá antes de Su Reinado Milenial, y que el Reino Milenial es literalmente de un período de 1,000 años donde Cristo va a reinar sobre la tierra. Este modelo de interpretación se puede dividir en dos corrientes principales: el Premilenialismo Histórico y el Premilenialismo Dispensacional. Esta postura teológica se desprende primordialmente de Apocalipsis 20, pero está vinculada concomitantemente a las promesas de reino futuro tanto en el Antiguo Testamento como en las palabras de Jesús (Hechos 1:6-7)

Cesasionismo, Continuismo, Distintivos del Pentecostalismo, Estudio Teológico, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Hacia un pentecostalismo sano

Soy Pentecostal. No me sonrojo ni me avergüenza decirlo. Estoy orgulloso de mí legado y mi herencia espiritual dentro del Pentecostalismo. Mi pneumatología, mi doctrina del Espíritu Santo y los dones del Espíritu, me etiquetan como un continuista. Los continuistas (y todos los pentecostales lo somos) creemos que todos los dones del Espíritu Santo mencionados en el Nuevo Testamento son para todo el período entre Pentecostés y la (segunda) venida del Señor. Nuestra exégesis nos lleva a creer que todos los dones identificados en el Nuevo Testamento siguen vigentes y accesibles para los creyentes. Sin embargo, nuestra creencia en la vigencia actual de los dones debe también obligarnos a ser cuidadosos y moderados, evitando caer en los excesos tan comunes en muchas congregaciones pentecostales y carismáticas.

Anti-Intelectualismo, Estudio Teológico

¿Qué la letra mata? ¿En serio?

¿Alguna vez has intentado corregir a un cristiano, pastor o líder religioso con escasa preparación teológica y que presta más valor a la experiencia subjetiva que a la Palabra escrita de Dios? ¡De esos abundan hoy en día! ¡Incluso lideran grandes e importantes congregaciones, y hasta predican en la radio, la Tv y las redes sociales! Quizá, al intentar explicarles la sana doctrina y pretender orientarles en el uso de una sana exégesis te hayas encontrado con la siguiente respuesta: “Hermano, estás enfocándote demasiado en el texto. Recuerda: la letra mata, pero el espíritu vivifica. Nosotros somos cristianos del Espíritu, no de la letra”.  Y es que 2 Corintios 3:6 suele malinterpretarse para justificar cualquier extravagancia o error exegético nacido de interpretaciones subjetivas del texto sagrado. Peor aún, le atribuimos al Espíritu Santo dichos errores. Esta práctica ha sido común en muchas congregaciones pentecostales que prestan poco valor al estudio serio de la Biblia. Algunas iglesias y sus ministros incluso consideran pecado la formación teológica, negándose a sí mismos y a sus congregaciones la asistencia a seminarios teológicos, institutos bíblicos o universidades cristianas. Todo esto amparado supuestamente en 2 Corintios 3:6, el cual dice: “Él nos ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra, sino el del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.” (2 Corintios 3:6; NVI). Pero interpretar dicho texto como justificación para rechazar el estudio bíblico y la erudición teológica es incorrecto. ¿Cuál es el problema con esta interpretación? Tal interpretación es diabólica errada.