Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA

Just Thinking | Tibieza espiritual

La tibieza no llega a la frialdad de aquel que rechaza al Señor y el mensaje del evangelio. Está claro que el tibio no rechaza al Señor. Él está a mitad de camino. Tiene un poco de los dos. Un poco del frío y otro poco del calor. Tiene momentos de emoción, pero esta no llega a ser el calor suficiente para producir la energía para realizar el trabajo. Participa de una reunión donde escucha sobre la importancia de la oración. Sale decidido a apagar ese televisor y clamar con todo su corazón. Pero lo que pronto se apaga no es el televisor, sino su calor.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA

Just Thinking | Esperar en Dios

¿Esperar en Dios? ¿Aceptar su voluntad aunque no sea de mi agrado? ¿Qué hago cuando Dios me pone en un lugar y en una situación en la que no quiero estar? Debemos tener claro lo siguiente: La meta de Dios no es nuestra comodidad. Tampoco complacer cada uno de nuestros caprichos infantiles. Si te han dicho que lo único que Dios quiere es que estés sano todo el tiempo, que seas rico, feliz y próspero, y que si lo sigues a Él todos tus sueños de prosperidad se harán realidad, ¡Te han mentido! ¡Compraste una imitación barata del Evangelio! A Dios no le interesa tanto tu prosperidad material como sí le interesa conformarte a la imagen de Cristo.

Muerte, Vida Cristiana, VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE, Vida Espiritual

Just Thinking | Sin prisa para morir

Todos queremos llegar a nuestro destino, menos cuando la vida se nos va. ¡Salvo que estemos seguros de a dónde vamos! ¡Esa es la clave! Porque la Biblia dice que cuando recibimos al Señor Jesús en nuestra vida, la muerte ya no existe para nosotros. Ese proceso es solamente un instante, un momento: Dios tiene en sus manos nuestra vida cundo nuestros días terminan aquí, de tal manera que estamos seguros de que seguiremos viviendo en un cuerpo transformado: “Pondré en vosotros mi aliento de vida y reviviréis” (Ezequiel 37:14). Dice el Señor por medio del profeta.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

Los peligros del legalismo

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

REFLEXIÓN BÍBLICA

COVID-19, la escuela de Dios

El COVID-19 se ha extendido por todo el mundo, sembrando pánico e incertidumbre a su paso. La pregunta para nosotros, los cristianos, es: ¿Cómo debemos responder ante esta crisis? La respuesta: ¡Con fe y sin miedo! Debemos enfrentar el centro de esta tormenta y preguntar, “Señor, ¿qué quieres que aprenda a través de esta situación? ¿Cómo me quieres cambiar?”. Personalmente, el COVID-19 me ha enseñado (o más bien recordado) ciertas cosas.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

Resiliencia espiritual del cristiano

¿En dónde radica la fuente de la resiliencia personal? Está en Jesucristo. Él puede llegar a ser el bombero, salvavidas, socorrista, policía y paramédico que la tragedia personal demanda para su reconstrucción. Jesús no se intimida con nuestros enemigos, no se cansa, no se distrae, ni tampoco anda a ciegas buscando sobrevivientes.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA

Gira tu rostro hacia el Sol de Justicia

¿Te has fijado alguna vez cómo el girasol gira su enorme flor hacia el sol? El «girasol» nos da, pues, una enseñanza. El sol es fuente de luz y calor. El girasol lo sabe y lo busca. ¿Por qué nosotros, creados a imagen de Dios, deberíamos ser diferentes en nuestra relación con la fuente de vida? ¿Hacia dónde deberíamos dirigirnos a fin de tener la respuesta a nuestras necesidades? Hacia Dios mismo, por medio de la fe. En efecto, Dios quiere dar luz y calor a cada uno, pero esto sólo es posible si nos volvemos a él por medio de su Hijo Jesucristo. Sí, Jesús vino como la “luz del mundo” (Juan 8:12) para todos los pueblos, luz enviada por Dios, hecha de ese resplandor que es gracia y verdad. Al recibirlo en lo más profundo de nuestro ser, nos transmite la vida de Dios para que gocemos de una nueva relación con nuestro Creador.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¡Libérate de la culpa! Ahora eres hijo…

La culpa es el resultado natural de nuestro pecado contra Dios. La mayor prisión en la que caemos y de la que es imposible liberarnos solos, porque cuando le damos la espalda a nuestro Creador perdemos la paz interior y la exterior (Génesis 3:16). No sólo dejamos de ser nosotros mismos, sino que además perdemos la posibilidad de saber quienes somos realmente. Cuando nos sentimos culpables, vivimos con la impresión de que nada ni nadie puede liberarnos. Literalmente dejamos de vivir, porque las prisiones interiores son las que terminan destruyendo nuestra alma. Vivimos intranquilos aunque nadie nos persiga, caemos en la tiranía del desencanto porque siempre encontramos alguna circunstancia o situación que nos entristece y nos roba la paz.