Los arminianos (y particularmente los pentecostales) creemos que la Biblia no es invención humana. Creemos que el Dios personal de la creación, la redención y la consumación, quería de tal manera comunicarse con su pueblo que eligió darse a conocer a través de la Biblia. Él supervisó la trasmisión escrita de esa actividad reveladora de una manera tan poderosa que podemos confiar en ella plenamente. Esto, sin embargo, en ninguna manera si hizo anulando el albedrío, la voluntad o la personalidad de los escribas humanos.
Autor: pensamientopentecostalarminiano
Formas sutiles (y no tan sutiles) en que las congregaciones abusan de sus pastores
Con la avalancha de noticias que informan sobre casos de escándalos y abusos cometidos por pastores evangélicos, pensé que era necesario equilibrar esto mostrando cómo los pastores ( y también pastoras, pues muchas fieles mujeres también ejercen valientemente este ministerio) son ocasionalmente abusados y maltratados por las ovejas (miembros de la iglesia). Quiero ser claro: este hecho no justifica ningún comportamiento escandaloso por parte de los líderes espirituales, ni pretendo justificar las fallas morales o el abuso pastoral, sin embargo, siempre vale la pena ver los dos lados de la historia.
El cambiante mundo de la escatología dispensacionalista
¿Se están acercando los pentecostales al amilenialismo? ¿Está el pentecostalismo listo para abrazar nuevos sistemas escatológicos ajenos o totalmente opuestos al dispensacionalismo? Esto podría ser cierto para aquellos que hoy están abrazando el dispensacionalismo progresivo. O eso es lo que nos sugiere el teólogo y escritor John Alifano, autor del libro “The Pretribulation Rapture Doctrine and the Progressive Dispensational System”
Por qué creo que todos los niños que mueren antes de alcanzar la edad de responsabilidad son salvos
Todos los niños que mueran antes de ser moralmente responsables–sí o sí- irán al cielo. Debido a que tales seres no han llegado a la edad de responsabilidad personal ante Dios, los niños no pecan “conscientemente” y, por lo tanto, no pueden ser condenados, siendo herederos de la vida eterna. No obstante, los niños caen de tal estado de gracia el día que pecan de forma consciente y voluntaria por primera vez. Y a partir de aquel momento, necesitan creer en el evangelio para volver a alcanzar la salvación que antes disfrutaban en su estado de inocencia (a esta escuela se adhieren mayormente los arminianos).
He descubierto la verdad: ¡Dios es calvinista! ¡El calvinismo es el Evangelio!
Aunque hoy en día se alabe todo aquello que huela a la Reforma del s. XVI, no en ella puede ser catalogado como "bueno", independientemente de su aceptación por ciertas "élites protestantes." Esto es justamente lo que ocurre con el calvinismo. Hoy, sin embargo, en una época donde la falsa tolerancia y el pseudo-ecumenismo predominan, nadie tiene el valor de decir lo que realmente se piensa interiormente o se nota a leguas... nadie se atreve a llamar herejía a lo que es herejía. Afortunadamente, no todos han mostrada la misma ambigüedad.
Charles Fox Parham, pentecostalismo y Ku Klux Klan
La validez de hablar en lenguas, o de estas como evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo, no está en duda por cualquier acción, creencia adicional o afiliación de Parham. Él no fue la primera persona en la historia que inició dicha práctica. Fue en el día de Pentecostés, hace casi 2000 años, cuando todo comenzó con la iglesia primitiva. Incluso muchos grupos antes que los pentecostales, incluidos los anabaptistas, pietistas y otros, practicaron la glosolalia y la reconocían como evidencia de la llenura del Espíritu.
Max Weber, calvinismo, capitalismo y evangelio de la prosperidad
Del lado calvinista los esfuerzos por desvincular su teología y culpar a otros (particularmente arminianos y pentecostales) por el surgimiento de este falso Evangelio de la Prosperidad ha llegado a niveles desesperantes. Incluso al uso de falacias, medias verdades y distorsión de la historia.
La llenura del Espíritu Santo | ¿Cuestión de fruto o dones espirituales?
La falsa dicotomía que nos lleva a elegir entre dones y fruto del Espíritu es antibíblica. Dios nunca mandó elegir lo uno o lo otro. Deberíamos tenerlos ambos. Tan incompleto es el pentecostal que presume de dones y carece de frutos, como el reformado cesacionista que se jacta de su fruto y carácter pero carece de poder para obrar milagros, sanidades, echar fuera demonios o ejercer cualquier otro don espiritual. ¡Ambos están incompletos!
La llenura del Espíritu, el todo de la vida cristiana
Muchos cristianos creen erróneamente que el Espíritu Santo mejora la vida cristiana. Tal razonamiento, aunque no es del todo erróneo, falla en considerar una verdad aún mayor: El Espíritu Santo no solo “mejora” la vida cristiana ¡El Espíritu Santo hace posible la vida cristiana! Sin el Espíritu, ni siquiera podemos acercarnos a vivir la vida a la que Dios nos ha llamado.
Tendencias peligrosas en la iglesia evangélica de hoy
A medida que nuestra sociedad cae más profundamente en el abismo del pecado, uno pensaría que los cristianos (ministros y laicos en general) se levantarían y seguirían la súplica de Pablo: "Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y firmeza." (1 Corintios 16:13, DHH). Pero, lamentablemente, parece que muchos están huyendo de la batalla y no hacia ella.