"Exhorto, pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad." (1 Timoteo 2:1-2, LBLA)
Categoría: Pentecostalismo
Sus dones estarán con nosotros hasta que venga «lo perfecto»
Los cesacionistas creen que los dones espirituales milagrosos, como la profecía, las lenguas y la sanidad, eran temporales y dejaron de operar después de la era apostólica. Cuando leen 1 Corintios 13:10, donde dice "cuando venga lo perfecto, lo que es en parte se acabará", ellos interpretan "lo perfecto" como la finalización del canon bíblico. Es decir, piensan que una vez que se completó la Escritura, esos dones ya no fueron necesarios y, por lo tanto, cesaron. Según su punto de vista, la Biblia completa es "lo perfecto" que reemplazó a los dones que eran parciales. Pero ¿Es esto cierto?
Por qué el famoso eslogan «Yo soy cesacionista, pero Dios no» es un argumento ridículo
¿Alguna vez has oído el eslogan "yo soy cesacionista, pero Dios no"? Esta frase, que ha circulado en algunos círculos cristianos, pretende encontrar un punto medio entre dos posturas doctrinales opuestas: el cesacionismo y el continuismo. A primera vista, puede parecer una manera diplomática y piadosa de abordar una diferencia teológica. Sin embargo, cuando la analizamos más profundamente, nos damos cuenta de que esta frase no solo es teológicamente confusa, sino que también revela una falta de comprensión sobre la naturaleza de Dios y la suficiencia de las Escrituras, lo cual deja en evidencia su inadecuación como argumento teológico.
Escatología del Estado Intermedio | ¿Qué ocurre cuando morimos?
La escatología, el estudio teológico de los eventos finales de la historia y el destino último del alma humana, tradicionalmente se ha centrado en temas como la segunda venida de Cristo, el juicio final y la resurrección de los muertos. Sin embargo, un aspecto crucial que también abarca es el estado intermedio: el período entre la muerte física de un individuo y su resurrección final.
Danza Hebrea en la Iglesia: Sincretismo, falsa guerra espiritual, herejía oculta y veneración enfermiza hacia la cultura judía.
La danza ha desempeñado un papel significativo en la religión y cultura judía desde tiempos antiguos, reflejando la alegría, el agradecimiento y la comunión con Dios. A diferencia de muchos grupos cristianos actuales que rechazan la danza como expresión válida de adoración en el culto público, para los hebreos (antiguos y modernos) la danza es una parte inseparable de numerosas celebraciones religiosas y culturales. Por ejemplo, festividades judías tradicionales, como Sucot y Simjat Torá, a menudo incluyen la danza como parte integral de sus celebraciones. Durante Simjat Torá, que celebra la conclusión y el reinicio del ciclo anual de lecturas de la Torá, es común que los participantes bailen con los rollos de la Torá, expresando su alegría y amor por la palabra de Dios
Elementos judaizantes en la adoración cristiana: El uso del shofar
El shofar es un instrumento de viento hecho a partir del cuerno de un carnero, utilizado tradicionalmente en el judaísmo durante determinadas ceremonias religiosas (Sarna, 1989). Su uso se menciona en varios pasajes del Antiguo Testamento, donde se asocia con convocaciones solemnes y momentos de juicio divino (Éxodo 19:16, Josué 6:4-5). El shofar simboliza, entre otras cosas, el despertar espiritual y el llamado al arrepentimiento (Levy, 2003).
Uso de símobolos judíos en iglesias cristianas: La Kipá o Yarmulke
Aunque Pablo a menudo se opuso a la circuncisión, sus palabras pueden aplicar a cualquier práctica judía que intente infiltrarse en la iglesia. Y si Pablo se opuso a la circuncisión, que era expresamente mencionada en la Biblia, ¡Cuánto más se opondría a otras prácticas posteriores sin origen bíblico! Insistir en prácticas culturales específicas puede alejar a personas de otras culturas y crear barreras innecesarias para aceptar el Evangelio. El mensaje de Cristo debe ser accesible a todas las personas, independientemente de su trasfondo cultural. Además, el Nuevo Testamento insta a los creyentes a evitar la judaización y a abrazar la diversidad cultural en la iglesia. Insistir en prácticas específicas de una cultura puede crear barreras a la predicación del Evangelio y contradecir el mandato pluricultural de la iglesia.
Uso de símbolos judíos en iglesias cristianas: El talit o manto de oración
Jesús criticó a los fariseos y maestros de la ley por su ostentación y vanagloria en el uso de prendas religiosas. En Lucas 20:46, Jesús advierte contra aquellos que gustan de pasearse con ropas largas y en Mateo 23:5 denuncia que ellos hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres, alargando sus filacterias y los flecos de sus mantos. ¿No deberían sus palabras ser suficientes para nosotros? Las palabras de Jesús sugieren que el uso de prendas religiosas como el talit puede llevar a una falsa piedad y al orgullo espiritual, lo cual es común entre los grupos judaizantes como el movimiento de raíces hebreas, el cual pretende ser la única versión pura y real de cristianismo. Dicho arrogancia religiosa es contraria a la humildad y sencillez que deben caracterizar a los cristianos.
Guardianes del fuego, sacerdotes del Nuevo Pacto
El fuego en el altar era un símbolo de la presencia constante de Dios entre su pueblo. Mantener el fuego encendido continuamente representaba la perpetuidad de la relación y comunión entre Dios y los israelitas. La llama perpetua era un recordatorio visible de que Dios estaba siempre presente y disponible para su pueblo, tal como lo hizo en el desierto a través de la columna de fuego.
Pentecostalismo Reformado: ¿Caballo de Troya o pentecostalismo «trans»?
Pero más allá de las etiquetas, estas diferencias teológicas no solo tienen ramificaciones en el ámbito doctrinal, sino también en la vida diaria de los creyentes. Para los seguidores de la teología reformada, la confianza en la predestinación puede llevar a una profunda seguridad en la salvación (confianza desmedida que afecta la ortopraxis), pero también puede plantear interrogantes sobre la justicia de Dios (no nos extraña que muchos excalvinistas sean hoy ateos, agnósticos o simplemente resentidos con Dios) y, eventualmente, quienes eligen quedarse y meditan bien el asunto, pueden incluso caer en la desesperación al no saber con plena seguridad que son parte de los escogidos (he visto numerosos casos de calvinistas con crisis depresivas, ansiedad, temor a la muerte y hasta tendencia al suicidio por las contradicciones que su doctrina de la predestinación les crea mentalmente). Mientras tanto, para los pentecostales, el énfasis en la libertad de elección puede (y a menudo lo hace) fomentar un compromiso activo con la evangelización y un sentido de responsabilidad personal en la fe. Esto explica en parte por qué el pentecostalismo ha crecido tanto por su énfasis en el evangelismo y las misiones, mientras que el calvinismo crece a base de proselitismo intra-protestante (robando miembros de otras iglesias)