Gracia, GRACIA DIVINA, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Just Thinking | Legalismo sin cambio

El legalismo con su catálogo de reglas, normas y mandamientos de hombres, no ha cambiado nunca, ni podrá cambiar jamás, un corazón. Esto se debe a que vivir el Evangelio a la perfección no sólo es difícil, sino imposible (Santiago 2:10). Ciertamente, es más fácil cruzar el Océano Pacífico en un barco de papel que llegar al cielo a través de buenas obras (Gálatas 2:16). Lamentablemente, muchas iglesias continúan teniendo una teología basada en buenas obras, legalismo y tradiciones denominacionales sin la debida reflexión y contextualización. Elaborar catálogos de pecados y listas interminables de "ponte esto", "no uses aquello", "no te maquilles" "no uses pantalones", "usa un velo" y muchas otras prohibiciones más, sigue siendo la forma como intentamos mantener a los creyentes dentro de ciertos límites y parámetros ¿Cúal es el resultado? Se producen cristianos presumidos y altaneros que basan su fe en creerse mejor que otros. En otras palabras, basan su salvación en lo bueno que ellos son (o piensan que son), haciendo de Cristo un mero "asesor" en el proceso de salvación. Pero buscar la justificación a través de las obras, el vestuario o la apariencia de piedad es igual a caer de la gracia (Gálatas 5:4).

Filosemitismo, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES, Sionismo, Sionismo Cristiano

El filosemitismo evangélico y sus peligros

El filosemitismo es un fenómeno cultural caracterizado por el interés y respeto hacia la cultura y el pueblo judío, por su significado histórico, el impacto que el judaísmo ha tenido sobre el mundo occidental a través del cristianismo y durante la diáspora, su estatus de pueblo elegido por Dios que aparece en la Biblia (Éxodo 6:6-7) ​ o las cualidades atribuidas colectivamente a los judíos. Así pues, el filosemitismo implica un sentimiento o acción que apoya o protege al pueblo judío, bajo el fundamento de que los judíos, en virtud de su judaísmo, poseen cualidades deseables. El término filosemitismo proviene del prefijo griego philos (amor) y de semita (relativo a los «hijos de Sem», esto es, a los judíos). En el ámbito evangélico el filosemitismo ha cobrado niveles de popularidad sumamente altos, convirtiéndose en la norma para ser medido como un buen cristiano y considerándose, a veces de forma supersticiosa, como un requisito indispensable para contar con el favor de Dios. El filosemitismo halla su razón de ser en pasajes bíblicos como Génesis 12:3-5; Isaías 62:1 y Salmo 122:6-9. ¿Es incorrecto amar a Israel?¡En ninguna manera! Nosotros los gentiles estamos en deuda con la nación judía. Pablo nos aclara este punto: “En primer lugar, a los judíos se les confiaron las palabras mismas de Dios.”  (Romanos 3:2, NVI). Los escritores del Antiguo y del Nuevo Testamento (exceptuando a Lucas) fueron judíos. En otras palabras, los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe, pues de ellos, del “pueblo de Israel… son la adopción como hijos, la gloria divina, los pactos, la ley, el privilegio de adorar a Dios y el de contar con sus promesas. De ellos son los patriarcas, y de ellos, según la naturaleza humana, nació Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado sea por siempre! Amén.” (Romanos 9:4-5). No sólo la fe cristiana se fundamenta en la revelación original dada por Dios a Israel, sino que nuestro Señor Jesucristo, el Dios hecho hombre, el Salvador del mundo, ¡Era judío! ¿Puedes imaginar una razón mayor para amar a Israel? Un verdadero cristiano amará a Israel, deseará el bienestar del pueblo judío, pedirá en oración por la paz de Jerusalén. Un verdadero creyente en Cristo jamás procurará el mal para la nación judía ni apoyará forma alguna de antisemitismo. Sin embargo, eso no es todo: un verdadero creyente anhelará y trabajará por la conversión del pueblo judío a Cristo, pues sabe que, ni siquiera los judíos, podrán salvarse si no reconocen a Jesús como Salvador (Hechos 2:14-42; 4:12; 7:1-60; Juan 3:35; 1 Juan 5:12). Los cristianos evangélicos debemos ser muy cuidadosos en esta área. Jamás debemos permitir que nuestro amor por el pueblo hebreo nos lleve a una veneración enfermiza por Israel y todo lo relacionado con la cultura judía ¡Dicho extremo no es bíblico! Entonces ¿Por qué vemos en muchas iglesias evangélicas una obsesión fanática por la cultura judía? ¿Por qué algunos cristianos anhelan convertir sus iglesias en sinagogas adoptando emblemas, rituales, vestimenta, instrumentos y cualquier otro elemento judío? ¿Por qué muchos cristianos se obsesionan con las genealogías judías, los apellidos judíos y hasta buscan anhelosamente un supuesto linaje judío? Simplemente porque muchos cristianos no comprenden el actual estatus de Israel ante Dios ni su posición como creyentes en Cristo. El cristianismo moderno sufre de la misma enfermedad que la iglesia en los tiempos de Pablo: las tendencias judaizantes.

Filosemitismo, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES, Sionismo, Sionismo Cristiano

¿Es bíblico el sionismo cristiano?

El sionismo es considerado por muchos como un sistema político basado en la exclusividad étnica judía, dándoles derechos políticos preferenciales en el actual Estado de Israel. El sionismo actual promueve el retorno del pueblo judío a su tierra natal y la reanudación de la soberanía judía en la Tierra de Israel, persiguiendo objetivos tanto tangibles como espirituales. El sionismo cristiano tiene numerosos críticos y ha despertado mucha controversia. Muchos teólogos se preguntan si el sionismo cristiano reduce la importancia del nuevo pacto de Cristo. Muchos eruditos del Antiguo Testamento están preocupados por los cristianos sionistas que ignoran las demandas éticas de los profetas en relación con el trato a los palestinos. Muchos estudiosos del Nuevo Testamento sostienen que las promesas de tierras del Antiguo Testamento se han reinterpretado. La promesa del evangelio no es tribal o local, sino universal y global. E incluso los judíos deben entrar en esta nueva realidad mesiánica. Además, estos eruditos rechazan la idea de que el Israel moderno es el Israel de los tiempos bíblicos, o que el pueblo judío tiene derecho exclusivo a la tierra. Ellos creen que Jerusalén debe ser compartida por todas las personas. (La interpretación de Romanos 9–11 es central en estos debates). Los éticos, tanto judíos como cristianos, también han criticado la tendencia del sionismo cristiano a ver un propósito divino en la polémica y agresiva política del gobierno israelí. Esto, argumentan, ha llevado el excepcionalismo político de Israel y ha silenciado la capacidad de la iglesia para promover la justicia y la pacificación en el Medio Oriente. (El excepcionalismo es la creencia de que un grupo en particular posee, de manera inherente e inalienable, ciertos privilegios y un estatus especial que no están disponibles para ningún otro grupo). En la cosmovisión cristiana sionista, los palestinos son considerados como residentes extranjeros en el estado de Israel de hoy.  Muchos cristianos sionistas se incluso resisten reconocer a los palestinos como un pueblo distinto. Afirman incorrectamente que los palestinos se mudaron al estado de Israel desde las naciones árabes circundantes después de que Israel prosperó. Algunas de estas ideas provienen del miedo y un odio profundo al islam, ya que la mayoría de los palestinos son musulmanes. Sin embargo, muchos palestinos son cristianos, un hecho que muchos cristianos sionistas ignoran, a pesar de que los árabes cristianos han adorado a Cristo desde los primeros días de la iglesia (Hechos 2:11). Sin lugar a duda, el sionismo cristiano seguirá siendo un tema muy debatido en las iglesias evangélicas, no solo por sus interpretaciones particulares de la Biblia sino también por las circunstancias de nuestra era política moderna.

Arminianismo Clásico, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES, Pentecostalismo Clásico

Atrapados entre la santidad y el legalismo

La mayoría de las iglesias latinoamericanas, especialmente las pentecostales, fueron influenciadas por el movimiento de santidad originado en los Estados Unidos, a fines del siglo XIX. Este movimiento puso énfasis en la santidad personal como medio para agradar a Dios, y si bien esta enseñanza es correcta, se hace en desmedro de otra doctrina que otrora fue el pilar del mensaje evangélico, la mecha que encendió la Reforma del siglo XVI y a la cual el apóstol Pablo dedicó una parte central en sus cartas: la salvación por gracia. Somos salvos, no porque hayamos impresionado a Dios con nuestra conducta “santa”, sino por los méritos de Cristo en la cruz, y a esta salvación por gracia se accede sólo por medio de la fe (Romanos 1:17; Efesios 2:8-9). La santidad es una consecuencia de la obra del Espíritu Santo en el creyente, no un requisito para que éste obre. Sin embargo, el movimiento de santidad influyó en el naciente pentecostalismo de principios del siglo XX para que pusiera énfasis en la santidad en desmedro de la gracia.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Dialogando con los Adventistas: Miguel, Azazel y el Santuario.

Los Adventistas se presentan como cristianos evangélicos. Incluso si uno lee su base doctrinal oficial, encuentra que muchas de ellas son claramente identificables como evangélicas. Muchos cristianos ortodoxos hasta podrían considerar tolerable el énfasis adventista en la observancia del sábado, pues incluso grupos evangélicos como los Bautistas del Séptimo Día lo hacen sin que esto afecte su comunión con otros creyentes evangélicos. Para muchos otros, el énfasis adventista en una vida saludable y su obsesión por la ley mosaica (con sus regulaciones dietéticas) y el vegetarianismo, resulta hasta digno de encomio. Ciertamente, pocos evangélicos concordarían con los adventistas en la doctrina del sueño del alma y el aniquilacionismo, pero incluso esto podría ser tolerable para las iglesias protestantes más liberales. Sin embargo, las anteriormente mencionadas no son las únicas doctrinas adventistas que difieren del cristianismo bíblico. Los adventistas incluyen entre sus creencias muchas otras doctrinas antibíblicas, algunas de ellas verdaderamente extrañas y hasta peligrosas.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Dialogando con los Adventistas: Muerte, Estado Intermedio y Aniquilacionismo.

¿Posee el hombre un alma inmortal? Y si la posee ¿A dónde va el alma del hombre luego de morir? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Qué le espera al hombre en la eternidad? ¿Existe el infierno? El hombre ha buscado la respuesta a estas interrogantes por siglos. Afortunadamente, la Palabra de Dios brinda respuestas claras y certeras a todas estas interrogantes. El adventismo, sin embargo, se distancia del cristianismo bíblico e histórico en su interpretación de estos temas.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Dialogando con los Adventistas: Regulaciones Dietéticas.

Los adventistas son conocidos por sus regulaciones dietéticas. Suelen evitar los alimentos que perjudican al organismo y aconsejan usar con moderación los alimentos que son beneficiosos, destacando la alimentación vegetariana. En países con amplia presencia adventista, la iglesia a menudo ha creado sus propias compañías de alimentos, generalmente de origen vegetal. Por tal razón, el vegetarianismo ha llegado a considerarse una de las principales características de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En cuanto a lo que debe ser evitado por los adventistas están las bebidas estimulantes como las energizantes, el té, el café, el mate, las drogas lícitas como el alcohol y el tabaco en todas sus variantes y algunos tipos de alimentos. Los evangélicos, al igual que los adventistas, rechazamos el consumo de alcohol, tabaco y drogas sin prescripción médica. Sin embargo, no compartimos todas las restricciones dietéticas impuestas por los adventistas del séptimo día y otros grupos y sectas judaizantes. Los evangélicos reconocemos que Jesús abolió la ley establecida en los tiempos del Antiguo Testamento, y creó la ley perfecta incluso acerca de la comida. Dios destruyó la barrera entre los israelitas y los gentiles (Efesios 2:11-17). Además, Dios purificó a los gentiles y los alimentos inmundos que antes eran considerados detestables (Hechos 10:9-16).

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Pentecostales y Adventistas: ¿Puede haber comunión?

Hay demasiados problemas dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día como para recomendarla como una iglesia sana.  Aunque hay grupos adventistas que están cerca de la ortodoxia cristiana, hay muchos de ellos que no lo están. Esto se debe a que los adventistas extraviaron la mirada del evangelio de Cristo, para guiarse y fundamentarse en las visiones y sueños de la pseudo-profetisa Elena G. de White.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Judaizantes en el pentecostalismo de hoy.

Una tendencia judaizante y de veneración hacia Israel, sus costumbres y símbolos, se ha infiltrado en muchas iglesias, principalmente neo pentecostales e insanas doctrinal y litúrgicamente. Está comprobado que en ciertas congregaciones auto definidas como ‘iglesia cristiana evangélica’, o que confiesan serlo, pero se identifican con nombres alusivos al Antiguo Testamento, se ocupan más de Israel y de la cultura judía que del Señor Jesucristo y Su Evangelio. Pero, ¿Por qué lo hacen? Causa sorpresa que, al entrar a muchas congregaciones evangélicas, lo primero que ves son textos mencionando a Israel, escritos hebraicos y símbolos religiosos judíos. ¿Qué relación existe entre los decorados de muchas iglesias y el culto y la liturgia cristiana? Por si eso no fuera suficiente, en muchas iglesias evangélicas sobresalen más los niños del ‘ballet cristiano’ ataviados como judíos y danzando al son de la típica música israelí que la presencia misma del Espíritu Santo o la búsqueda sincera de Dios.