Distintivos del Pentecostalismo, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Pentecostalismo Unicitario

¿Pentecostales? ¿Quiénes son estos que trastornan el mundo? (Hechos 16:7)

El movimiento pentecostal incluye a un amplio número de denominaciones, iglesias independientes y organizaciones paraeclesiásticas que enfatizan la labor del Espíritu Santo en la vida de los creyentes cristianos. Surgió primero en Norteamérica a principios del siglo XX, cuando miembros del movimiento de santidad wesleyano comenzaron a hablar en lenguas, hecho que identificaron como la evidencia bíblica de que habían sido bautizados en el Espíritu Santo (Hechos 1:8, 2:1-4). Se decía que este bautismo en el Espíritu suministraba poder para vivir una vida "apostólica" y participar en un ministerio "apostólico" que incluía los carismas de 1 Corintios 12:8-10.

Cesasionismo, Continuismo, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Pentecostales locos, desordenados y visionarios

Como pentecostal considero tener algo que mis hermanos de otras tradiciones necesitan descubrir para darle más sentido a toda esa erudición que tienen. ¿Parecemos raros? Quizá. Pero eso no importa ¿Locos? ¡Tampoco importa! Algo parecido se dijo de los primeros “pentecostales” en el 33 d.C. (Hechos 2:13-21). Si a Jesús le dijeron endemoniado a causa de la unción y el poder que manifestaba (Juan 10:20) ¿Por qué deberían afectar mi fe las opiniones de John MacArthur y otros cesacionistas que critican el pentecostalismo y lo consideran “diabólico y blasfemo”?

Arminianismo Clásico, Calvinismo, Pentecostalismo Clásico, Sin categoría

¿Decadencia pentecostal o avivamiento calvinista?

¿Por qué es atractivo el calvinismo para las personas que hasta ahora han estado en iglesias no reformadas? ¿Qué ve la gente, especialmente aquellos que ya son cristianos, en el calvinismo? En particular, ¿Por qué es atractivo para las personas en Iglesias arminianas?

Neopentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Danza profética, misticismo y herejía oculta

La mal llamada “danza profética” suele definirse en el neopentecostalismo como un tipo de “danza de carácter espiritual e inspiración divina”. Sin embargo, este tipo de manifestaciones no es exclusiva del cristianismo, sino que ha estado presente en diversas culturas, religiones y etnias con el fin de entrar en comunicación con una entidad superior (ya sea algún dios o espíritu) con el fin de recibir respuesta favorable (lluvia y buena cosecha, por ejemplo), pidiendo intervención de lo sobrenatural en la vida humana. A pesar de sus orígenes fuera de la tradición judeocristiana, la Danza Profética es considerada por sus practicantes como un don especial de inspiración divina, la cual sólo es posible con verdadera adoración e intimidad con Dios, el Ser Supremo. Se considera que no muchos poseen este “don” y que, para poder ejercerla, el alma del danzante debe ser regenerada a fin de que su danza pueda traer profecía, curación, liberación y restauración sobre la congregación. Así pues, la Danza Profética sólo podrá ser ministrada por profetas verdaderos (personas que anuncian los designios divinos) que tengan esta conciencia y don. En el complejo y herético mundo del neopentecostalismo, la danza profética es considerada parte de las llamadas “danzas ministeriales”, por lo que se considera que el autor es el Espíritu Santo.

Neopentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Crisis en la adoración y liturgia pentecostal

Adorar a Dios implica hacer las cosas a su manera, no a la nuestra, pues de lo contrario quizá estemos introduciendo fuego extraño en la adoración a nuestro Dios (Levítico 10:1-11). Nuestra liturgia debe amoldarse a la palabra de Dios, no a las modas del mundo: “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.” (Jeremías 15:19). Haríamos bien en seguir el consejo de Pablo: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2, NVI).

Continuismo, Pentecostalismo Clásico

¿Fuego extraño o fuego santo?

En su polémico libro “Fuego Extraño”, John MacArthur califica al Movimiento Pentecostal y Carismático como una herejía peligrosa que debe ser combatida por los demás cristianos. Como pentecostales es necesario responder bíblicamente a tan graves acusaciones.

Evangelio de la Prosperidad, Neopentecostalismo, Neumatología

La repugnante práctica del “vómito santo”

En algunas iglesias, principalmente neopentecostales, suele enseñarse la aberrante y asquerosa práctica del “vómito santo” que, según sus simpatizantes, es producida por obra del Espíritu Santo. Dicha práctica consiste en que la persona es tomada por el “Espíritu”, el cual le produce náuseas y posteriormente el vómito. En muchas iglesias, los afectados por este fenómeno de pronto se ponen de pie en medio de la congregación y comienzan a vomitar como señal de liberación o “toque espiritual”, atribuyendo tal acto al poder de Dios. Si bien es cierto que la Biblia menciona la palabra “vómito”, nunca lo presenta como una manifestación del Espíritu Santo. La Biblia habla de la tierra vomitando a sus moradores a causa del pecado (Levítico 18:24-28). Habla del perro que vuelve a su vómito (2 Pedro 2:17-22). También nos relata que a Jonás lo vomitó el gran pez (Jonás 2:10). Y en Apocalipsis el Señor afirma que vomitará a los tibios (Apocalipsis 3:16). Nunca el vómito es presentado en la Biblia como señal o manifestación de la presencia del Espíritu Santo. Tampoco es usada como símbolo de liberación espiritual.

Neumatología, Pentecostalismo Clásico, Vida Espiritual

¿Risa Santa? ¿Borrachera espiritual?

El pueblo cristiano suele ser esporádicamente invadido por corrientes extrañas que de repente aparecen en el panorama y producen mucha confusión y caos. Esto cada vez es más común porque hoy, como nunca, la iglesia cristiana se halla en su nivel más bajo de discernimiento espiritual. Como parte de una tendencia generalizada de nuestra cultura postmoderna, muchas iglesias hoy en día manifiestan también un interés por el espiritualismo místico. No el espiritualismo como la búsqueda de una calidad de vida espiritual piadosa, un mayor compromiso con el evangelio o una mayor profundidad en el conocimiento de Dios, sino una sed por toda clase de experiencias sobrenaturales, aunque las mismas carezcan de un fundamento bíblico sano. El fenómeno de la risa santa y la borrachera espiritual caen dentro de esta categoría.

LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

Judaizantes en el pentecostalismo de hoy.

Una tendencia judaizante y de veneración hacia Israel, sus costumbres y símbolos, se ha infiltrado en muchas iglesias, principalmente neo pentecostales e insanas doctrinal y litúrgicamente. Está comprobado que en ciertas congregaciones auto definidas como ‘iglesia cristiana evangélica’, o que confiesan serlo, pero se identifican con nombres alusivos al Antiguo Testamento, se ocupan más de Israel y de la cultura judía que del Señor Jesucristo y Su Evangelio. Pero, ¿Por qué lo hacen? Causa sorpresa que, al entrar a muchas congregaciones evangélicas, lo primero que ves son textos mencionando a Israel, escritos hebraicos y símbolos religiosos judíos. ¿Qué relación existe entre los decorados de muchas iglesias y el culto y la liturgia cristiana? Por si eso no fuera suficiente, en muchas iglesias evangélicas sobresalen más los niños del ‘ballet cristiano’ ataviados como judíos y danzando al son de la típica música israelí que la presencia misma del Espíritu Santo o la búsqueda sincera de Dios.

Evangelio de la Prosperidad, Hedonismo, Neopentecostalismo, Religiones Falsas, Sincretismo

Herejías | El Evangelio de la Prosperidad

La teología de prosperidad, a veces llamada evangelio de la prosperidad, es una creencia religiosa compartida por algunos cristianos, quienes sostienen que la bendición financiera y el bienestar físico son siempre la voluntad de Dios para con ellos, y que la fe, el discurso positivo y las donaciones a causas religiosas aumentarán la riqueza material propia. En pocas palabras, este egocéntrico «evangelio de la prosperidad» enseña que Dios quiere que los creyentes estén físicamente sanos, sean materialmente ricos y personalmente felices. Los maestros del evangelio de la prosperidad animan a sus seguidores a orar e incluso a demandar a Dios un florecimiento material.