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¿Decadencia pentecostal o avivamiento calvinista?

Por: Fernando E. Alvarado.

INTRODUCCIÓN.

Algunos calvinistas están tratando de tomar las iglesias arminianas de forma engañosa y sigilosamente ¡Y los arminianos lo estamos permitiendo! La influencia calvinista es a menudo más palpable en aquellas iglesias que no tienen confesión o declaración de fe, pero no se limita a ellas. Tomemos, por ejemplo, la denominación pentecostal más grande del mundo, las Asambleas de Dios. Aunque son una consecuencia del metodismo wesleyano y, por lo tanto, tradicionalmente arminianos en su doctrina de la salvación, su “Declaración de Verdades Fundamentales” no excluye el calvinismo de forma directa. Esto ha permitido que muchos pastores y líderes estén influenciados por el calvinismo y lleguen incluso a considerarlo una posibilidad teológica. Tal descuido llevó a una crisis teológica dentro de algunas iglesias locales en los Estados Unidos, en donde muchas congregaciones, durante un período de transición pastoral, descubrieron que su nuevo pastor resultó ser un calvinista de cinco puntos sin haberlo revelado durante las entrevistas del comité de búsqueda pastoral de la iglesia. Las verdaderas intenciones del nuevo pastor sólo salieron a luz cuando éste intentó imponer el calvinismo a la congregación.

Ante al avance del calvinismo en sus filas, y su infiltración incluso en seminarios teológicos, las Asambleas de Dios se vieron obligadas a responder:

“La creciente popularidad de la teología reformada entre los ministros más jóvenes y los estudiantes que se preparan para el ministerio ha llamado la atención del movimiento contemporáneo evangélico en América y otras partes. Por un lado, el amor por la Escritura y la teología, junto con el fervor por Cristo y su obra, son una fuente de gran aliento. Por otro lado, hay cierta preocupación que, al adoptar la teología reformada apresuradamente, algunos individuos provenientes de trasfondos más wesleyanos y arminianos tal vez no hayan considerado con detenimiento las diferencias esenciales entre las respectivas tradiciones… De hecho, hay un continuo debate filosófico en torno al equilibrio entre la soberanía divina y la responsabilidad humana, que deriva de esta discusión. En un extremo, se afirma que Dios, el destino, o alguna otra fuerza es el único agente activo en el universo que ejerce su influencia sobre seres humanos impotentes. En el otro extremo, se argumenta que la humanidad puede hacer lo que quiere y no necesita justificarse ante ningún poder superior, pues ciertamente es posible que ni siquiera exista. El cristianismo rechaza con toda razón ambos extremos como contrarios a la Biblia. Al mismo tiempo, hay cristianos sinceros que reivindican diferentes perspectivas en cuanto al equilibro entre el control divino de Dios y la responsabilidad humana. En la actualidad, las dos posiciones fundamentales en el cristianismo protestante son generalmente etiquetadas como teología reformada y teología arminiana… Debe notarse también la diversidad entre los grupos reformados y arminianos. Ambos grupos abarcan tanto carismáticos como secesionistas, y muchas otras expresiones teológicas diferentes. Para muchos, la expresión más notable e influyente de la teología reformada se da a través de aquellos que se denominan «neo-reformados»… Si bien la diferencia fundamental entre los pensadores reformados y arminianos (incluso las Asambleas de Dios, entre los últimos) concierne a la soteriología, hay otros puntos de divergencia que a menudo siguen la teología reformada y, en particular, el movimiento neo-reformado. Muchos de los pensadores denominados «jóvenes, preocupados y reformados», no se aferran con demasía a los cinco aspectos de TULIP, siendo la expiación limitada el principio que se cuestiona con más frecuencia. De este modo, algunos se identifican como calvinistas de 4, 3 o 5 puntos. Otros entre los neo-reformados son más estrictos en su soteriología que muchos calvinistas moderados, una vez más, teniendo en cuenta el peligro de considerar como un grupo homogéneo a todos los que se identifican como reformados… Aunque los movimientos reformados en general han sido secesionistas en cuanto a la pneumatología, rechazando las manifestaciones actuales del Espíritu Santo, hay algunos entre los neo-reformados que están abiertos a los dones o que hablan en lenguas… Una problemática bastante frecuente que promueven los neo-reformados es el complementarianismo, en algunos casos con el rechazo de cualquier participación ministerial para las mujeres y, en otros casos, con la limitación del ministerio de las mujeres a un ámbito muy limitado. Éste es un asunto con el que las Asambleas de Dios están en desacuerdo, como se expresa en nuestra declaración oficial sobre las mujeres en el ministerio… Cuando el pensamiento reformado se profundiza y se lleva al extremo de eliminar toda responsabilidad humana, debemos rechazarlo y permanecer fieles al llamado y ejemplo de Cristo y sus discípulos, de guiar a todos al Señor y ofrecerles salvación.” [1]

En muchos sentidos, la respuesta de las Asambleas de Dios buscaba preservar la unidad dentro de la denominación. Su fin era, según los mismos redactores de la Declaración, “identificar en un espíritu de respeto y conciliación las áreas de acuerdos y desacuerdos, ofreciendo una base para fomentar la conversación, la comprensión, y también los motivos de discrepancia.” Afirmando en tono conciliador que “Muchos de nosotros hemos aprendido mucho al estudiar y dialogar con maestros y amigos de la tradición reformada que estimamos, apreciamos y admiramos, aunque hemos llegado a conclusiones diferentes sobre ciertos aspectos de la salvación personal.” [2]

Tal actitud es loable, pues mientras que en asuntos teológicos hay claras diferencias entre los que se autodenominan arminianos y reformados, ciertamente es más lo que nos une que lo que nos separa. Sin embargo, tal comunión no siempre será posible. Y la tolerancia tampoco implica que bajemos la guardia y veamos como nuestros jóvenes son instruidos de forma incorrecta en los extremos peligrosos del calvinismo. ¡Los arminianos debemos despertar y defender lo que sabemos que es correcto!

¿PORQUÉ EL CALVINISMO SE HA VUELTO POPULAR EN ALGUNOS CÍRCULOS?

¿Por qué es atractivo el calvinismo para las personas que hasta ahora han estado en iglesias no reformadas? ¿Qué ve la gente, especialmente aquellos que ya son cristianos, en el calvinismo? En particular, ¿Por qué es atractivo para las personas en iglesias arminianas?

(1.- PROFUNDIDAD INTELECTUAL: Tradicionalmente, el evangelicalismo popular, y particularmente el pentecostalismo, se puede caracterizar como un movimiento religioso heterogéneo, variopinto y lleno de diversidad, pero con poca profundidad teológica. ¿Cuántos jóvenes en nuestras iglesias han sido desanimados y hasta expulsados (indirectamente) por atreverse a hacer preguntas teológicas y filosóficas difíciles? El calvinismo, por el contrario, alienta un cierto nivel de profundidad teológica, en parte quizás porque las paradojas pueden ser difíciles de mantener de forma simplista. A su favor, el calvinismo no evita las preguntas duras y perennes de la teología.

(2.- TRADICIÓN RELIGIOSA: El pensamiento reformado tiene una historia significativa que, en comparación con otras iglesias, particularmente pentecostales, parece antigua. Los credos y las confesiones de fe dan forma a esta tradición, al igual que la impresionante variedad de pensadores talentosos y profundos, desde Juan Calvino hasta Jonathan Edwards, Abraham Kuyper y Karl Barth, por nombrar algunos. El calvinismo aprovecha inadvertidamente la ignorancia de las personas sobre las alternativas, histórica y teológicamente. Debido a que a muchos evangélicos no se les ha animado a pensar profundamente en sus propios contextos eclesiales, o tal vez se les ha desanimado a hacerlo, entonces se aferran a la primera opción cristiana que fomenta la reflexión teológica. Y como no tienen conocimiento de la historia de la iglesia, entonces una tradición de 500 años, o incluso una tradición de 1500 años, suena muy antigua y confiable en comparación con una tradición de 100 años o ninguna tradición en absoluto. Se aferran a lo primero que les da ese sentido beneficioso de la tradición. Estas dos primeras razones también son paralelas a las razones del éxodo de muchos a las iglesias católica romana y ortodoxa oriental. Pero muchos cristianos que desean mantenerse fieles a la Reforma, la teología reformada es un destino popular.

(3.- APARIENCIA DE FIDELIDAD BÍBLICA: Los teólogos y predicadores reformados tienen un gran respeto por las Escrituras. Su apelación a las Escrituras para todos los asuntos doctrinales es atractiva para cualquiera que tenga un respeto similar por las Escrituras. También tienen algunos pasajes que, leídos a través de una lente reformada, parecen apoyar la teología reformada. De hecho, si los calvinistas no tuvieran textos que parecieran apoyar sus puntos de vista, probablemente no habría calvinistas. Eso no quiere decir que sus opiniones sean correctas, como 2 Pedro 3:15-16 nos recuerda: “Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación, tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo, con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás Escrituras, para su propia perdición.” (2 Pedro 3:15-16, NVI).

(4.- APARENTE TEOCENTRISMO: Los calvinistas insisten en que su teología es verdaderamente teocéntrica y no centrada en el hombre o antropocéntrica. Desde la concepción calvinista, su teología es la única que proclama a un Dios que salva y que, por lo tanto, es la única que da gloria a Dios y defiende su soberanía (y tratarán ardientemente de hacerte creer que es así); por otro lado, ven al arminianismo como una teología antropocéntrica semi-herética que habla de un Dios que permite al hombre salvarse a sí mismo o contribuir con Dios en el proceso y que, por consiguiente, le roba a Dios la gloria y exalta el albedrío humano. Obviamente, tales afirmaciones hacen parecer al sistema calvinista como el mejor, mientras que el arminianismo es presentado como una herejía horrible. Esa es una falsa y ofensiva caricaturización del arminianismo, pero es lo que el calvinismo pretende hacerle creer a aquellos que busca convertir. Degradando con mentiras al arminianismo pretende brillar en el mundo evangélico, presentándose como la única opción válida de cristianismo.

(5.- CONFORT Y SEGURIDAD AL SABER QUE DIOS ESTÁ EN CONTROL: Cuando el mundo y nuestras propias vidas parecen caóticos y están fuera de control, es reconfortante creer que nada puede resistir la voluntad y el plan de Dios. Si Dios ha predestinado cada evento de la existencia ¿Qué podría salir mal? Cada detalle es parte del gran plan.

ES TIEMPO DE EXAMINARNOS A NOSOTROS MISMOS.

El avance del calvinismo y el neo-calvinismo solo ha sido posible gracias a nuestro descuido como arminianos y a los grandes errores cometidos por las iglesias emblemáticas de dicha teología. Nosotros, los pentecostales, tenemos mucha culpa en ello. Aprender de nuestros errores es indispensable; identificar lo que los calvinistas están haciendo bien y nosotros no, lo es aún más. Las iglesias pentecostales y otras comunidades típicamente no reformadas pueden aprender muchas cosas positivas de la tradición Reformada.

  • UNA VISIÓN MÁS GRANDE DE DIOS Y SU GLORIA: Lo que los pentecostales necesitamos aprender es que Dios no es nuestro “amigote celestial” “ni el genio que concede deseos y se somete a nuestros caprichos” en el cielo. Dios no existe para responder de forma sumisa a nuestras oraciones por salud y riqueza, Él no se somete a nuestras confesiones positivas, decretos o declaraciones, sino que es un Dios absolutamente trascendente, santo y completamente diferente. Quien es la belleza y la verdad. La teología reformada ofrece al pentecostalismo, y al evangelicalismo en general, una visión de la majestad de Dios que pareciera hemos olvidado. Sin embargo, en nuestro intento por corregir lo erróneo, debemos tener cuidado de no caer en el extremo peligroso del calvinismo: A diferencia del Dios de la teología reformada, la Biblia nos enseña también que el Dios del cristianismo es un Dios que nos ama y nos creó a todos para la comunión eterna con él.
  • SOBERANÍA DIVINA VS. DEÍSMO PRÁCTICO: Muchos de los que se autodenominan arminianos suelen ver a Dios como un observador pasivo, un relojero que terminó su creación y la dejó funcionando sola. Este tipo de teología nos hace creer que estamos prácticamente por nuestra cuenta, lo cual no es cierto. Más bien, tal cual lo sostiene el calvinismo (y de hecho, el arminianismo clásico) Dios sabe el fin desde el principio y resuelve todas las cosas para el bien de quienes lo aman; Él es aquel en quien continuamos viviendo, moviéndonos y teniendo nuestro propio ser. Los arminianos, al igual que los calvinistas, necesitamos entender que Dios es soberano. Pero, a diferencia de lo que ocurre en la teología reformada, la soberanía no debe significar la determinación de nuestra salvación sin nuestra voluntad, y ciertamente no debe significar, como lo insinúan algunos neo-calvinistas, que Dios es la causa directa y eficiente del mal.
  • LA GRACIA DIVINA Y LA DEPENDENCIA HUMANA FRENTE A LA HABILIDAD HUMANA Y LA AUTONOMÍA INDIVIDUAL: Lo que muchos arminianos podemos aprender de la teología reformada es que la salvación no se trata de que Dios nos deje solos y ahora ponga la pelota en nuestra cancha. La salvación de nuestras almas no descansa en nosotros mismos, sino en Dios. Pareciera que muchas iglesias que se autodenominan arminianas han olvidado que Dios es el que inicia y completa la salvación y quien debe recibir toda la gloria por nuestra salvación. Es Dios quien produce así el querer como el hacer (Filipenses 2:13), es Dios, por su gracia, quien nos permite perseverar hasta el fin para salvación (Judas 1:24). Por otro lado, debemos tener cuidado con el extremo peligroso del calvinismo: A diferencia de la teología reformada, tenemos algo que decir en el proceso de conversión. La gracia no anula la libertad humana (Deuteronomio 30:15-19).
  • PROFUNDIDAD TEOLÓGICA VS. SUPERFICIALIDAD DEMASIADO SIMPLISTA: Lo que podemos aprender de los calvinistas es que las respuestas fáciles a las preguntas reflexivas no son útiles, y la ignorancia per sé no es una virtud cristiana. Más bien, se nos manda amar a Dios con toda nuestra mente y agregar a nuestra fe, conocimiento. ¡Pero cuidado! La teología debe basarse en toda la Escritura y en la Escritura sola, no en tradiciones humanas, filosofías de hombres y conocimiento vacío. La voluntad de Dios para la creación no es un misterio reservado solo a los sabios. Este ha sido el error arrogante del calvinismo: Considerarse a sí mismos la élite intelectual y elegida del cristianismo. La erudición es buena, pero enterrar nuestra relación con Dios en medio de catecismos, disertaciones filosóficas y teoría sin espiritualidad, es inútil. El intelectualismo jamás debe superar nuestra relación con Dios (1 Corintios 2:1-16).
  • APRECIACIÓN POR LA HISTORIA DE LA IGLESIA Y LA TRADICIÓN CRISTIANA: Los pentecostales principalmente, pero no exclusivamente, podemos aprender que en el cristianismo no solo somos mi Biblia y yo. Dios nos colocó en una comunidad guiada por el Espíritu, y esa comunidad incluye no solo a aquellos que todavía están caminando, sino a millones de cristianos en el pasado que, desde el siglo primero de nuestra era, defendieron con valentía la fe cristiana histórica y nos han dejado un vasto legado de conocimiento en sus escritos. No podemos rechazar el legado de nuestros antepasados en la fe. Por el contrario, aceptarlo nos enriquece. ¡Pero cuidado! La historia de la iglesia, esa nube de testigos, incluye más que a Agustín, Lutero y Calvino. Ese es el error de los reformados.

¿CÓMO EL MAL EJEMPLO DE ALGUNOS PENTECOSTALES HA IMPULSADO EL CALVINISMO?

Para nadie es un secreto que el pentecostalismo (que aspira a una fresca y renovada espiritualidad cristiana) se ha transformado, paradójicamente, en una religión materialista, preocupada de los templos y de que sus creyentes tengan carreras exitosas, mejores trabajos, quizás influenciado por el neopentecostalismo. La nueva oferta religiosa del pentecostalismo está dirigida en torno a la salud, trabajo, prosperidad, etc. Las prédicas y los mensajes religiosos manifestados en la música son mensajes terapéuticos, individualistas, economicistas y exitistas. Lo que parecía ser nuestra fortaleza se convirtió en nuestra ruina: La gran capacidad del pentecostalismo para adaptar su discurso al contexto social, cultural e histórico. Dicha habilidad nos permitió a los pentecostales convertirnos en uno de los pocos movimientos religiosos que aún siguen creciendo, aunque muchos piensan que hemos llegado ya al techo de nuestro crecimiento. ¡Sólo el tiempo lo dirá!

Los efectos que ha tenido la secularización en el pentecostalismo, como la pluralidad religiosa, la subjetivación de la religión y la existencia de una creciente mundanalidad, ha derivado en que la gente que antes no se interesaba por el pentecostalismo, hoy lo haga, porque la oferta ya no está basada en la vida eterna, el cielo o el infierno, sino en cómo ser feliz aquí en la tierra. Este proceso de secularización del pentecostalismo se evidencia en cuatro aspectos concretos:

  1. El exilio de la muerte por la sanidad y los milagros económicos.
  2. El desinterés por la creencia pre milenarista y la predicación escatológica debido a la movilidad social, el reconocimiento social y la legitimación política de los pastores; como, asimismo, la movilidad social de los creyentes a través del interés por el estudio y el acceso a mejores condiciones laborales. El pentecostalismo ha pasado de esperar un futuro reino milenario de Cristo a aspirar un reinado terrenal de la iglesia, aquí y ahora.
  3. Abandono de la predicación sobre el infierno y el cielo. Las predicaciones y el miedo por el infierno han disminuido o han sido totalmente eliminadas en algunas iglesias. Las promesas celestes, como salud, vivienda, alimentación, trabajo, paz y justicia, se viven en la tierra, aunque el cielo sigue siendo una promesa plausible, pero puede esperar un poco. Con el aumento de la expectativa de vida y el acceso a los estudios universitarios, se puede traer algo del cielo a la tierra; el futuro al presente; y la promesa, a realidad.
  4. Declive del fervor pentecostal; esto tiene que ver con la apatía, la pérdida de la pasión pentecostal por predicar, asistir al templo o cumplir ritos sacrificiales como el ayuno y la oración comunitaria; además, hay un tendencia a la movilidad intrapentecostal; es decir, un creyente que va de una iglesia a otra.

En la conciencia pentecostal ahora está la bendición material: la prosperidad económica, la salud, el cuidado del cuerpo, los estudios universitarios, la casa propia y el automóvil propio. La meta suprema de muchos pastores no es ya que su congregación crezca en conocimiento de la sana doctrina y fervor pentecostal, sino entregar la congregación en manos de su hijo, con un templo de material sólido, con el vehículo pastoral y con un reconocimiento sociopolítico. La meta suprema de un padre o de una madre cristiana es ver que sus hijos sean profesionales, tengan trabajo seguro, casa propia y asistan a la iglesia. Nuestra teología del sufrimiento ha sido cambiada por la teología de la prosperidad. La buena muerte ya no es morir predicando, sino “morir lleno de días bendecido”. El pentecostalismo global se ha estancado, sobre todo en las grandes denominaciones, por su lucha y fascinación por el poder, y por el desencanto ético que esto produce. El pentecostalismo nació y se desarrolló como un movimiento religioso comprometido con la verdad, la justicia y la equidad de los pobres, oprimidos y desheredados. Los pastores y pastoras adquirieron ese compromiso con empatía porque pertenecían a ese grupo social, Sin embargo, ¿Hoy quién quiere identificarse con los pobres? O, más bien, ¿Hoy quién se identifica como pobre? ¿Acaso no es vista como señal de desaprobación divina en muchas iglesias pentecostales de nuestra época? El calvinismo ha visto nuestros puntos débiles y los ha sabido capitalizar a su favor.

CONCLUSIÓN.

Mis amados hermanos pentecostales:

¡Necesitamos volver a nuestras raíces! De no hacerlo, no debería extrañarnos que, en el futuro, muchos dejen de ver nuestras iglesias como opciones legítimas para un auténtico cristianismo. Tampoco debería extrañarnos que el calvinismo, hasta hace unas décadas casi desconocido en Latinoamérica, esté cobrando impulso y atacando nuestras bases, nuestra fe y nuestras denominaciones. O corregimos lo que está mal en nosotros, o perderemos el sentido de nuestra existencia como movimiento. El calvinismo no está creciendo porque tenga la razón en sus postulados, o porque sea una mejor opción de cristianismo que el arminianismo o el pentecostalismo. Está creciendo por causa nuestra, por nuestros descuidos. El calvinismo crece gracias al mal ejemplo del pentecostalismo y su miope visión de su estado actual.

Amados hermanos arminianos no pentecostales:

Si bien es cierto nosotros los pentecostales tenemos mucha de la culpa, el avance del calvinismo no es solo culpa nuestra. Crece también porque muchos arminianos no pentecostales ni siquiera entienden las bases de su propia fe arminiana, diluyendo a veces el arminianismo junto a creencias heréticas como el pelagianismo y el semipelagianismo.

¡Ambos grupos necesitamos poner nuestras barbas en remojo! ¡Hay mucho que corregir, mucho que aprender!

REFERENCIAS.

[1] UNA RESPUESTA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS A LA TEOLOGÍA REFORMADA (ADOPTADA POR EL PRESBITERIO GENERAL EN SESIÓN EL 1 Y 3 DE AGOSTO DE 2015).

[2] Íbid.