Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Santos, o santurrones?

Una santidad falsa se ha vuelto popular en algunas iglesias. Muchos cristianos han asociado la santidad con una larga lista de cosas que no se deben hacer, y otra lista de cosas que son nuestro deber. Pero entender la santidad sólo en términos de obediencia a una serie de reglas produce problemas. Primero, limita lo que es la verdadera santidad bíblica. Segundo, es muy posible obedecer reglas en lugar de obedecer a Dios. Tercero, cuando ponemos nuestro énfasis en obedecer reglas nos engañamos, ya que pensamos haber logrado la santidad por tal esfuerzo. Jamás podremos lograr la santidad sin una obra interna y profunda del Espíritu Santo. Finalmente, está el peligro de que, por nuestro esfuerzo de obedecer reglas, lleguemos a volvernos orgullosos, a exhibir nuestra santidad como si estuviésemos en una competencia de belleza. Todo esto es contrario a la verdadera santidad.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

2020, un año para descansar…

En Cristo, puedes descansar sabiendo que tu Creador ya hizo todo por ti al crearte a su semejanza, salvarte por su gracia, y sigue trabajando hoy para conformarte a Su imagen. ¡Que el 2020 sea un año en que no olvidemos sus obras y a descansar cada día en Él!

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA

Gira tu rostro hacia el Sol de Justicia

¿Te has fijado alguna vez cómo el girasol gira su enorme flor hacia el sol? El «girasol» nos da, pues, una enseñanza. El sol es fuente de luz y calor. El girasol lo sabe y lo busca. ¿Por qué nosotros, creados a imagen de Dios, deberíamos ser diferentes en nuestra relación con la fuente de vida? ¿Hacia dónde deberíamos dirigirnos a fin de tener la respuesta a nuestras necesidades? Hacia Dios mismo, por medio de la fe. En efecto, Dios quiere dar luz y calor a cada uno, pero esto sólo es posible si nos volvemos a él por medio de su Hijo Jesucristo. Sí, Jesús vino como la “luz del mundo” (Juan 8:12) para todos los pueblos, luz enviada por Dios, hecha de ese resplandor que es gracia y verdad. Al recibirlo en lo más profundo de nuestro ser, nos transmite la vida de Dios para que gocemos de una nueva relación con nuestro Creador.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¡Libérate de la culpa! Ahora eres hijo…

La culpa es el resultado natural de nuestro pecado contra Dios. La mayor prisión en la que caemos y de la que es imposible liberarnos solos, porque cuando le damos la espalda a nuestro Creador perdemos la paz interior y la exterior (Génesis 3:16). No sólo dejamos de ser nosotros mismos, sino que además perdemos la posibilidad de saber quienes somos realmente. Cuando nos sentimos culpables, vivimos con la impresión de que nada ni nadie puede liberarnos. Literalmente dejamos de vivir, porque las prisiones interiores son las que terminan destruyendo nuestra alma. Vivimos intranquilos aunque nadie nos persiga, caemos en la tiranía del desencanto porque siempre encontramos alguna circunstancia o situación que nos entristece y nos roba la paz.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Qué vas a buscar a la iglesia?

¿Para qué vamos a la iglesia? ¿Para adorar a Dios? ¿Por entretenimiento? ¿Para la satisfacción de nuestras preferencias? ¿Por qué vas a adorar? Jesús le preguntó a la gente de su día lo mismo cuando fueron a escuchar la predicación de Juan el Bautista.

Arminianismo Clásico, Calvinismo, REFLEXIÓN BÍBLICA

Una Iglesia dividida y en confrontación

¿Cómo es posible que tanto los calvinistas como los arminianos puedan leer la misma Biblia y llegar a conclusiones tan diferentes? ¿Cómo es posible que un premilenialista y un amilenialista puedan ambos leer el libro de Apocalipsis y llegar a conclusiones completamente diferentes sobre lo que dicho libro enseña? ¿Cómo es posible que un cristiano carismático y otro no carismático puedan leer juntos el libro de los Hechos o las listas de los dones del Espíritu y aún estar en desacuerdo sobre lo que está vigente en nuestros días y lo que no?

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana

La muerte no es el fin

Llegará el día "cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria». «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?»" (1 Corintios 15:54-55, NVI). Es la gratitud, no el temor, quien rige ahora la vida del cristiano. Es la esperanza, y no la ansiedad ni la desesperación, la que gobierna ahora nuestra vida: "Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo; y ahora lo ha revelado con la venida de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien destruyó la muerte y sacó a la luz la vida incorruptible mediante el evangelio" (2 Timoteo 1:9-10, NVI).

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

Somos polvo, frágiles vasijas de barro

Cuando nos rendimos a Jesús como Señor, no le ofrecimos los servicios de una criatura divina o semidivina para fortalecer su reino: le ofrecimos la vida frágil, temporal, mortal y delicada que él nos dio primero a nosotros. Eso es todo lo que tenemos para ofrecer. Dios lo sabe. Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro (Salmos 103:14), él recuerda que somos polvo. Conocer esto es vital al rendir nuestras vidas a Él en el ministerio. Solo teniendo esto en mente podremos escapar del orgullo, la soberbia y la arrogancia. Ahora pues: "Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado" (Romanos 12:3, NTV).

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Espiritual

Esclavos del dinero

El dinero es fundamental para subsistir, del mismo modo que es necesario el vestido, el techo o la alimentación de cada día, para poder llevar una vida en condiciones dignas y saludables. Esa es precisamente la paradoja, que el dinero es indispensable y que, al mismo tiempo, empobrece la existencia si se convierte en lo fundamental, "porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores." (1 Timoteo 6:10).

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Espiritual

Aprendiendo a confiar en Dios

Sabiendo que Dios te cuida, no debes temer la pérdida, el dolor, o la muerte. Jesús, en Mateo 6:25–34, nos manda no estar "ansiosos por nada." De hecho, Jesús nos invita a presenciar la providencia de Dios sobre la creación y allí ver su amor por nosotros, ya que si los pájaros no siembran, pero son alimentados (Mateo 6:26); si los lirios del campo no trabajan, y sin embargo, están vestidos con más magnificencia que Salomón (Mateo 6:28-29). ¿Qué no hará Dios por nosotros, que somos mucho más valiosos que ellos? Pues Dios no es solo nuestro Creador; sino nuestro Padre amoroso. Y Él sabe lo que necesitas. Su provisión no es arbitraria. Él no retiene las bendiciones para someter a sus hijos a una prueba cósmica de tolerancia al dolor. El Dios de la Providencia es nuestro Dios, y Él conoce nuestras necesidades. Él añadirá la provisión. ¿Confías en esta clase de Dios sabio, soberano y providente? ¿Qué tal si dejamos de ver la soberanía de Dios como el terrible martillo que nos golpea con su frialdad, o la voluntad caprichosa que a veces nos niega lo que más deseamos? ¿Por qué no verla, más bien, como la tierna almohada sobre la cual descansa nuestra paz y seguridad? Entonces aprenderemos "a conocer la voluntad de Dios... la cual es buena, agradable y perfecta." (Romanos 12:2, NTV).