Arminianismo Clásico, Calvinismo, REFLEXIÓN BÍBLICA

Una Iglesia dividida y en confrontación

Por Fernando E. Alvarado

INTRODUCCIÓN

¿Cómo es posible que tanto los calvinistas como los arminianos puedan leer la misma Biblia y llegar a conclusiones tan diferentes? ¿Cómo es posible que un premilenialista y un amilenialista puedan ambos leer el libro de Apocalipsis y llegar a conclusiones completamente diferentes sobre lo que dicho libro enseña? ¿Cómo es posible que un cristiano carismático y otro no carismático puedan leer juntos el libro de los Hechos o las listas de los dones del Espíritu y aún estar en desacuerdo sobre lo que está vigente en nuestros días y lo que no?

En los casi 2.000 años de historia de la Iglesia, han existido aproximadamente 33.820 denominaciones cristianas. Si bien es cierto algunos de dichos grupos están más de acuerdo entre sí que en desacuerdo, las 33.820 denominaciones que han existido en la historia del cristianismo han surgido debido a algún tipo de desacuerdo sobre las Escrituras, tradiciones o liderazgo. Muchas iglesias independientes también comienzan de la misma manera. La Iglesia de Jesucristo es cualquier cosa, menos unificada.

DIVISIÓN 1

UN PROBLEMA HUMANO

Este problema (la falta de unidad) tampoco es ajeno a otras religiones. El Islam, por ejemplo, demuestra su desunión en Irak entre los sunitas y los chiítas. En la nación de Arabia Saudita, el lugar de nacimiento del Islam, se puede encontrar poca unidad mientras los Wahabíes luchan contra todas las demás ramas del Islam. En cultos y sectas de inspiración cristiana como los Testigos de Jehová o la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones), tampoco encontraremos verdadera unidad. Muchas ramas disidentes se han separado de dichos movimientos también. Por lo tanto, la unidad no necesariamente define la verdad.

DIVISIÓN 2

¿QUÉ PASA CON EL CRISTIANISMO?

Sí, todas las religiones sufren divisiones. Sin embargo, entre los cristianos no hay duda de que hay poca unidad. Efesios 4: 4-6, o pasajes como Juan 17: 20-23 Y 1 Corintios 1:10, nos dan la impresión de que Dios desea la unidad entre sus hijos. 1 Corintios 12:27 dice: ” Todos ustedes forman el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro necesario de ese cuerpo.” (NBV). Puesto que la Biblia enseña tal unidad, ¿Por qué la Iglesia está tan dividida?

Muchos otros antes que nosotros se han hecho esta pregunta y muchos han tratado de llevar la unidad a la Iglesia. Por ejemplo, Alexander Campbell en el siglo XIX, junto con otros, trató de abolir la idea de las denominaciones y simplemente llamó a sus iglesias, a “Iglesia de Cristo”. Lamentablemente, el movimiento de Campbell (llamado Restauracionista) comenzó a dividirse rápidamente. incluso antes de su propia muerte. Hoy en día hay muchas ramas dentro del movimiento de Restauración. Otros, como John Wesley o incluso Martin Lutero, se opondrían igual que Campbell al hecho de que muchas denominaciones se hayan formado a su alrededor.

Entonces, ¿Por qué esta desunión es tan frecuente en la Iglesia? ¿Cómo es que dos personas pueden leer de la misma Biblia (la misma traducción incluso) y llegar a un entendimiento diferente? Creo que la respuesta es esta:

(1.- EL HOMBRE ES PECADOR: Romanos 1: 18-25 establece la realidad de que todos queremos complacernos a nosotros mismos. En muchas de las iglesias que se han dividido, el problema era el pecado: Pecado en los que se fueron o pecado en los que se quedaron. A veces ambos pecaron. La humanidad pecadora a menudo quiere estar en lo cierto al ignorar lo obvio. Debido a que somos pecadores que necesitamos salvación, nuestra visión es limitada. No somos perfectos a pesar de lo que el humanismo antropocentrista quisiera que creyéramos. Nuestras ideologías a menudo son tan fácilmente influenciadas por nuestra carne. Ante la pregunta ¿Por qué está dividida la Iglesia? Una buena respuesta sería: ¡Porque somos pecadores!

2.-  NUESTRAS MENTES SON LIMITADAS: la Biblia es claramente la Palabra de Dios (2 Timoteo 3: 16-17; 2 Pedro 1: 16-21), pero esto no significa que siempre sea clara. Sin embargo, esto no viola el hecho de que la Biblia es inerrante e infalible. Simplemente demuestra que somos personas pecaminosas tratando de descubrir y comprender a un Dios santo. Nuestras ideas son limitadas (Juan 20:31). Sabemos en parte (1 Corintios 13: 8-12), tenemos suficiente conocimiento de la Biblia para la salvación (2 Timoteo 3:15). Sin embargo, no debemos volvernos arrogantes porque tenemos abundancia de conocimiento. Aun así, ¡No lo sabemos todo! Debido a que nuestras mentes son limitadas, tendemos a concentrarnos en lo que sabemos. Tenemos un entendimiento limitado, sin embargo, esto no debería disuadirnos de estudiar y buscar crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 3:18).

(3.- NOS AGRADAN SÓLO AQUELLOS QUE ESTÁN DE ACUERDO CON NOSOTROS: Tendemos a asociarnos con aquellos con quienes estamos de acuerdo. Nos asociamos con quienes creemos que están de acuerdo con nosotros. Esta es la naturaleza humana. Esto es cierto también en relación con la Iglesia. Los arminianos generalmente no asisten a iglesias reformadas. Los calvinistas rara vez asisten a iglesias arminianos ¡Muchos dudan incluso de considerarlos hermanos! La teología chocaría. La gente de música contemporánea generalmente no disfrutaría de un servicio de la iglesia luterana. Y muy seguramente un reformado se sentiría profundamente incómodo en un servicio de adoración pentecostal. Nos asociamos con aquellos con los que estamos de acuerdo. Esto no significa que tengamos razón. Podríamos estar equivocados. Pero sí muestra que, irónicamente, nuestra búsqueda de unidad ha logrado lo contrario: dividirnos aún más. ¿Cómo es esto posible? Porque, aunque anhelamos la unidad, solo tendemos a unificarnos con aquellos que están de acuerdo con nosotros, mientras que a la vez tratamos de persuadir a otros que no lo hacen. ¡Y esto nada tiene que ver con el evangelismo! No. Con el evangelismo no estamos tratando de ganar argumentos (1 Pedro 3: 15-16) sino de traer regeneración (Mateo 28: 19-20). ¡La salvación no es creer hechos sino la salvación es a través de la fe en una persona! Pero lo que están haciendo muchos cristianos no es evangelismo, sino proselitismo sectario dentro del Cuerpo de Cristo. ¿Qué de ético hay en que muchos calvinistas se infiltren en iglesias arminianas, pentecostales o de otra índole, y traten de robar, mediante argumentos, críticas impías y generalizaciones absurdas, miembros para sus iglesias? ¿Por qué habiendo un mar lleno de peces, aman pescar en pecera ajena?

(4.- EXÉGESIS SESGADA: Aquí es donde la cosa se pone difícil. Todos nosotros leemos nuestras Biblias con nuestras propias presuposiciones. Como soy arminiano, tiendo a leer Juan 6:37, por ejemplo, a través de los lentes de mi arminianismo. Mis hermanos calvinistas leerán Hebreos 6: 4-20 o 10:19-39 a través de su propia lente calvinista. Llegamos a pasajes sobre el bautismo en el Espíritu (Mateo 3:11; Marcos 1: 8; Hechos 1: 4-5) y, sin embargo, los pentecostales veríamos una cosa y el cesacionista reformado vería otra cosa. Tendemos a exagerar pasajes basados ​​en nuestra propia presuposición. La verdadera exégesis rara vez se encuentra. Tenemos desunión en la Iglesia porque leemos la Biblia con nuestros lentes particulares. ¿Cuándo nos los quitaremos?

DIVISIÓN 3

CONCLUSIÓN

De ninguna manera estoy tratando de atacar a la Iglesia. Amo a la Iglesia de Dios (Hechos 20:28). Me encanta ser discípulo de Jesús y me encanta tener comunión con otros discípulos. Sin embargo, sé que no sé todas las cosas. Obviamente soy arminiano y además pentecostal. Estoy convencido de que tanto el arminianismo como el pentecostalismo tienen una base bíblica. Esto no significa que mi sistema de creencias sea perfecto. No siempre estoy de acuerdo con todos los arminianos ni con todos los pentecostales en todos los puntos. Sé que solo Jesús salva por su gracia (Efesios 2:8-9). Sé que es mi deber difundir el evangelio a través del poder del Espíritu Santo y la Palabra (Hechos 1:8; Romanos 10: 14-17). Sé que la Biblia es la Palabra de Dios y que solo ella es la Palabra final de Dios (Salmo 119: 89). Sé que el Espíritu de Dios mora en todos los cristianos verdaderos (Romanos 8: 9; 1 Corintios 12:13). Pero después de eso, no sé casi nada.

Para concluir, viene a mi mente la hermosa, certera e inspirada composición titulada “Cristianos”, del cantante español Marcos Vidal:

“Antes les llamaban nazarenos, después cristianos

Hoy no saben ya cómo llamar a cada grupo,

hay tantos….

Antes al mirarles se decían: ¡Ved cómo se aman!,

hoy al contemplarles se repiten:

¡Ved cómo se separan!

¿Quién sabrá quién de ellos tiene la verdad?

 

Cómo ha conseguido el enemigo robarnos el terreno,

hemos comenzado a hacer murallas

olvidando lo primero.

Que no hay cristianismo verdadero detrás de una careta,

si no reflejamos a Jesús, perdemos nuestra meta.

 

Que él que sirve a los demás es el mayor,

que el sermón del monte aún está en vigor,

que aún existe el buen ejemplo

y la humildad de corazón

y que no hay vida ni hay iglesia si no hay perdón.

 

Ojalá el Maestro pueda decir como dijera hace años:

‘No lloréis, sólo duerme, no está muerta’.

¿Qué te pasa, iglesia amada, que no reaccionas,

sólo a veces te emocionas, y no acabas de cambiar?

 

Antes tenían todo en común y oraban en la noche.

Hoy compiten por saber quién tiene

mejor casa y mejor coche.

Antes morían abrazados en la arena del circo romano,

hoy discuten si al orar hay que alzar o no las manos.

 

Unos creen en profecías y otros no,

unos predican la fe y otros el amor,

uno habla en lenguas y otro presume de virtud

y el mundo muere, muere, muere sin ver la luz.

Ojalá el Maestro pueda decir como dijera hace años:

‘No lloréis, sólo duerme, no está muerta’.

¿Qué te pasa, iglesia amada, que no reaccionas,

sólo a veces te emocionas y no acabas de cambiar?

 

Jesús se levantó de la muerte,

¿y acaso a ti no habrá quién te despierte?

(Cristianos, Marcos Vidal)

UNIDAD

1 comentario en “Una Iglesia dividida y en confrontación”

  1. Dos cosas me agradan y secundo firmemente de este escrito: que somos pecadores y la excelente composición de Marcos Vidal. La unidad plena de la Iglesia solo será posible cuando haya desaparecido todo vestigio de pecado en los creyentes ¿Cuando ocurrirá esto? Cuando tengamos cielo nuevo y tierra nueva donde more la justicia. Muchas bendiciones

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