Cristo no nos convierte en personas superficialmente uniformes ni nos exige adhesión a tal o cual sistema doctrinal. La unidad cristiana va más allá de eso, es una unidad basada en una fe común en Su Nombre. En un sentido, los cristianos sí debemos ser clones de la misma persona, pero esa persona es Jesús, no un teólogo particular. A Jesús no le interesa conformarnos a una escuela de pensamiento teológico. A Cristo le interesa conformarnos a una imagen, Su imagen (Romanos 8:29). En realidad, seguir a Cristo y ser cómo Cristo tienen poco que ver con apegarnos o no a cierta escuela de interpretación.
Autor: pensamientopentecostalarminiano
Escatología | La Segunda Venida de Cristo
En su Segunda Venida, Jesús vendrá con los ejércitos celestiales a Su lado. El resultado final y último del regreso de Cristo será el juicio de los incrédulos y la recompensa final de los creyentes, los cuales reinarán con Cristo mil años y luego, en la eternidad, vivirán en un nuevo cielo y una nueva tierra. Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo reinará y será adorado en un reino eterno donde no habrá más pecado, pena ni sufrimiento.
La pandemia de fake news
Poder discernir la verdad en un mundo de “fake news” está ligado a la realidad de pertenecer a Cristo y de poder escuchar y discernir su voz. Es como el niño perdido en el mercado, que ante una multitud de voces reconoce inmediatamente el llamado de su mamá. Es una gran bendición saber que, ante la realidad de los conflictos que vivimos en este mundo caído, podemos experimentar un gozo sobrenatural que viene como resultado de escuchar la voz de Dios por encima de todas las demás voces a nuestro alrededor. Las voces de condenación, miedo, inseguridad, desconfianza, o incredulidad no vienen de Él, mientras que las voces de fe, arrepentimiento, obediencia, confianza, y gozo vienen de Su Espíritu, hablando a nuestro corazón.
Una crítica al dispensacionalismo
Muchos cristianos hoy leen las Escrituras a través de un paradigma teológico que era desconocido antes del siglo diecinueve. Este punto de vista, llamado dispensacionalismo, introduce conceptos tales como el rapto pretribulacionista y el judaísmo del tercer templo en el milenio. Sin embargo, aun cuando estas innovaciones escatológicas no son las diferencias más importantes entre el dispensacionalismo y la teología cristiana histórica, muchas de ellas no son triviales. La controversia plantea preguntas acerca de la naturaleza del reino de Dios, de la iglesia, y del propio evangelio. Pero, ¿Es esto así en realidad?
¿Debemos respetar la cuarentena?
Nadie está tratando de prohibir nuestra fe o cerrar permanentemente nuestras iglesias. Esto no es una persecusión contra el cristianismo. Es una medida de prevención que busca salvar nuestras vidas y la de nuestros seres queridos. La cuarentena es una medida sanitaria que fue establecida por el mismo Dios para proteger a su pueblo de enfermedades infecciosas, incluso mucho antes que existieran los actuales sistemas sanitarios (Levítico 13:4; 13:31; 13:45-46; 14:8, etc.).
COVID-19, soberbia evangélica y otras pestes
Sí señores, el juicio ha empezado. Y empezará por la casa de Dios: "Él purificará a los hijos de Leví como se purifica la plata. Los limpiará como se limpia el oro y la plata. Luego, ellos serán sacerdotes del Señor y le presentarán ofrendas aceptables." (Malaquías 3:3, PDT)
COVID-19, la escuela de Dios
El COVID-19 se ha extendido por todo el mundo, sembrando pánico e incertidumbre a su paso. La pregunta para nosotros, los cristianos, es: ¿Cómo debemos responder ante esta crisis? La respuesta: ¡Con fe y sin miedo! Debemos enfrentar el centro de esta tormenta y preguntar, “Señor, ¿qué quieres que aprenda a través de esta situación? ¿Cómo me quieres cambiar?”. Personalmente, el COVID-19 me ha enseñado (o más bien recordado) ciertas cosas.
Contagiemos la esperanza
La extensión del coronavirus está golpeando todo aquello que da seguridad a nuestra sociedad. La estabilidad económica, el sistema de salud, las libertades, etc. Repentinamente todos nos encontramos con una amenaza desconocida y de consecuencias imprevisibles. Estas circunstancias, sin embargo, no deberían hacernos perder de vista nuestra fe. Al contrario, como cristianos, es en estas situaciones críticas donde podemos aferrarnos con más fuerza a las ciertas promesas de Dios.
¿Continuismo o cesacionismo?
Los pentecostales y carismáticos creemos firmemente en la continuidad y validez de los dones del Espíritu para nuestra época. Afirmamos que no hay evidencia bíblica, o cualquier otro tipo de evidencia, que siquiera se acerque a sugerir que los dones carismáticos han cesado. El estudioso honesto de la Biblia debe reconocer la presencia constante, de hecho, dominante, y en todo el Nuevo Testamento de los dones espirituales. A partir de Pentecostés, y continuando a lo largo del libro de los Hechos, siempre que el Espíritu se derrama sobre los nuevos creyentes, ellos experimentan su charismata. No hay nada que indique que estos fenómenos se limitan a ese grupo y a ese momento. Esto parece ser algo extendido y común en la iglesia del Nuevo Testamento.
Apologética | Jesús, Pablo, la gracia y el islam
Una respuesta a las herejías de Emerson Bukele.