Neopentecostalismo, REFLEXIÓN BÍBLICA, Soberanía Divina, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Por qué está pasando todo esto?

Lo bueno y lo malo nos pasa a todos. Dios permite los desastres naturales no porque quiera castigarnos por nuestros pecados o desee vengarse de la humanidad por su desobediencia, sino porque en su infinita sabiduría sabe que puede ayudar en su propósito de atraer almas a la vida eterna. A causa de la Caída, la naturaleza ya no tiene un orden perfecto. A pesar de que hay mucho bien en la naturaleza, también nos sobrevienen pestes, plagas y desastres como inundaciones, huracanes, terremotos y tornados. Estos sucesos no son directamente una “obra de Dios”, sino que son el resultado de la imperfección del mundo natural. Esta imperfección no viene de Dios sino del mal. Afirmar que todo lo que pasa en esta tierra es la voluntad de Dios, o que es causado por Él, es fallar a la verdad y acusar a Dios de maldad.

REFLEXIÓN BÍBLICA

COVID-19, soberbia evangélica y otras pestes

Sí señores, el juicio ha empezado. Y empezará por la casa de Dios: "Él purificará a los hijos de Leví como se purifica la plata. Los limpiará como se limpia el oro y la plata. Luego, ellos serán sacerdotes del Señor y le presentarán ofrendas aceptables." (Malaquías 3:3, PDT)

Guerra Espiritual, Sin categoría

Verdades Distorsionadas|Guerra Espiritual.

Los cristianos estamos en guerra. No cabe duda: hay una batalla, pero no es contra sangre ni carne (Efesios 6:2). Nuestro enemigo no es visible a nosotros, por lo que no podemos simplemente observar su accionar. Pero Dios sí conoce los planes y las acciones de Satanás y sus demonios, por lo que la única forma de batallar es dependiendo totalmente en Él. Desafortunadamente, Satanás ha creado fortalezas en la mente de los cristianos sobre cómo batallar, lo que ha llevado a estrategias inefectivas y enfoques erróneos. Las Escrituras autentifican la realidad del mundo espiritual, incluyendo a los ángeles (amigos) y a los demonios (enemigos). Sin embargo, a los cristianos occidentales, incluyendo a los evangélicos y pentecostales, no les resulta fácil explicar y referirse a esta dimensión transempírica de la realidad.

Guerra Espiritual, Herejías, Neopentecostalismo, Pentecostalismo

Herejías | La moda de “atar y desatar”

La doctrina de que podemos “atar y desatar al demonio”, muy común en algunas iglesias de nuestra época, es una de esas enseñanzas que suele distorsionarse a menudo desde el púlpito. A menudo se le asocia con el tema de la guerra espiritual. Antes de seguir quiero aclarar algo: La guerra espiritual es real. Puede no salir en las noticias; pero debería. Pablo lo admite en Efesios 6:12, “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” Sin embargo, las armas de esta guerra son a menudo malentendidas de alguna forma. En algunos círculos evangélicos, por ejemplo, es común escuchar a pastores y su gente hablar de “atar a Satanás” o “renunciar a la presencia del diablo” o muestras similares de confianza. Una de las prácticas más comunes dentro de ciertas congregaciones es la de "atar y desatar", atan al diablo, demonios, enfermedades, maldiciones, ¡Hasta huracanes! y por otro lado desatan huestes celestiales, bendiciones, finanzas, riquezas, salud, autos, casas, etc.