La Biblia es clara al señalar las evidencias de un verdadero avivamiento. Desafortunadamente, hoy impera un concepto nada bíblico de lo que es un avivamiento real. Hoy en día se tiende a usar la palabra avivamiento simplemente cuando vemos a muchas personas acudir a una iglesia, pero donde muchas veces no encontramos ni la centralidad de la Palabra de que hablamos, ni el mensaje Cristo y Cruzcéntrico, ni la confrontación del pecado, ni el temor reverente hacia la santidad de Dios. Llamar avivamiento a algo que carece de las características anteriores no es consistente con las visitaciones especiales de Dios en los últimos 2,000 años. Tener una megaiglesia no es señal de avivamiento, tener una banda profesional tocando cada domingo tampoco. Luces, humo, zapateos y gritería, el volumen con el que gritas… ¡Nada de eso es avivamiento! Necesitamos reevaluar nuestra misma definición del término.
Categoría: Vida Espiritual
Analfabetismo bíblico en las iglesias
El analfabetismo bíblico debe ser erradicado, pero esto no pasará mientras los ministros del Evangelio lideremos la indiferencia hacia la misma. Tan solo piensa: Si otras profesiones demandan preparación ¿Cuánto más el ministerio de la Palabra? Sin embargo, pareciera que hoy día ser ministro del Evangelio se toma a la ligera. ¿Te has preguntado alguna vez qué tanto sabe tu pastor de la Biblia y sus enseñanzas? Para muchos la respuesta quizá resulte deprimente. Pero, ¿Qué hay de ti como creyente? ¿Eres de los que dice “amén” a todo lo que oye desde el púlpito, aunque lo que oigas sea una herejía? ¿O eres como los creyentes de Berea que cuestionan todo a la luz de la Palabra? De ellos se dice: “Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11, LBLA).
Resiliencia espiritual del cristiano
¿En dónde radica la fuente de la resiliencia personal? Está en Jesucristo. Él puede llegar a ser el bombero, salvavidas, socorrista, policía y paramédico que la tragedia personal demanda para su reconstrucción. Jesús no se intimida con nuestros enemigos, no se cansa, no se distrae, ni tampoco anda a ciegas buscando sobrevivientes.
Dios está en control
El fin de mis días está dentro del decreto soberano de Dios. Me gusta pensar que Dios, el perfecto escritor de mi vida, ya escribió “el fin”. Él ya lo sabe. No le es un misterio. Puedo confiar que cuando venga mi hora, será cuando Dios lo haya designado, no antes ni después.
Reflexiones sobre el ministerio
Estar en el ministerio es lo mejor porque estamos participando directamente en la misión de Dios de reconciliar a pecadores con sí mismo. Claro, nosotros no somos el poder o la fuente de salvación: somos nada más que heraldos de las buenas noticias que Cristo salva, y esta es la obra más gratificante y satisfactoria en la que podemos participar. Pero, estar en el ministerio también es lo peor porque hemos sido enviados como heraldos a un mundo caído. Y mientras somos sus instrumentos, también somos imperfectos. Cometemos errores, fracasamos frecuentemente, y nos tropezamos en cada paso de llevar a cabo la Gran Comisión que se nos ha encomendado.
¿Santos, o santurrones?
Una santidad falsa se ha vuelto popular en algunas iglesias. Muchos cristianos han asociado la santidad con una larga lista de cosas que no se deben hacer, y otra lista de cosas que son nuestro deber. Pero entender la santidad sólo en términos de obediencia a una serie de reglas produce problemas. Primero, limita lo que es la verdadera santidad bíblica. Segundo, es muy posible obedecer reglas en lugar de obedecer a Dios. Tercero, cuando ponemos nuestro énfasis en obedecer reglas nos engañamos, ya que pensamos haber logrado la santidad por tal esfuerzo. Jamás podremos lograr la santidad sin una obra interna y profunda del Espíritu Santo. Finalmente, está el peligro de que, por nuestro esfuerzo de obedecer reglas, lleguemos a volvernos orgullosos, a exhibir nuestra santidad como si estuviésemos en una competencia de belleza. Todo esto es contrario a la verdadera santidad.
2020, un año para descansar…
En Cristo, puedes descansar sabiendo que tu Creador ya hizo todo por ti al crearte a su semejanza, salvarte por su gracia, y sigue trabajando hoy para conformarte a Su imagen. ¡Que el 2020 sea un año en que no olvidemos sus obras y a descansar cada día en Él!
Kundalini y experiencia pentecostal (Parte III)
El estudioso honesto de la Biblia debe reconocer la presencia constante, de hecho, dominante, y en todo el Nuevo Testamento de los dones espirituales. A partir de Pentecostés, y continuando a lo largo del libro de los Hechos, siempre que el Espíritu se derrama sobre los nuevos creyentes, ellos experimentan su charismata. No hay nada que indique que estos fenómenos se limitan a ese grupo y a ese momento. Esto parece ser algo extendido y común en la iglesia del Nuevo Testamento. Cristianos de Roma (Romanos 12), Corinto (1 Corintios 12-14), Samaria (Hechos 8), Cesarea (Hechos 10), Antioquía (Hechos 13), Éfeso (Hechos 19), Tesalónica (1 Tesalonicenses 5), y Galacia (Gálatas 3) experimentaron los dones milagrosos y de revelación. Es difícil imaginar cómo los autores del Nuevo Testamento podrían haber hablado más claramente acerca de cómo debe lucir el cristianismo bíblico. En otras palabras, la evidencia apunta en contra del cesacionismo.
Kundalini y experiencia pentecostal (Parte II)
Afirmamos categóricamente que la kundalini y el bautismo o llenura del Espíritu Santo no son, ni remotamente, la misma cosa. Esto lo sabe muy bien cualquier creyente pentecostal que ha experimentado personalmente dicha bendición espiritual. Sin embargo, debemos admitir que no todo lo que ocurre en algunas iglesias que se identifican como pentecostales o carismáticas puede ser atribuido a la obra divina del Espíritu Santo. Hemos sido testigos de aberraciones aisladas de comportamiento y de doctrina entre los que se autoidentifican como pentecostales o carismáticos, principalmente en movimientos pseudocristianos como la Nueva Reforma Apostólica, la Confesión Positiva, el Evangelio de la Prosperidad, el dominionismo y muchas otras herejías.
Kundalini y experiencia pentecostal (Parte I)
En su intento por desacreditar al pentecostalismo y frenar su vertiginoso crecimiento en el mundo, muchos que se hacen llamar “cristianos” no escatiman esfuerzos ni argumentos por evitar que este avance. Hoy día, pareciera estar de moda equipara la experiencia pentecostal con el esoterismo hindú. Muchas líderes y teólogos cesacionistas han llegado a equiparar el ser bautizado con el Espíritu Santo con la práctica y creencia hindú de la kundalini.