“¿Y cómo fue, Eliana, que dejaste de ser calvinista?”, me preguntó mi estudiante más despierto, adivinando debajo de mi apasionamiento una postura que yo misma no estaba explicitando. No era una clase apologética, ni mucho menos una diatriba: hablábamos de los cinco puntos del calvinismo. Hablaba yo. Vehemente. Los vivía. Los actuaba. Los respiraba delante de ellos garabateando jeroglíficos continuos en el pizarrón para que se me entendiera su concatenación, su cadencia, su lógica interna. Mientras los desplegaba, sin nombrarlos, intentaba abrir ante sus ojos, de par en par, los agujeros negros, las grietas, o las amplias exclusas por donde se escapaban, gota a gota o a raudales, todas las lógicas teológicas posibles aplicadas a Dios. Mis estudiantes me miraban. Mi estudiante salvadoreño de la pregunta me leía entrelíneas.
Categoría: Calvinismo
Sinergismo ¿Le roba la gloria a Dios?
Una de las acusaciones más comunes en contra de los arminianos por parte de los calvinistas, es que una visión sinérgica de la fe (en oposición al monergismo) 'le roba la gloria a Dios'. "Está centrada en el hombre", dicen, "¡y le da al hombre espacio para jactarse de salvarse a sí mismo!" Pero, ¿resiste esta lógica la prueba de las Escrituras? Echemos un vistazo a otro aspecto importante de la salvación: la santificación.
Ni calvinista, ni arminiano ¿Por qué no un poco de ambos? | ¿𝐸𝑠 𝑝𝑜𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑎𝑡𝑖𝑏𝑖𝑙𝑖𝑧𝑎𝑟 𝑎𝑚𝑏𝑜𝑠 𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑚𝑎𝑠?
Hoy en día se nos habla de tres formas básicas (sin duda hay más) de calvinismo. hipercalvinismo, calvinismo ortodoxo y neocalvinismo. Todas estas formas son incompatibles con la teología arminiana, así como con la teología patrística pre-agustiniana y con las claras afirmaciones de las Escrituras.
Gracia irresistible: Títeres en manos de un Dios con favoritismos
El calvinismo insiste en que Dios decidió salvar a los elegidos imponiendo su gracia irresistiblemente sobre ellos, mientras que predestinó al resto de la humanidad al tormento eterno. ¿Es esto justicia? ¿Es esto amor? Y si así lo fuera, ¡Qué clase más absurda de amor! ¿No es esto más bien un acto de crueldad, parcialidad e injusticia abominable a nuestra conciencia? Ciertamente que sí; pues la doctrina calvinista convierte al Dios de la Biblia en un ser maligno y cruel, no muy diferente de los dioses paganos. Sin embargo, la Biblia dice que el Dios verdadero extiende "sus misericordias sobre todas sus obras" (Salmo 145:9) y que desea que "todos los hombres sean salvos" (1 Timoteo 2:4). Si tal arbitrariedad choca con nuestro sentido de justicia, amor y misericordia, ¿Cómo podríamos pensar que Dios es menos misericordioso, amoroso y justo que nosotros? Jesús dijo: “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:11-13).
El Derramamiento del Espíritu en la Universidad de Asbury: Respondiendo a un crítico | Por Dr. Craig Keener
Las personas que difunden rumores sobre los demás deben tener cuidado con lo que dice la Biblia acerca de la calumnia. Después de enumerar los pecados cometidos por varios pecadores, incluidos los calumniadores, Pablo concluye que “ellos conocen el justo decreto de Dios de que los que practican tales cosas merecen la muerte” (1:32). La calumnia proviene del mal en el corazón (Marcos 7:22). Nadie requiere que te guste la teología o la práctica de todo lo que otra persona cree o hace, pero la tergiversación es una violación básica de la ética.
Las Raíces Reformadas del Pentecostalismo
Al explorar las raíces de la teología pentecostal, el artículo sostiene que es una simplificación excesiva entender el pentecostalismo como una extensión lineal del movimiento de avivamiento wesleyano de santidad del siglo XIX. Junto a otras influencias, como el fundamentalismo y la teología de Keswick, se argumenta que el movimiento pentecostal moderno tiene una deuda considerable con la tradición reformada. Este punto de vista se fundamenta invocando la teología de Juan Calvino, Theodore Frelinghuysen, Jonathan Edwards, Edward Irving, Charles G. Finney y Abraham Kuyper. Sin embargo, un tema central con respecto a la teología reformada sigue siendo el cesacionismo, un punto de vista que se debate en este artículo siguiendo los trabajos de Jon Ruthven.
Una respuesta al cesacionisno | ¿Estuvieron los milagros limitados a ciertos períodos de la historia?
El argumento cesacionista que apela a que los fenómenos milagrosos se daban por grupos, en momentos concretos y aislados en la historia de la redención, no es ni bíblicamente defendible, ni lógicamente posible.
La fe salvadora: un don otorgado por Dios y un acto de la voluntad liberada del hombre
La fe salvadora, cuando se entiende bíblicamente, es el medio por el cual recibimos el regalo de la gracia de Dios, la cual nos permite alcanzar la salvación (Ef. 2:8, 9; Rom. 4:16; 5:1, 2). La fe es tanto un don otorgado por Dios como un acto de la voluntad liberada del hombre a través de la gracia previniente. Para los arminianos, la fe es la forma en que llegamos a estar en unión con Cristo (Efesios 1:13; 2:17). Esta implica una completa confianza en los méritos de la sangre de Cristo (Rom. 3:25) y apartar la mirada del yo, y del esfuerzo propio, hacia la persona y el sacrificio de Jesucristo (Jn. 3:14, 15; 6:40). Esta es la fe en sentido bíblico.
Calvinismo, esclavitud humana y otros males
Sí, el Evangelio es un hogar espiritual y un refugio de igualdad y respeto para todos los seres humanos: esclavos y libres, varones y mujeres, judíos y gentiles, todos sin distinción. O por lo menos debería serlo… Tristemente, la historia evidencia una serie de abusos y violaciones cometidas contra las minorías por parte de aquellos que se hacen llamar cristianos. Sin embargo, es claro que el problema no reside en el Evangelio, sino en la forma en que algunos tuercen las Escrituras o interpretan las mismas a su conveniencia y para perdición de ellos mismos y el mal de sus semejantes. Nuestra doctrina define la forma en que vemos al mundo, la forma en que interpretamos la realidad y hasta cómo tratamos a nuestro prójimo. Más allá de la soteriología, el calvinismo y el arminianismo se diferencian incluso en estas áreas.
Soteriología Arminiana: ¿Monergista o sinergista?
Más allá de los monos de paja levantados por los calvinistas en contra del arminianismo, la teología arminiana, entendida correctamente, enseña que la salvación es monergista. Sí, leíste bien: Monergista. ¿por qué? Porque la salvación es del Señor y sólo de Él (Salmos 3:8, 62:1). Sólo Dios regenera el alma que está muerta en pecado. Sólo Dios perdona y justifica por los méritos de la sangre de Cristo. Sólo Dios nos hace santos y justos. En todas estas formas, la salvación es enteramente monergista.