A pesar de todo lo bueno que hemos logrado, también podemos observar una tendencia peligrosa en las últimas décadas. La cifra básica que nos define como pentecostales, el porcentaje de creyentes bautizados en el Espíritu Santo, ha bajado cada década. Es urgente cambiar esta peligrosa tendencia. Como líderes y pastores debemos volver a dar énfasis, aun insistir en dejar tiempo en nuestros cultos y programas para buscar y recibir la llenura del Espíritu y ministrar en su poder. Es cierto que aún gozamos de brotes de avivamiento real en nuestras iglesias, pero esto no es suficiente. En otras ocasiones el avivamiento no es tan real como creemos, ya que hay una variedad de manifestaciones que tienden a hacernos sentir cómodos con nuestro estado espiritual y a creer que estamos en avivamiento (grandes conciertos, mega-iglesias, música pegajosa, luces, buenos músicos, líderes carismáticos con dotes en la oratoria y un talento natural para conmovernos, etc.). Pero lo esencial es descuidado. El bautismo en el Espíritu Santo ha llegado a ser una opción y no el regalo que el Señor planeó para su toda su iglesia.
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Catecismo de Heidelberg, arminianismo y expiación (II)
Una idea bastante común expresada por muchos cristianos es que los arminianos y los calvinistas tenemos diferencias irreconciliables y que, por lo tanto, jamás podríamos llegar a considerarnos hermanos. Acusaciones de herejía suelen ser lanzadas de un bando hacia el otro. La soberanía de Dios es puesta en oposición al albedrío humano, el TULIP calvinista (Total Depravity, Unconditional Election, Limited Atonement, Irresistible Grace, Perseverance of the Saints) es puesto en oposición al FACTS arminiano (Freed by Grace to Believe, Atonement for All, Conditional Election, Total Depravity, Security in Christ) o incluso con el tergiversado DAISY (Diminished Depravity, Abrogated Election, Impersonal Atonement, Sedentary Grace, Yieldable Justification) creado por los calvinistas para caricaturizar al arminianismo (los arminianos no aprobamos el acrónimo DAISY. Dicho acrónimo es en realidad una formulación calvinista, que explica el arminianismo desde su perspectiva, más no representa al arminianismo real).
El Catecismo de Heidelberg, una perspectiva arminiana (I)
¿Sabías que la Hermandad Remonstrante (en neerlandés: de Remonstrantse Broederschap) es un miembro de pleno derecho de la Alianza Reformada Mundial? Esto resulta sumamente curioso si consideramos que "La Hermandad Remonstrante" es el nombre dado a aquellos protestantes de los Países Bajos que, tras la muerte de Jacobo Arminio, mantuvieron las creencias asociadas a su nombre y que en 1610 presentaron a los Estados Generales (el parlamento) de Holanda y de Frisia una protesta (remonstrance en inglés) en cinco artículos formulando los puntos en que diferían con el calvinismo estricto. Dicho de otra manera, la Hermandad Remonstrante no sólo es abiertamente arminiana, siendo la expresión original de las ideas de Arminio, sino que además es considerada una iglesia reformada en todo el sentido de la Palabra por los mismísimos herederos de Calvino. La Alianza Reformada Mundial (de la cual es miembro la Hermandad Remonstrante) es una asociación religiosa que reúne a más de 200 denominaciones y congregaciones cristianas cuyas raíces se remontan al calvinismo de la Reforma Protestante del siglo XVI. Su sede central se encuentra en Ginebra (Suiza) y cuenta con más de 75 millones de cristianos en más de 100 países en todo el mundo. La ARM incluye en sus filas a creyentes pertenecientes a las iglesias Congregacional, Presbiteriana, Reformadas y Unidas, todas ellas calvinistas, excepto una: La Hermandad Remonstrante, una denominación cuya soteriología es arminiana clásica o reformada.
Decretos y declaraciones proféticas de año nuevo
La fe cristiana legítima cree que viene algo grande; pero ese algo grande no es ambiguo ni enigmático sino cien por ciento concreto y determinado, esto es, la venida del Señor Jesucristo. ¡Cristo viene! ¿Qué cosa más grandiosa podrías pedir? Él es la esperanza del alma creyente. Por eso, cuando alguien sube al púlpito prometiendo otra cosa que no sea la venida de Cristo (por ejemplo, un nuevo automóvil, que te ganes la lotería, un ascenso en el trabajo, una novia hermosa y sexy, felicidad, dinero, éxito ministerial, autoridad apostólica, influencia socio-política o cualquier otra cosa vaga e incierta) siempre termina santificando la avaricia, el materialismo y la codicia en nombre de la fe. En otras palabras, es teología de la prosperidad. Un evangelio barato y perverso, ajeno totalmente a la Palabra de Dios.
Confesión Arminiana | Capítulo XII
Sobre tipos de buena sobras y una exposición del decálogo.
Pentecostalismo, el siguiente paso en la Reforma
El movimiento pentecostal, nacido en Estados Unidos en los primeros años del siglo XX, ha conocido una vigorosa expansión a escala global (y de forma excepcional en América Latina) durante las últimas tres décadas. En tan solo 100 años de existencia, el pentecostalismo se ha transformado en el movimiento cristiano de mayor y más rápido crecimiento de toda la historia. Habiendo surgido en la primera década del siglo XX con unas pocas comunidades, ya en 1970 totalizaban 73 millones, para llegar en 1989 a 352 millones en todo el mundo, y hoy se habla de más de 500 millones de pentecostales en el mundo. En varios países el pentecostalismo tiene una tasa de crecimiento del 10% anual, mientras que las iglesias protestantes históricas corren el riesgo de desaparecer o quedar reducidas a ínfimas minorías. Las denominaciones pentecostales, en cambio, compran templos y medios de comunicación todos los años, y se multiplican a una velocidad imposible de ignorar. Tan asombroso ha sido el crecimiento del pentecostalismo que el Consejo Mundial de Iglesias preveía en 1970 que el cristianismo mayoritario para finales del s. XX sería de color pentecostal y se encontraría en el Tercer Mundo. Dichas estimaciones no se equivocaron. Sin lugar a dudas la mayoría cristiana evangélica en América es ahora pentecostal y el siglo XXI parece seguir la misma tendencia.
Por qué no soy amilenialista
El Premilenialismo, no el amilenialismo, fue la perspectiva predominante en los primeros doscientos años de historia de la iglesia. El énfasis en el empleo de la hermenéutica literal hizo que los padres de la iglesia fuesen premilenialistas. Los padres sentían que estaban en los últimos días y esperaban que la inminente segunda venida de Cristo traería el reino. Sin embargo, la iglesia primitiva evidenció pistas de lo que más tarde se convertiría en el amilenialismo. Por ejemplo, Orígenes (185-254 d.C.), usando un método de interpretación alegórico, espiritualizó el reino futuro y lo entendió como si fuera la edad de la iglesia presente desde Adán en adelante. Fue él quien popularizó el enfoque alegórico de interpretar las Escrituras, y al hacerlo, estableció una base hermenéutica para el amilenialismo y su punto de vista de que el reino prometido de Cristo era espiritual y no terrenal en naturaleza.
¿Es Dios indiferente a mi dolor?
¿Cómo puede un Dios amoroso permitir que continúe el sufrimiento en el mundo que Él creó? ¿Es Dios indiferente a mi dolor? ¿Es Dios un ser malvado que se deleita en ver sufrir a sus indefensas y vulnerables criaturas? Para aquellos que en el pasado o actualmente hemos soportado un gran sufrimiento, estas no son preguntas filosóficas, sino preguntas profundamente personales y emocionales. Incluso los creyentes sufrimos, pues, aunque los que hemos puesto nuestra fe en Jesús ya no estamos bajo la maldición del pecado, todavía vivimos en un mundo manchado por el pecado y sufrimos los efectos del pecado.
¿Es pecado usar joyas y maquillaje?
El que una mujer cristiana deje de usar maquillaje, joyas y adornos puede parecer piadoso y hasta un acto de humildad, pero sigue siendo inútil para evidenciar un verdadero cambio de corazón y producir el nuevo nacimiento. En el asunto del maquillaje y las joyas, como en cualquier otro tema que genere polémica entre cristianos, la Biblia tiene la última palabra.
El Jesús comunista y otras mentiras
La Biblia nos habla de la ética política y tiene mucho que decirnos sobre la vida económica. Tiene mucho que decir, aunque por supuesto sus enseñanzas tienen que entenderse en su contexto antiguo y no deben tratarse como modelos a copiar mecánicamente hoy. Nuestra moderna economía es muy distinta a la economía agraria de ellos. Ni el socialismo, ni el comunismo, ni el capitalismo como tal se conocían en tiempos bíblicos. Ningún escritor inspirado pretendió jamás promover o endosar el apoyo divino a algún modelo económico específico; sin embargo, creo que podemos encontrar en la Biblia unos principios fundamentales para nuestra orientación hacia temas económicos y políticos. Aunque hoy es común ver a personas que dicen ser cristianas y socialistas o comunistas, debemos preguntarnos: ¿Es posible ser cristiano y comulgar con una ideología que ha causado millones de muertes en el mundo? Hay por lo menos 5 razones por las que un cristiano no puede, o no debe, ser comunista.