La Torre de Babel y el evento de Pentecostés son considerados momentos clave en la narrativa bíblica, en los cuales Dios interviene directamente en la historia de la humanidad. Aunque en apariencia estos eventos parecen ser opuestos, están profundamente conectados en su propósito de cumplir los designios divinos de dispersar y unir a las personas. En el relato de Babel, Dios desciende para confundir las lenguas y dispersar a la humanidad (Génesis 11:1-9). Por otro lado, en Pentecostés, Él desciende a través del Espíritu Santo para unificar a los creyentes y esparcir su mensaje a todas las naciones (Hechos 2:1-12). Ambos eventos revelan el poder de Dios sobre la comunicación humana y su intención de que la humanidad llene la tierra y conozca su salvación.
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Por qué el famoso eslogan «Yo soy cesacionista, pero Dios no» es un argumento ridículo
¿Alguna vez has oído el eslogan "yo soy cesacionista, pero Dios no"? Esta frase, que ha circulado en algunos círculos cristianos, pretende encontrar un punto medio entre dos posturas doctrinales opuestas: el cesacionismo y el continuismo. A primera vista, puede parecer una manera diplomática y piadosa de abordar una diferencia teológica. Sin embargo, cuando la analizamos más profundamente, nos damos cuenta de que esta frase no solo es teológicamente confusa, sino que también revela una falta de comprensión sobre la naturaleza de Dios y la suficiencia de las Escrituras, lo cual deja en evidencia su inadecuación como argumento teológico.
Uso de símbolos judíos en iglesias cristianas: El talit o manto de oración
Jesús criticó a los fariseos y maestros de la ley por su ostentación y vanagloria en el uso de prendas religiosas. En Lucas 20:46, Jesús advierte contra aquellos que gustan de pasearse con ropas largas y en Mateo 23:5 denuncia que ellos hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres, alargando sus filacterias y los flecos de sus mantos. ¿No deberían sus palabras ser suficientes para nosotros? Las palabras de Jesús sugieren que el uso de prendas religiosas como el talit puede llevar a una falsa piedad y al orgullo espiritual, lo cual es común entre los grupos judaizantes como el movimiento de raíces hebreas, el cual pretende ser la única versión pura y real de cristianismo. Dicho arrogancia religiosa es contraria a la humildad y sencillez que deben caracterizar a los cristianos.
Cesacionismo, el movimiento que combate contra el Espíritu
El error de los macedonianos (o al menos el más grave de todos) fue negar la divinidad del Espíritu Santo. Tal herejía les merecía ser llamados “enemigos del Espíritu”. Hoy en día, sus herederos modernos se hayan dentro de la supuesta ortodoxia cristiana. Y es que ciertos grupos que se dicen ortodoxos en cuanto a la doctrina trinitaria se levantan como los nuevos “enemigos del Espíritu” en un área diferente: No niegan su divinidad, pero sí la vigencia de los dones que Él otorga a los hombres, negando, no teóricamente sino en la práctica, el poder divino de Aquél a quien dicen honrar.
Voces de la Iglesia Antigua | Los dones del Espíritu permanecerán hasta que Cristo vuelva
Al igual que Pablo, nosotros también creemos que los dones del Espíritu (todos ellos, aún los extraordinarios), permanecerán con nosotros "hasta que venga lo perfecto" (1 Corintios 13:0) y lo "perfecto" que Pablo esperaba no es el cierre del canon bíblico, ni mucho menos la muerte de los doce apóstoles originales de Jesucristo. Lo perfecto vendrá "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo." (Efesios 4:13) y esta "buena obra" de transformarnos "a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", el Padre "la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:6). Mientras el día de su segundo advenimiento no llegue, sus dones seguirán vigentes sobre la tierra para empoderar a su iglesia, la cual es su Cuerpo ¿Dejaría Cristo a su Cuerpo sin poder de lo alto?
La obra del Espíritu Santo en Hechos 1-8
Este escrito presenta acontecimientos relevantes donde el Espíritu Santo actúa a favor de la iglesia. El enfoque se encuentra en los capítulos 1–8 del libro de Hechos. ¿Cómo estos sucesos pueden marcar la vida presente de la iglesia? ¿Son estos eventos de Hechos un modelo a seguir para la iglesia de hoy? Estos sucesos que serán descritos, aunque mantienen un lente narrativo, tienen el fin de guiar a la iglesia la praxis y al ministerio.
Bonhoeffer y el Pentecostés como impulso hacia un cristianismo sin religión – Por Patrick Bornhardt
Muy pocos se han abocado a la pneumatología (teología del Espíritu Santo) y a la misionología (teología de la Misión) de Bonhoeffer, que suele escribir siempre en términos cristológicos (teología sobre Jesucristo) y eclesiológicos (teología sobre la Iglesia).
Bautizados «en Cristo» y bautizados «en el Espíritu Santo» ¿Son la misma cosa?
El ser “bautizados en Cristo” (regeneración) y el ser “bautizados en Espíritu Santo y fuego” (la experiencia pentecostal) no son la misma cosa. Ambas son reales pero distintas. Todos los salvos hemos sido bautizados en Cristo, pero no todos los salvos han sido bautizados con el Espíritu Santo. ¿Por qué no admitir, entonces, lo evidente? Porque hacerlo es darle la razón a los pentecostales y eso es algo que muchos no están dispuestos a hacer. Les es preferible elaborar todo tipo de explicaciones y malabares exegéticos antes que admitir lo que el texto bíblico dice clara y llanamente.
La adoración comunitaria en el pentecostalismo: ¿Por qué no adoramos «como los demás»?
La naturaleza de la adoración puede ser descrita a la perfección por las palabras de Jesús dirigidas a la mujer samaritana: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán (proskyneō) al Padre en espíritu y en verdad (en pneumati kai aletheią); porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad (en pneumati kai aletheią) es necesario que adoren” (Juan 4:23,24). No basta con que la adoración sea basada en la verdad, es decir, fundamentada en la Palabra de Dios. Esta también debe ser en el Espíritu. Y es ahí donde reside la fortaleza de la adoración pentecostal.
El valor teológico de los escritos lucanos (Parte I): Lucas-Hechos como fuente de doctrina
El pentecostalismo defiende el significado teológico de la “historia” narrativa de Lucas de la actividad del Espíritu Santo en el libro de Hechos. Más específicamente: “Se considera que los sucesos que ocurrieron el día de Pentecostés son el modelo para siglos venideros”, o que la narrativa de Pentecostés establece “el modelo bíblico para los creyentes de toda la era de la iglesia”