Bautismo en el Espíritu Santo, Cesacionismo, Continuismo, Dones Espirituales, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

La voz del Pentecostés se oye ¿Cómo la escuchas tú?

A muchos les parece risible el “balbuceo” de muchos pentecostales, pero el verdadero problema nos es la forma en que nosotros ejercemos el don de lenguas (o glosolalia). El problema es que ellos, al igual que los israelitas de antaño, se niegan (por temor o incredulidad), a escuchar la voz de Dios expresada a través de este fenómeno. Así pues, se cumple la palabra del Señor para aquel que rehúsa ser sensible a la voz del Espíritu: “al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará." (Marcos 4:25). Quien teme o viene prejuiciado ante las manifestaciones del Espíritu solo hallará cosas que no entenderá. El que acude dispuesto y sin prejuicios, sin duda oirá a Dios “en su propia lengua” y será edificado. Y usted ¿está dispuesto? ¿Oirá el mensaje de Dios, o sólo balbuceos que le harán pensar que los pentecostales estamos llenos de mosto?

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El milagro pentecostal

¡Sí, la Calle Azusa! Este evento —un derramamiento espiritual, no una guerra o un avance tecnológico o el nacimiento o muerte de un líder mundial— logró aparecer en la lista de los cien sucesos y personas principales de los últimos mil años. Esto es altamente significativo. ¡Quién habría podido creer que esas reuniones relativamente pequeñas en la Misión de la Calle Azusa, a las que normalmente asistían solo unas cien personas al mismo tiempo, habrían tenido un efecto tan global, que finalmente impactó a más de mil millones de personas![2] Quien se podría haber imaginado que estos servicios del evangelio del Espíritu Santo, realizados en lo que había sido un establo, descrito en ese tiempo como una «choza tambaleante»,[3] sería clasificada antes de cosas como el descubrimiento de la anatomía por medio de la disección (número sesenta y nueve) y el nacimiento del movimiento ambiental moderno (número setenta) en trascendencia mundial! ¡Quién habría concebido que este movimiento de avivamiento, dirigido por un predicador negro iletrado que estaba ciego de un ojo y que era hijo de esclavos liberados, literalmente sacudiría al mundo!

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La Glosolalia como evidencia del bautismo en el Espíritu en la patrística

Al examinar el testimonio de los primeros lideres cristianos, cuyo ministerio representa prácticamente cada área del imperio romano desde aproximadamente 100 a 400 d. C., descubrimos que los dones milagrosos del primer siglo jamás expiraron y siempre siguieron siendo considerados como una señal para establecer el cristianismo verdadero de aquel que lo era meramente de nombre. Incluso la glosolalia (que muchos hoy desvirtúan como evidencia inicial del bautismo en el Espíritu) era una experiencia cristiana  normal y esparcida en el cristianismo auténtico

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Cesacionistas, ¡Venzan el miedo a lo sobrenatural!

¿Han cesado los dones espirituales? En ninguna manera. ¡Y no cesarán hasta que Cristo venga! Lo que comenzó en Pentecostés y renació con el Movimiento Pentecostal en el siglo XX no cesará hasta que el Señor (y no sus falsos voceros) lo diga.

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Soli Deo Gloria ¿O Soli Calvinus Gloria?

Una cosa es repetir el eslogan "Soli Deo Gloria" y otra muy diferente es en verdad darle a Dios, y solamente a Él, la gloria. Por eso repetimos junto al salmista: "No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros [ni a Calvino, ni a Arminio, ni a nuestros sistemas teológicos], sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad." (Salmos 115:1)

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Con SIDA en el alma | Una reflexión pastoral sobre el papel de la iglesia cristiana en la lucha contra el VIH-SIDA

Cuando la pandemia de SIDA inició algunos religiosos, tanto católicos como protestantes, militantes del más extremado fundamentalismo, manifestaron sin rubor que el SIDA era un castigo de Dios al pecado del mundo. ¿Suena lógico o no? Después de todo, si te enfermaste de esto muy seguramente fue por algo malo que hiciste. Pero la verdad no es así de simple.

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¿Qué creen los pentecostales? | Las Asambleas de Dios (VIII) – La Evidencia Física Inicial del bautismo en el Espíritu

El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu los dirija (Hechos 2:4). El hablar en lenguas en este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas, pero es diferente en propósito y uso (1 Corintios 12:4-10; 1 Corintios 12:28).

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¿En qué consiste el «Bautismo de fuego» del cual habló Juan el Bautista?

Juan el Bautista proclamó que Jesucristo vendría y bautizaría “en Espíritu Santo y fuego” (Mateo 3:11). Pero ¿A qué se refería con eso? ¿Es el bautismo de fuego algo que deberíamos desear o evitar? Existen dos formas opuestas de interpretar este texto, una sustentada por los pentecostales y otra por el sector evangélico cesacionista.

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¿Qué creen los pentecostales? | Las Asambleas de Dios (VII) – El Bautismo en el Espíritu Santo

Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben buscar fervientemente la promesa del Padre, el bautismo en el Espíritu Santo y fuego, según el mandato del Señor Jesucristo. Esta era la experiencia normal y común de toda la primera iglesia cristiana. Con el bautismo viene una investidura de poder para la vida y el servicio y la concesión de los dones espirituales y su uso en el ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4; Hechos 1:8; 1 Corintios 12:1-31). Esta experiencia es distinta a la del nuevo nacimiento y subsecuente a ella (Hechos 8:12-17; Hechos 10:44-46; Hechos 11:14-16; Hechos 15:7-9). Con el bautismo en el Espíritu Santo el creyente recibe experiencias como: la de ser lleno del Espíritu, Juan 7:37–39, Hechos 4:8); una reverencia más profunda para Dios, Hechos 2:43, Hebreos 12:28); una consagración más intensa a Dios y dedicación a su obra (Hechos 2:42); y un amor más activo para Cristo, para su Palabra y para los perdidos (Marcos 16:20).

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Fuga de cerebros pentecostales jóvenes | ¿Quién tiene la culpa?

Mi amado hermano pastor o líder de jóvenes: Por favor, escucha el corazón de los adolescentes. No tengas miedo de abordar los temas que ellos necesitan escuchar, incluso si son difíciles o no populares, incluso si van en contra de la cultura, e incluso si parece que ellos mismos no quieren escucharlos. No temas “rebajarte” a escucharlos y enseñarles. Déjate cuestionar, resuelve sus dudas. Mantén tu autoridad pero no la impongas. Deja que Dios te respalde. Prepárate, instrúyete, no te quedes en la ignorancia. Un pastor debería ser un erudito. Es mi oración que Dios te guíe, ilumine y empodere con Su Espíritu mientras conduces a estos preciosos jóvenes hasta Su presencia. Mientras no logremos ese equilibrio, mientras no nos reformemos a nosotros mismos, seguiremos siendo la guardería de las sectas, la sala cuna de donde las iglesias neocalvinistas que hoy se dicen “reformadas” extraerán a sus nuevos miembros, futuros líderes y pastores. No, los pentecostales no nacimos para eso. No somos la pecera de donde otros extraerán sus peces. Nacimos para ser la cuna de grandes hombres y mujeres de Dios que impactarán las naciones.