Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Arminianismo Wesleyano, Calvinismo, Molinismo

¿Ser reformado es ser bíblico? ¡Al parecer no tanto como algunos quisieran creer!

Por Fernando E. Alvarado

Desde ciertos círculos reformados (no todos, pues algunos son muy abiertos y tolerantes) se nos quiere vender el cuento de que la teología reformada es es el único sistema teológico verdaderamente bíblico y fiel a las Escrituras. Como gustan decir los propagandistas estadounidenses del calvinismo y sus apoyadores en Latinoamérica: «Ser reformado es ser bíblico», pero ¿Es esto cierto o un mero eslogan propagandístico calvinista? En un debate con James White (un apologista del calvinismo), el brillante William Lane Craig (filósofo​analítico y teólogo​ cristiano estadounidense) afirmó lo siguiente:

«La teología reformada está permeada de modelos y teorías de Dios que no se basan en la Escritura, aunque son consistentes con la Escritura. Y quien piense que la dogmática reformada se lee simplemente de la Escritura, no conoce la historia de la teología reformada.»[1]

Sin embargo, Craig no es único en sus afirmaciones. Diversos predicadores, filósofos y teólogos cristianos (algunos de ellos de orientación reformada) han concluido lo mismo que Craig acerca del calvinismo y sus postulados.

Charles Spurgeon, por ejemplo, se dio cuenta de la tontería de decir que un pecador tiene que ser regenerado antes de que pueda creer (afirmación esencial dentro de la soteriología calvinista):

“Si he de predicar fe en Cristo a un hombre regenerado, entonces el hombre, siendo regenerado, ya es salvo y es una cosa ridícula e innecesaria que yo le predique a Cristo y le inste a creer para ser salvo, si él ya es salvo, puesto que ha sido regenerado. ¿Tengo que predicarles la fe solamente a los que ya la tienen? Eso es realmente absurdo. ¿No es esto como esperar que el hombre sea sano para luego traerle la medicina? Esto es predicar a Cristo a los justos y no a los pecadores.”[2]

Una concepción distorsionada de la soteriología los ha llevado incluso a justificar prácticas antibíblicas como el bautismo infantil. Según algunos teólogos reformados, un bebé puede ser regenerado a una temprana edad aunque no llegue a tener fe en Cristo hasta años más tarde. V. A. Voorhis, asistente de R. C. Sproul (respondiendo en nombre del famoso teólogo reformado) declaró que:

“La regeneración siempre precede a la fe… el infante puede llegar a tener fe muchos años después que Dios ha obrado por medio de Su Santo Espíritu en él para regenerarlo.”[3]

El Dr. Jay E. Adams autor estadounidense, cristiano reformado, autor más de 100 libros sobre consejería y otros temas, explica la incoherencia de la soteriología reformada al admitir, con una extraña muestra de franqueza, que él no tiene un evangelio para todos los hombres:

“Como cristiano reformado… creo que los consejeros no deben decir a un consultante inconverso que Cristo murió por él, porque no puede decir eso. Nadie sabe, excepto Cristo, mismo quienes son sus elegidos por quienes ÉL murió.”[4]  

Alfonso Ropero, Doctor en Filosofía (Sant Alcuin University College, Oxford Term, Inglaterra), afirmó lo siguiente acerca del calvinismo y su comprensión de Dios:

«En principio, el calvinismo parte de la Biblia, pero lo hace desde un planteamiento o presupuesto muy determinado, a saber, la soberanía de Dios, entendida conforme a coordenadas culturales de la época. Así la soberanía de Dios se impone al esquema bíblico de la historia de salvación, aunque para ello los teólogos calvinistas tengan que forzar los textos bíblicos para decir lo contrario de lo que dicen. Por ejemplo, el texto clásico Juan 3:16, no dice lo que realmente dice, que Dios amó al mundo, a la manera explícita de 1 Timoteo 2:3-6: Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad, sino que Dios limita su amor al “mundo de los elegidos”; que “mundo” en Juan 3:16 no se refiere a todo el mundo en general, sino solo al mundo de los elegidos (cf. 1 Juan 2:2) [….] En sana lógica soberanista, si Dios quisiera de verdad que todos los hombres se salvaran, inevitablemente se salvarían, de lo contrario estaríamos negando el poder Dios para hacerlo, atribuyendo impotencia a su voluntad [….] el tema de la soberanía de Dios ha dominado casi todos los tratados de teología, de vida espiritual y de evangelización en los círculos reformados [….] Sin proponérselo quizá, se llega así a una imagen poco empática de Dios. Un Dios de ira y de justicia, indiferente a la suerte del pecador, en cuanto, como algunos gustan decir, “el único derecho del pecador es ir derecho al infierno”».[5]

El Dr. Ropero también señala que, a diferencia del Dios calvinista:

“Dios [el Dios de la Biblia] no tiene nada que ver con Lamec, cuyo honor mancillado requiere ser vengado setenta y siete veces (Gn 4:24). El Dios bíblico es aquel que ruega, que suplica la atención del alma rebelde y endurecida por el pecado. “Pueblo mío, aunque eres rebelde y perverso, ven y regresa a mi” (Is 3:16; Jr 3:12). Es semejante a un Padre que ante la decisión del hijo de abandonar el hogar y dilapidar su herencia de un modo alocado, no hace nada para retenerlo a la fuerza, sino que le deja ir, y sin ira ni rencor, cada día espera su regreso al borde del camino (Lc 15:11-32). Quisiera retener en su hijo en el calor de la palma de su mano, tiene poder para hacerlo, nada se lo impide, excepto la terca pero libre voluntad de su hijo, que él no quiere violentar. Abre su camino y deja que su hijo marche. Lo que estos textos bíblicos y estas imágenes dicen de Dios, parece impropio de un Dios soberano, pero tal es la imagen del Dios de Jesucristo.»[6]

Sin duda, las observaciones de Craig a la teología reformada y su acusación de “no basarse en las Escrituras”, muy a pesar de consistencia, están plenamente justificadas y concuerdan con la realidad.

FUENTES:


[1] Véase: https://youtu.be/ECcN-fisQRk

[2] Charles Spurgeon, sermón titulado “Garantía de la Fe”

[3] De una carta de V. A. Voorhis con fecha 1/6/2000.

[4] Jay E. Adams, Capacitado para Orientar: cómo dar consejo y exhortación bíblicamente, Editorial Portavoz, 1970, pp. 49

[5] Alfonso Ropero, Neocalvinismo. Soberanía y Kénosis, Lupa Protestante, Artículo publicado el 15/11/2021. Artículo disponible en: https://www.lupaprotestante.com/neocalvinismo-soberania-y-kenosis-alfonso-ropero/?fbclid=IwAR2IKfr-LUP6mBV2TNXwQisoRsTrGZciKeTiXIhnU-lJmWKsfSzQGYcLhsw

[6] Ibid.

1 comentario en “¿Ser reformado es ser bíblico? ¡Al parecer no tanto como algunos quisieran creer!”

  1. Me resulta algo extraño que algo que no se base en la biblia sea consistente con ella, creo que hay pocas cosas sino ninguna cosa en el mundo de lo que se pueda decir algo igual. Es algo contradictor. Pero muy buena información sobre el Arminianismo, la he aprovechado recientemente para estudiarla y profundizarla. Soy reformado pero la información sobre la teología arminiana esta excelente. Gracias por los aportes. Bendiciones.

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