Complementarianismo, Igualitarismo, Vida Cristiana

La Biblia, el machismo y la violación de los derechos de la mujer (Análisis de Deuteronomio 22:28-29)

Una idea predominante en los círculos escépticos es que el Dios del Antiguo Testamento es cruel y aprueba prácticas inmorales, tales como el saqueo, el genocidio, el machismo, la esclavitud, el maltrato y la discriminación de la mujer entre otros. En relación con el trato dado a la mujer en la Biblia, incluso los musulmanes al ser confrontados con el hecho de que el Corán permite el abuso y hasta el maltrato físico y sexual de la mujer (Corán, Sura 4, aleya 34: “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas. Alá es excelso, grande…”), a menudo aluden en su defensa que la Biblia es aún peor que el Corán, ordenando no sólo el maltrato de la mujer y su sumisión incondicional al hombre, sino mandando incluso el matrimonio entre el violador y su víctima. Sin embargo, esta afirmación es totalmente errónea.

Complementarianismo, Familia, Igualitarismo, Ministerio Femenino

El uso del velo en la mujer cristiana

En nuestro ambiente lleno de sectarismo suele ser común que algunos creyentes de ciertas denominaciones (mayormente de corte profético, apostólico, menonitas, amish y hasta pentecostales unicitarios) le insistan a nuestras amadas hermanas sobre el uso del velo como requisito indispensable para 'estar bien con Dios' y hasta para 'ser salvas'. No es mi intención humillar las creencias de nuestros hermanos con una opinión diferente; no obstante, en honor a la verdad, y puesto que acostumbran hacer proselitismo en nuestras iglesias buscando a quien convencer (o confundir), creo necesario dar una respuesta. Aunque tales grupos religiosos suelen presentar ciertos versículos de apoyo para su teoría, hacen caso omiso de toda regla de interpretación bíblica e ignoran, ya sea por conveniencia o simple ignorancia, el contexto en el cual dichos versículos fueron dados. Ciertamente, las palabras de Pablo han sido utilizadas para minimizar el rol de la mujer en el ministerio cristiano, mantenerla en sujección al liderazgo masculino y sostener el sistema misógino de mando que predomina en muchas iglesias cristianas. Pablo mismo ha sido acusado de machista y misógino pero, qué tal si analizamos algunas de las alusiones paulinas acerca de la mujer, la condición de ésta en Cristo y su lugar en la Iglesia.

Complementarianismo, Igualitarismo, Vida Cristiana, Vida Espiritual

El hombre como cabeza de la mujer

La Biblia declara que el hombre es la cabeza de la mujer. Para muchos cristianos esto significa que la mujer debe estar sometida al hombre quien, en su papel de “cabeza”, debe tenerla bajo su autoridad. Sin embargo, existen varias razones por las cuales este es un concepto completamente equivocado de lo que significa ser la “cabeza”. La tiranía, el maltrato y el abuso forman lo opuesto de lo que Dios espera de un hombre. Pues el plan divino le pide al esposo que muestre la ternura, amor, delicadeza, paciencia noble, y verdadera cortesía, que es digna de la cabeza del hogar.

Igualitarismo, Ministerio Femenino, Ministerio Pastoral

Junia, la mujer apóstol

En el debate concerniente al rol de las mujeres en la iglesia, pocos textos se han vuelto tan prominentes últimamente como Romanos 16:7. Los igualitarios reivindicamos este versículo como ejemplo de una mujer que era apóstol, quien enseñó y tenía autoridad en la Iglesia. Dicho versículo provee una justificación para que otras mujeres enseñen y ejerzan autoridad en la iglesia hoy en día.

Igualitarismo, Ministerio Femenino, Pentecostalismo

Igualitarismo en el movimiento pentecostal

El igualitarismo ministerial entre el hombre y la mujer, característico del Movimiento Pentecostal, tiene sus raíces en el Movimiento de Santidad a partir del cual se originó el pentecostalismo moderno. Dicho movimiento era muy activo en trabajos de justicia social, pero no se limitaba sólo a esto, también incluía varios ministerios de compasión, trabajo inter-racial, templanza, y el voto femenino. A partir de 1850, en especial, el movimiento de Santidad produjo un número de mujeres que ministraron como evangelistas, líderes de estudio bíblico e incluso como obispos. Con este tipo de trasfondo, era de esperarse que las mujeres jugaron un papel significativo en el movimiento pentecostal en Estados Unidos. Y así fue. Charles Fox Parham entrenó mujeres para el ministerio en el Movimiento de la Fe Apostólica desde 1900 en adelante. Su cuñada, Lilian Thistlewaite, mantuvo reuniones por su propia cuenta a lo largo del Medio Este y apareció junto a Parham en reuniones ampliadas en otros lugares. Parham comisionó a un número de mujeres para establecer iglesias y servir como pastoras.