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Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA

Gira tu rostro hacia el Sol de Justicia

¿Te has fijado alguna vez cómo el girasol gira su enorme flor hacia el sol? El «girasol» nos da, pues, una enseñanza. El sol es fuente de luz y calor. El girasol lo sabe y lo busca. ¿Por qué nosotros, creados a imagen de Dios, deberíamos ser diferentes en nuestra relación con la fuente de vida? ¿Hacia dónde deberíamos dirigirnos a fin de tener la respuesta a nuestras necesidades? Hacia Dios mismo, por medio de la fe. En efecto, Dios quiere dar luz y calor a cada uno, pero esto sólo es posible si nos volvemos a él por medio de su Hijo Jesucristo. Sí, Jesús vino como la “luz del mundo” (Juan 8:12) para todos los pueblos, luz enviada por Dios, hecha de ese resplandor que es gracia y verdad. Al recibirlo en lo más profundo de nuestro ser, nos transmite la vida de Dios para que gocemos de una nueva relación con nuestro Creador.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¡Libérate de la culpa! Ahora eres hijo…

La culpa es el resultado natural de nuestro pecado contra Dios. La mayor prisión en la que caemos y de la que es imposible liberarnos solos, porque cuando le damos la espalda a nuestro Creador perdemos la paz interior y la exterior (Génesis 3:16). No sólo dejamos de ser nosotros mismos, sino que además perdemos la posibilidad de saber quienes somos realmente. Cuando nos sentimos culpables, vivimos con la impresión de que nada ni nadie puede liberarnos. Literalmente dejamos de vivir, porque las prisiones interiores son las que terminan destruyendo nuestra alma. Vivimos intranquilos aunque nadie nos persiga, caemos en la tiranía del desencanto porque siempre encontramos alguna circunstancia o situación que nos entristece y nos roba la paz.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Qué vas a buscar a la iglesia?

¿Para qué vamos a la iglesia? ¿Para adorar a Dios? ¿Por entretenimiento? ¿Para la satisfacción de nuestras preferencias? ¿Por qué vas a adorar? Jesús le preguntó a la gente de su día lo mismo cuando fueron a escuchar la predicación de Juan el Bautista.

Navidad

Navidad, cristología y sana doctrina

La Navidad es más que una fiesta y adornos coloridos. La Navidad nos invita a reflexionar en una de las grandes verdades teológicas de la fe cristiana. Junto con el gran teólogo y filósofo Anselmo de Canterbury nos hacemos la pregunta: ¿Cur deus homo? ¿Por qué el Dios-Hombre? Cuando miramos la respuesta bíblica a esa pregunta, vemos que el propósito detrás de la encarnación de Cristo fue cumplir su obra como el mediador establecido por Dios. Dice en 1 Timoteo 2:5-6, “Porque hay un solo Dios, y también un solo Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre, quien Se dio a sí mismo…”. Nuestro único Mediador, quien es el agente que reconcilia a Dios con el hombre, es aquel que participa tanto de la deidad como de la humanidad. En el Evangelio de Juan leemos que fue el eterno Logos, el Verbo, quien se hizo carne y habitó entre nosotros. Fue la segunda persona de la Trinidad quien tomó en sí mismo una naturaleza humana para obrar nuestra redención. Cristo posee dos naturalezas distintas: divina y humana. Él es “vere homo” (verdaderamente humano) y “vere Deus” (verdaderamente divino, o verdaderamente Dios). Estas dos naturalezas se unen en el misterio de la Encarnación. En Cristo, la naturaleza divina es completamente Dios, y la naturaleza humana es completamente humana.

Hedonismo, Pluralismo Religioso, Postmodernidad, Relativismo, Vida Cristiana

Fe cristiana, pluralismo y postmodernidad

¿Cuál debería ser la respuesta de la Iglesia ante el pluralismo postmodernista y relativizante que impera en la sociedad moderna? Nuestra responsabilidad no es defender el bien y el mal absoluto, lo verdadero y lo falso, especialmente cuando muchas cosas que pretendemos pasar como bíblicas son totalmente culturales. Nuestro reto es acercar los jóvenes a Jesús y permitir que sea el Maestro el que les ayude a distinguir entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo correcto. Es Jesús, a través de su Espíritu, quien convence al mundo de pecado, esa no es nuestra responsabilidad. La nuestra consiste en acompañarlos y despejar todos los obstáculos, especialmente los culturales y religiosos que les puedan impedir acercarse al Maestro.

Navidad, Sin categoría

¿Qué la Navidad es pagana? ¿En serio?

Si vas a celebrar la Navidad, entendiendo que no es literalmente la fecha en que nació Jesús, pues efectivamente no lo es, y que es simplemente un símbolo para recordar la Encarnación de Dios y además una oportunidad para amar y evangelizar, y si vas a colocar un árbol navideño como adorno de temporada, hazlo en paz y limpia conciencia. No serás ni el primer ni último creyente piadoso que usa una fiesta de origen no judío para hablar y recordar a ese maravilloso carpintero que cambió la historia: nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Al parecer, a Dios le importa menos que a algunos "cristianos" si usas o no ciertos símbolos. Él mismo tomó prestados en su Palabra algunos símbolos de pueblos extrabíblicos. Esto no debería extrañarnos, ya que muchas cosas que para nosotros son valiosas (como nuestras normas humanas, legalismos, reglas inventadas y normas antibíblicas) a los ojos de Dios son absurdas y sin valor alguno. Así qué ¡Feliz Navidad mi hermano en Cristo!

Egalitarianismo, Ministerio Femenino

Mujeres en el ministerio: Llamadas y escogidas

Mientras muchos niegan la igualdad bíblica entre el hombre y la mujer y se oponen a que ejerzan el ministerio, nuestras valientes hermanas no han perdido el tiempo en debates. Ellas se han enfocado en ejercer el llamamiento y los dones que Dios les ha dado y de esa forma aportar mucho más en nuestras iglesias y en la extensión del Reino.

Juventud y Cristianismo, Ministerios Juveniles

Conocimiento bíblico y llenura del Espíritu: Lo que todo joven cristiano necesita

Por favor, escucha el corazón de los adolescentes. No tengas miedo de abordar los temas que ellos necesitan escuchar, incluso si son difíciles o no populares, incluso si van en contra de la cultura, e incluso si parece que ellos mismos no quieren escucharlos. Es mi oración que Dios te guíe, ilumine y empodere con Su Espíritu mientras conduces a estos preciosos jóvenes hasta Su presencia. Muchos de esos jóvenes que abandonan la iglesia desconocen casi por completo las verdades bíblicas. Verdades que pudieron haber salvado sus almas, transformar su corazón y mantenerlos a salvo en el casa del Padre. Desgraciadamente muchos de ellos solo recibieron un mensaje diluido, un evangelio incompleto, una formación bíblica superficial, un entrenamiento en reglas basado en “haz esto”, “no hagas aquello”. ¿No extraña entonces que hayan abandonado la iglesia? Jamás fueron confrontados realmente con la Palabra de verdad ni tuvieron un encuentro personal con Dios, mucho menos la experiencia vivificante del bautismo en el Espíritu Santo.

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Vida Cristiana

Arminianismo: Bíblico, equilibrado y ortodoxo

Muchos cristianos temen identificarse como calvinistas o arminianos. Dicen estar hartos de las etiquetas y de los conflictos teológicos entre ambos sistemas. Muchos incluso reclaman estar posicionados teológicamente en un término medio entre el calvinismo y el arminianismo. Otros intentan justificar su indecisión con slogans piadosos: “¡Yo solo predico la Biblia!” Te dirán. “¡No sigo a hombres!” Argumentan otros. “Yo soy simplemente cristiano, no soy ni calvinista ni arminiano” Dice la mayoría. No culpo a estas personas por rendirse en su intento por comprender un poco (cuando menos) la inmensidad de quién es Dios, muy en el fondo quizá los inspire un deseo de ser pacificador, o cualquier otra razón. Los más honestos quizá admitan: "No sé, estoy indeciso, ambos sistemas teológicos tienen fuerte sustento en la Palabra de Dios. Eso me confunde.” ¿Es ese tu caso?

Arminianismo Clásico, Calvinismo, Vida Cristiana

Calvinistas y arminianos: ¿Enemigos?

Una idea bastante común expresada por muchos cristianos es que los arminianos y los calvinistas tenemos diferencias irreconciliables y que, por lo tanto, jamás podríamos llegar a considerarnos hermanos. Esto no es cierto.