Blog

Two men dressed in historical scholar attire examining an old book in a library
Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Arminianismo Wesleyano, Calvinismo

La Confesión Arminiana de 1621: Prefacio y Capítulo 1 — Fundamentos epistemológicos y hermenéuticos de la protesta remonstrante

Este artículo analiza el Prefacio y el Capítulo 1 de la Confessio sive Declaratio Sententiae Pastorum qui in Foederato Belgio Remonstrantes vocantur (1621), documento fundacional del arminianismo holandés. Se examina cómo los autores establecen una defensa teológica y ética de su posición, articulando una doctrina de la Escritura que, siendo formalmente protestante, desplaza sutilmente los ejes de autoridad al enfatizar la perspicuidad escritural por encima de las decisiones sinodales, y al definir un marco hermenéutico que prioriza la interpretación individual piadosa frente al magisterio eclesiástico post-Dordrecht. El estudio demuestra que el Prefacio y el Capítulo 1 constituyen una respuesta integral al contexto polémico posterior al Sínodo de Dort (1618-1619), configurando una epistemología teológica diseñada para justificar la disidencia doctrinal dentro de los límites de la ortodoxia reformada.

Seventeenth-century scholars in traditional attire debating and writing around a wooden table with books, candles, and a dog lying nearby
Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Sin categoría

La Confesión Arminiana de 1621: Un hito en la historia del pensamiento protestante

La Confesión Arminiana de 1621 no es simplemente un artefacto del pasado, un testimonio fosilizado de controversias ya superadas. Es, ante todo, un documento vivo que sigue hablando a quienes buscan comprender la fe cristiana desde una perspectiva que enfatiza la responsabilidad humana, la universalidad de la gracia y la primacía del amor sobre la coerción doctrinal.

Add Hebrew scrolls, menorahs, Magen David background
Biblia, Biblia y Ciencia, Biblia y Mitología, Biblia, Política y Economía, Bibliología, Historia de la Biblia, INERRANCIA BÍBLICA, Judaísmo, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES

PPA BIBLIA & TEOLOGIA RESPONDE — ¿Es el hebreo la lengua sagrada de Dios, la lengua original de Adán y la lengua del cielo?

No es raro toparse, en estos días de entusiasmo restauracionista, con algún ferviente defensor del movimiento de raíces hebreas. Con la seguridad del que ha encontrado la llave maestra de la fe, nos corrige el nombre de Jesús por el de Yeshua, nos reprende por decir «Dios» en lugar de Elohim, nos exige que saludemos con Shalom y que invoquemos al Ruach en vez del Espíritu Santo. Todo bajo el argumento de que el hebreo es la única lengua sagrada: la lengua de Adán, la lengua de Dios y la lengua del cielo.

Medieval man writing on parchment with quill, imagining a modern cityscape with international flags
Dispensacionalismo, ESCATOLOGÍA, Israel, Reflexión Teológica

El Misterio de la Esperanza  — ¿A qué se refiere Pablo cuando afirma que «todo Israel será salvo»?

La frase "todo Israel será salvo" no se refiere a una futura conversión masiva de la nación judía al final de la historia. En cambio, "todo Israel" designa a la totalidad del pueblo de Dios, compuesto por judíos y gentiles que creen en Cristo y están unidos en la Iglesia. La salvación de "todo Israel" es, por lo tanto, la plena inclusión de los gentiles y la de los judíos creyentes en este único pueblo de Dios. La salvación de Israel no es un evento aparte, sino que se está cumpliendo a través de la misión de la Iglesia.

Men in black robes and white collars gathered in a large wooden chamber listening to a man reading from a paper at a central table
Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Arminianismo Wesleyano, Calvinismo, Soteriología

La culpa que no heredamos (Simón Episcopio y la reinterpretación remonstrante del pecado original)

En el otoño de 1618, la ciudad holandesa de Dordrecht se convirtió en el escenario de uno de los dramas teológicos más intensos de la modernidad temprana. El Sínodo de Dort reunió a delegados de toda la Europa reformada para zanjar una controversia que desgarraba a las iglesias neerlandesas. Frente a ellos se sentaba un grupo de pastores y teólogos que habían osado cuestionar la doctrina calvinista de la predestinación absoluta. Eran los remonstrantes, herederos de Jacobo Arminio, y su portavoz más brillante era Simón Episcopio. De todas sus discrepancias con la ortodoxia confesional, quizá ninguna resultaba tan existencialmente turbadora como su manera de entender el pecado original. Porque aquí no se discutía una abstracción: se discutía si un recién nacido podía ser, ya, objeto de la ira divina.

Man praying at a church podium with interfaith symbols and congregation praying
Confesión Positiva, Distintivos del Pentecostalismo, Herejías, Hermenéutica Pentecostal, Historia del Pentecostalismo, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Pentecostalismo Reformado, Pentecostalismo Unicitario, Teología Pentecostal, Teología Pentecostal de la Adoración

“Yo cancelo” — ¿Oración o conjuro? (Un análisis de sus raíces mágicas y su distancia de la fe bíblica)

"Yo cancelo". Basta con pronunciar estas dos palabras para que, en muchos templos de Latinoamérica, se encienda un aire de batalla espiritual. Junto a sus primas hermanas —“yo disuelvo”, “yo rompo”, “yo anulo” o “yo transmuto”—, esta fórmula se ha convertido en el eco cotidiano de quienes buscan un corte radical con todo lo que les pesa: maldiciones heredadas, malas palabras lanzadas al aire, o esas energías que parecen querer frenarlos en seco. Aunque cada comunidad le da su propio matiz, lo cierto es que el “yo cancelo” ya no se queda en las cuatro paredes de los templos; ha trascendido, se ha colado en la cultura popular y hoy se mezcla, sin complejos, con el lenguaje de la autoayuda y el crecimiento espiritual. Esa mezcla ha hecho que, incluso sin saber bien de dónde viene, mucha gente repita la frase como un recurso para sentirse a salvo. Dentro del mundo pentecostal y carismático, esta práctica es mucho más que una simple declaración: es un recurso casi ritual en las sesiones de liberación, en los cultos de guerra espiritual y en los ayunos colectivos. Se usa como un escudo contra la envidia del vecino, la brujería que se teme a la vuelta de la esquina, o esos ataques invisibles que, según se cree, acechan en el día a día. Frases como “Yo cancelo toda maldición en el nombre de Jesús” o “Disuelvo y transmuto cualquier energía negativa” resuenan con fuerza en los corrillos de oración. Y hoy, gracias al poder de las redes sociales, las predicaciones virales y los devocionales digitales, este estilo de oración ha cruzado fronteras. Lo curioso es que ya no es patrimonio exclusivo de los creyentes: personas alejadas de la fe cristiana han encontrado en estas palabras una especie de amuleto verbal, una manera de tomar el control y plantar cara cuando la vida aprieta.

Group of people in a church meeting room restraining a priest during a heated argument
Ministerio Pastoral, Pastorado Biocupacional, Pastorado Bivocacional

La otra cara de la moneda (¿o debería decir del altar?) — El abuso silencioso que sufren los pastores a mano de sus `propias congregaciones

En una época en que los titulares y las redes sociales parecen competir por desvelar un nuevo escándalo —enriquecimiento ilícito, manipulación espiritual, autoritarismo pastoral—, se ha instalado en el imaginario colectivo una imagen del pastor que, si bien describe situaciones reales que deben ser denunciadas, resulta profundamente incompleta. La moneda, sin embargo, tiene dos caras. Mientras la opinión pública se escandaliza con justicia ante los casos de abuso de poder desde el púlpito, permanece en la penumbra un fenómeno igualmente lesivo y mucho más extendido: el abuso que las propias congregaciones, su membresía y sus estructuras de liderazgo ejercen sobre quienes han sido llamados a pastorear. No pretendo negar la existencia de líderes religiosos que han traicionado su vocación —la Escritura misma advierte sobre lobos vestidos de ovejas (Mateo 7:15)—, sino restituir un equilibrio necesario, dando voz a la mayoría silenciosa de pastores y pastoras que sirven con integridad, a menudo a costa de su salud emocional, su vida familiar y su propia fe.

Handsome patient on stretcher with medications and Bible
Biblia y Ciencia, Ciencia y Fe, Distintivos del Pentecostalismo, Hermenéutica Pentecostal, Historia del Pentecostalismo, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Pentecostalismo Reformado, Teología Pentecostal

¿Fe o medicina? — El falso dilema que le ha costado la vida a demasiados

Si hemos de ser fieles al testimonio completo de la Biblia, hemos de decir con toda claridad que acudir al médico o tomar medicamentos no constituye pecado alguno. Las Escrituras jamás presentan el remedio natural como un rival de la intervención divina, sino como un medio que Dios mismo ha dispuesto en su creación para el cuidado de la vida. De modo que la cuestión no es si el creyente debe orar o acudir al médico, porque ese dilema es ajeno a la revelación bíblica. La oración y la medicina no compiten; cooperan bajo la soberanía de un mismo Dios. Él es quien concede sabiduría al profesional de la salud, quien diseñó un organismo capaz de responder a un fármaco y quien, en su misteriosa libertad, puede sanar con o sin medios visibles. Como hemos visto, su poder no se mide por nuestro rechazo a los hospitales, y nuestra fe no se autentifica por la cantidad de recetas que dejamos de surtir. La verdadera fe pentecostal —esa que se ancla en la cruz y no en fórmulas mágicas— confía en que Dios sana, agradece cuando lo hace de manera sobrenatural, agradece cuando lo hace mediante un tratamiento, y se aferra a su gracia suficiente cuando la sanidad no llega ni por una vía ni por la otra. Porque el mismo Cristo que resucitó a Lázaro es el que lloró junto a su tumba, y en ambas actitudes nos mostró el corazón del Padre. Ni el médico es enemigo de la fe, ni la fe es enemiga del médico. Ambos pueden ser, y a menudo son, instrumentos del mismo Sanador.

Preacher shouting into microphone with emotional congregation covering their mouths
Ministerio, Ministerio Pastoral, Pastorado Biocupacional, Pastorado Bivocacional

Cuando el cayado se convierte en centro: 3 formas modernas de abuso pastoral y liderzgo tóxico

Hay heridas que se infectan en la oscuridad. Durante demasiado tiempo, muchas comunidades de fe han mirado hacia otro lado mientras se gestaba una tragedia silenciosa: la transformación del liderazgo pastoral en un sistema de poder que nada debe al Evangelio. No se trata de un fenómeno marginal ni de unas pocas manzanas podridas en un árbol sano. Es, más bien, una deriva estructural que ha encontrado terreno fértil en ciertas corrientes del cristianismo contemporáneo, particularmente en aquellos movimientos que enfatizan la autoridad espiritual sin los correspondientes contrapesos bíblicos.

Orando por enfermos en iglesia pentecostal
Cesacionismo, Continuismo, Distintivos del Pentecostalismo, Dones Espirituales, Hermenéutica Pentecostal, Historia del Pentecostalismo, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Pentecostalismo Reformado, Pentecostalismo Unicitario, Sanidad Divina, Teología Pentecostal, Teología Pentecostal de la Adoración, Vida Espiritual

La sanidad divina a la luz de la soberanía de Dios y la Theología Crucis

La verdadera fe pentecostal, enraizada en la Biblia y nutrida por la theologia crucis, no se caracteriza por exigir que Dios altere las circunstancias conforme al deseo humano, sino por mantener la adoración y la fidelidad intactas cuando el cielo guarda silencio. Es la fe de María al pie de la cruz, que no negocia la muerte de su Hijo sino que permanece. Es la fe de Pablo, que dejó de pedir la remoción del aguijón para gloriarse en sus debilidades. Es la fe de tantos santos anónimos que, aferrados al Espíritu, han convertido camas de hospital en altares de ofrenda.