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Dispensacionalismo, ESCATOLOGÍA, Postribulacionismo, Premilenarismo Histórico

La profecía de las 70 semanas

La profecía de las "setenta semanas" o "setenta sietes", es una de las profecías mesiánicas más importantes y detalladas del Antiguo Testamento. De hecho, es considerada por muchos cristianos modernos como la clave para entender la profecía bíblica. Sin embargo, también es una de las profecías más malinterpretadas de la historia.

ESCATOLOGÍA, Fanatismo Religioso, Nuevo Orden Mundial, REFLEXIÓN BÍBLICA

El Evangelio de la Conspiración

El término «teoría conspirativa» es usado en círculos académicos y en la cultura popular para identificar un tipo de folclore similar al de una leyenda urbana. El término también se usa para referirse a aseveraciones que se consideran mal concebidas, paranoicas, sin fundamento, extravagantes, irracionales o no merecedoras de consideración seria. La mentalidad conspirativa se identifica por ciertos patrones de pensamiento: (1) las apariencias engañan; (2) las conspiraciones conducen la Historia; (3) nada es al azar; (4)el enemigo siempre gana; y (5) poder, fama, dinero y sexo dan cuenta de todo. Dios y la escatología bíblica son sustituidos por estas teorías en auge, ahora en boca de los profetas de la especulación y el espanto. Es impensable que las teorías de la conspiración, una mercancía de uso siniestro y engañoso, desacreditadas por retorcer la información veraz y por la promoción de los falseamientos y engaños que vienen con las fake news, encuentre entre los evangélicos tantos ávidos y entusiastas compradores. Y sin embargo, ¡lo hace!

Arminianismo Clásico, Calvinismo

Charles H. Spurgeon, el “calviniano”

Aunque Spurgeon ciertamente no renuncio al calvinismo, si renunció al fanatismo que lo llevaba a despreciar a otros. Él dejó que el amor de Dios, expresado en su amor por sus hermanos arminianos, venciera y suavizara sus posturas. Hoy en día, cuando el peregrinaje teológico de Spurgeon es ampliamente conocido por los estudiosos, lejos de considerarse algo censurable, constituye un ejemplo de humildad para nosotros, ya que no se aferró a los dogmas de su sistema soteriológico. Antes bien, supo ver las inconsistencias del mismo y llegó a concluir que ningún sistema teológico es perfecto. Esto le llevó a mostrar tolerancia y a amar a quienes diferían de él en ciertos aspectos doctrinales. Cualquier cristiano, sea arminiano o calvinista, puede hallar en Spurgeon un ejemplo a seguir.

Arminianismo Clásico, c. S. Lewis, Calvinismo, Literatura Cristiana

La teología arminiana de C. S. Lewis (Parte I)

C. S. Lewis es uno de los nombres más queridos y respetados en la literatura cristiana de nuestro tiempo. Desde su serie infantil The Chronicles of Narnia, hasta sus obras más especulativas como The Screwtape Letters y The Great Divorce, y sus novelas míticas como The Four Loves y Out of the Silent Planet, sus logros literarios son realmente formidables. Además, con la adaptación cinematográfica de Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero, su popularidad ha crecido significativamente en nuestros días. Sin embargo, las creencias de C. S. Lewis en materia teológica suelen ser desconocidas para la mayoría de sus seguidores, incluso cristianos.

Asambleas de Dios, COVID-19, Gobiernos Humanos, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, Religiones Falsas, Sanidad Divina

¿Súper fe, imprudencia o fanatismo?

En estos días de crisis sanitaria hemos podido ver la influencia que está teniendo la religión y la fe en lo que está pasando y lo que podría pasar con el coronavirus. Aunque no sabemos cuánto tiempo más estarán cerradas las iglesias o las personas sufrirán durante la pandemia de coronavirus. Sin embargo, sabemos que las personas de fe han perseverado y vencido en el pasado y lo harán otra vez hoy y en el futuro. Nuestras comunidades pueden experimentar pérdidas trágicas, pero también podremos escuchar testimonios dramáticos de sanidad. Necesitamos orar los unos por los otros. Necesitamos animarnos unos a otros. Necesitamos cuidarnos unos a otros, especialmente a los más vulnerables (niños, ancianos y enfermos crónicos). Pero, sobre todo, nuestras iglesias deben seguir el ejemplo de quienes nos precedieron para mantenerse a salvo personalmente y obedecer las pautas que mantienen a otros a salvo. Si podemos hacer esto, lo lograremos. Nuestras convicciones religiosas no deben ser motivo de imprudencia; el fanatismo religioso jamás debe tomar el lugar de la fe.

Dispensacionalismo, ESCATOLOGÍA, Postribulacionismo, Premilenarismo Histórico

El premilenarismo histórico o clásico

El punto más impactante en la escatología de la edad pre-nicena es el prominente quiliasmo o premilenarismo histórico, que es la creencia en un reino visible del Cristo glorificado sobre la tierra con los santos resucitados por un período de mil años y antes de la resurrección general y juicio final. El Premilenialismo Histórico o Clásico es distintivamente no Dispensacional. Esto significa, entre otras cosas, que no ve distinción teológica radical entre Israel y la Iglesia. A menudo se perfila como post-tribulacional, lo cual significa que el arrebatamiento de la iglesia ocurrirá luego de un período de tribulación. El Premilenarismo Histórico se adhiere a la creencia de que la Iglesia será arrebatada para recibir a Jesús en el aire y de inmediato escoltarlo a la tierra, a fin de establecer su gobierno de mil años literales.

Llamado, Ministerio, Ministerio Pastoral, Misiones

Dios, por favor ¡llama a otro!

Argumentar con Dios es la respuesta normal del ser humano frente al llamado, pero él no desiste de su propósito para nuestra vida. Podemos ver esto claramente en el llamado de moisés. Moisés llevaba cuarenta años viviendo en el desierto. La vida de lujo y privilegios disfrutada en Egipto había quedado en el olvido. Ahora no era más que un simple pastor nómada, sin ambiciones ni sueños. No obstante, el Señor lo había seleccionado para que cumpliera una delicada tarea: volver a Egipto para que pidiera al hombre más poderoso de la tierra, el faraón, que dejara volver al pueblo de Israel a su tierra de origen. Para comunicarle este mensaje el Señor se le apareció en una zarza que ardía sin consumirse.

ESCATOLOGÍA, Gran Tribulación, Iglesia Perseguida, Postribulacionismo

¡Persecución! ¿estás listo?

La idea de que la iglesia podría sufrir serias persecuciones y martirios en el futuro previo a la Segunda Venida de Cristo no es nada agradable. Sin embargo, era la firme convicción de la iglesia primitiva que así sería. No obstante, al pasar de los años (y particularmente desde el s. XIX hasta nuestros días), el mensaje que se predica en algunas de las iglesias del mundo ha cambiado. De hecho, hay un nuevo evangelio que se predica hoy día. Un Evangelio de comodidad, de escapismo. Y hoy, en el siglo XXI dicho Evangelio ha evolucionado hasta convertirse en un evangelio del “decláralo y recíbelo”, del “arrebátalo”, de “la salud y las riquezas”, un “evangelio de la prosperidad y del reino ahora" (pero, ¿el reino de quién?) y “la teología de la confesión positiva”. El dolor es rechazado. La tribulación, la persecución y el desprecio del mundo se consideran inauditos. ¡A la iglesia jamás le tocará pasar por sufrimientos!, te dicen. ¡Herejía! Gritan. ¡La iglesia es la novia de Cristo y Él no permitirá que nada malo nos pase! ¿O no?

El Salvador, Gobiernos Humanos, Política

¡Dios te salve, patria sagrada!

Poner la confianza en los gobiernos de este mundo y en sus líderes es una causa perdida y la iglesia no debe participar de ello. Este mundo caído no tiene soluciones eternas. Es más, la Biblia declara que las alianzas con el poder mundano están en contra de su voluntad: "Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno." (1 Juan 5:19, NVI)

ESCATOLOGÍA, Segunda Venida de Cristo

La apostasía, señal de su venida

La apostasía como señal escatológica está claramente advertida por el apóstol Pablo a la Iglesia de Tesalónica: «Hermanos, con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, les rogamos que no cambien fácilmente de manera de pensar. No se dejen asustar por nadie, ni siquiera por un espíritu, una palabra, o una carta que pretenda aparecer como nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. De ninguna manera se dejen engañar. Porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, es decir, el hijo de perdición» (2ª Tesalonicenses 2:1-3. RVC).