El Salvador, Gobiernos Humanos, Política

¡Dios te salve, patria sagrada!

Poner la confianza en los gobiernos de este mundo y en sus líderes es una causa perdida y la iglesia no debe participar de ello. Este mundo caído no tiene soluciones eternas. Es más, la Biblia declara que las alianzas con el poder mundano están en contra de su voluntad: "Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno." (1 Juan 5:19, NVI)