Jesús criticó a los fariseos y maestros de la ley por su ostentación y vanagloria en el uso de prendas religiosas. En Lucas 20:46, Jesús advierte contra aquellos que gustan de pasearse con ropas largas y en Mateo 23:5 denuncia que ellos hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres, alargando sus filacterias y los flecos de sus mantos. ¿No deberían sus palabras ser suficientes para nosotros? Las palabras de Jesús sugieren que el uso de prendas religiosas como el talit puede llevar a una falsa piedad y al orgullo espiritual, lo cual es común entre los grupos judaizantes como el movimiento de raíces hebreas, el cual pretende ser la única versión pura y real de cristianismo. Dicho arrogancia religiosa es contraria a la humildad y sencillez que deben caracterizar a los cristianos.
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Pentecostalismo Reformado: ¿Caballo de Troya o pentecostalismo «trans»?
Pero más allá de las etiquetas, estas diferencias teológicas no solo tienen ramificaciones en el ámbito doctrinal, sino también en la vida diaria de los creyentes. Para los seguidores de la teología reformada, la confianza en la predestinación puede llevar a una profunda seguridad en la salvación (confianza desmedida que afecta la ortopraxis), pero también puede plantear interrogantes sobre la justicia de Dios (no nos extraña que muchos excalvinistas sean hoy ateos, agnósticos o simplemente resentidos con Dios) y, eventualmente, quienes eligen quedarse y meditan bien el asunto, pueden incluso caer en la desesperación al no saber con plena seguridad que son parte de los escogidos (he visto numerosos casos de calvinistas con crisis depresivas, ansiedad, temor a la muerte y hasta tendencia al suicidio por las contradicciones que su doctrina de la predestinación les crea mentalmente). Mientras tanto, para los pentecostales, el énfasis en la libertad de elección puede (y a menudo lo hace) fomentar un compromiso activo con la evangelización y un sentido de responsabilidad personal en la fe. Esto explica en parte por qué el pentecostalismo ha crecido tanto por su énfasis en el evangelismo y las misiones, mientras que el calvinismo crece a base de proselitismo intra-protestante (robando miembros de otras iglesias)
La Guerra Espiritual en el Nuevo Testamento: Los Evangelios
Las narrativas que describen a Jesús expulsando demonios de individuos destacan su plena autoridad sobre el mundo espiritual en rebelión contra Dios. Es necesario distinguir entre las acciones de Jesús al expulsar demonios y lo que se practicaba comúnmente en esa época (y en algunos círculos hasta el presente) bajo el término "exorcismo". El verbo griego ἐξορκίζω (exorkizo) tiene el significado de "hacer jurar" o "obligar a prestar juramento" (se encuentra únicamente en la Septuaginta en Gn 24:3 y Jueces 17:2, y en el Nuevo Testamento en Mt 26:63). El sustantivo griego ἐξορκιστής (exorkistés), que denota a un "exorcista", solo aparece en Hechos 19:13, en donde algunos judíos que recorrían haciendo exorcismos intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que estaban poseídos por espíritus malignos, diciendo: 'Os conjuro por Jesús, a quien predica Pablo'.
La Guerra Espiritual en el Antiguo Testamento
Dios, como el Creador supremo, ejerce control sobre su creación, incluyendo a los seres espirituales y a los humanos que se rebelaron contra Él. La presencia de maldad en la creación se debe a las acciones de estos seres rebeldes, tanto espirituales como humanos. Sin embargo, Dios supervisa y guía esta maldad de acuerdo con sus propósitos y dentro de los límites de los tiempos que ha establecido. En el Antiguo Testamento, no hay indicios de que Dios haya empleado guerreros humanos en batallas espirituales; en cambio, parece que un ángel mensajero, posiblemente Gabriel, y el arcángel Miguel fueron los únicos seres que enfrentaron las fuerzas espirituales de maldad
Perspectivas cristianas sobre la guerra espiritual
La guerra espiritual es un tema que ha generado mucho debate durante los últimos años. Algunos sectores del evangelicalismo la consideran una herejía peligrosa, mientras que para otros (principalmente en círculos carismáticos, pentecostales y neopentecostales) la guerra espiritual es considerada la mejor estrategia para evangelizar al mundo. Numerosos libros y artículos han sido escritos tanto para defender como para oponerse a la práctica de la guerra espiritual. El desacuerdo es amplio, pero también los puntos en común: Todos los cristianos estamos de acuerdo en que todo seguidor del Señor Jesucristo está involucrado en una guerra espiritual y que tiene la responsabilidad de participar en ella bajo la autoridad de Cristo.
Continuismo, cesacionismo y el final largo de Marcos (Mc. 16:9-20)
¿Sabias que algunos de los manuscritos más antiguos no incluyen Marcos 16:9-20? Por tal razón, muchas traducciones recientes de la Biblia ya no lo incluyen en el texto. Esto ha dado lugar a que los defensores del cesacionismo impugnen dicho pasaje y utilicen tal impugnación para considerar heréticas ciertas afirmaciones pentecostales. ¿De qué se trata todo esto?
El Rapto de la Iglesia: Una perspectiva postribulacional
El postribulacionismo, a menudo sostenido por aquellos que defienden una visión premilenialista histórica, mantiene que la iglesia pasará por una tribulación futura antes de ser quitada de la tierra por Cristo. La iglesia será protegida por Dios mientras experimente una tribulación continua, pero la iglesia no experimentará la ira de Dios. Los postribulacionistas no creen que la iglesia vaya a ser arrebatada antes de la segunda venida de Cristo, sino que se encontrarán con él en el aire cuando venga a juzgar a la tierra.
Cesacionismo, el movimiento que combate contra el Espíritu
El error de los macedonianos (o al menos el más grave de todos) fue negar la divinidad del Espíritu Santo. Tal herejía les merecía ser llamados “enemigos del Espíritu”. Hoy en día, sus herederos modernos se hayan dentro de la supuesta ortodoxia cristiana. Y es que ciertos grupos que se dicen ortodoxos en cuanto a la doctrina trinitaria se levantan como los nuevos “enemigos del Espíritu” en un área diferente: No niegan su divinidad, pero sí la vigencia de los dones que Él otorga a los hombres, negando, no teóricamente sino en la práctica, el poder divino de Aquél a quien dicen honrar.
Cesacionismo, un homenaje a la muerte y a la distancia de Dios.
¡Pareciera que honrar a los profetas y apóstoles muertos es más fácil que aceptar la posibilidad del mover de Dios a través de sus siervos hoy! Esto no debería sorprendernos. Al igual que los fariseos de antaño, el cesacionista moderno prefiere hacer un barato y ostentioso homenaje a los profetas muertos y a las manifestaciones distantes del Espíritu antes que reconocer aquellas que pasan frente a sus narices.
Voces de la Iglesia Antigua | Los dones del Espíritu permanecerán hasta que Cristo vuelva
Al igual que Pablo, nosotros también creemos que los dones del Espíritu (todos ellos, aún los extraordinarios), permanecerán con nosotros "hasta que venga lo perfecto" (1 Corintios 13:0) y lo "perfecto" que Pablo esperaba no es el cierre del canon bíblico, ni mucho menos la muerte de los doce apóstoles originales de Jesucristo. Lo perfecto vendrá "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo." (Efesios 4:13) y esta "buena obra" de transformarnos "a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", el Padre "la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:6). Mientras el día de su segundo advenimiento no llegue, sus dones seguirán vigentes sobre la tierra para empoderar a su iglesia, la cual es su Cuerpo ¿Dejaría Cristo a su Cuerpo sin poder de lo alto?