Esta relegación del Espíritu Santo a un papel secundario (o incluso menor) dentro de la iglesia, fue la característica del cristianismo (y particularmente del protestantismo) por siglos. Incluso los reformadores, en su intento por marcar distancia de Roma y sus falsos milagros y supercherías, terminaron por descartar la vigencia de los dones espirituales y, con ello, rebajaron el papel del Espíritu Santo en sus iglesias. Con la llegada del Avivamiento Pentecostal del siglo XX ha habido un cambio y que la tercera persona de la Trinidad está recibiendo ahora el trato debido. Hoy en día podemos escuchar que la Iglesia clama: "¡Ven, Espíritu Santo!"
Etiqueta: Pentecostalismo Clásico
Cinco retos para la iglesia pentecostal de hoy
Para el pentecostalismo los carismas representan parte esencial para la unidad de la iglesia. Los dones son el distintivo permanente de la unión de la iglesia. La revalorización de los carismas/dones es sin duda la contribución más importante del pentecostalismo y el movimiento carismático a la iglesia cristiana universal. Esta naturaleza y eclesiología particular del pentecostalismo ha sido clave en la expansión sin precedentes del movimiento. Movimiento que, pese a sus éxitos y avance global, enfrenta grandes retos y desafíos en el presente siglo.
Fuego pentecostal y protestas: El legado afroestadounidense en la lucha por los derechos civiles
Muchas veces olvidamos que el avivamiento pentecostal se dio en abierta violación a las leyes de segregación racial (leyes Jim Crow). En otras palabras, era políticamente incorrecto e ilegal lo que el Espíritu estaba haciendo, juntando a personas de diversas razas para adorar a Dios en contra de los dictámenes de segregación. Desde esta perspectiva este “mover del Espíritu”, sociológica y políticamente hablando, era un acto de protesta contra las injusticas que experimentaban las comunidades afroestadounidenses durante este tiempo. Había “fuego” en la misión Azusa, un “fuego” de protesta dirigido por un pastor afroamericano que subvertía el orden social y resistía la injusticia del sistema de supremacía blanca. En sus principios, el pentecostalismo se vio como un movimiento de “negros” por lo que se acusaba de herético.
¿Cristianas y feministas? | Una perspectiva pentecostal
Lo pentecostales entendemos, a la luz de la Biblia, que la intención de Dios no sólo es la salvación eterna del individuo, sino también llevar la luz libertadora de Dios a toda injusticia social en esta tierra. Esto también es cierto en relación con la marginación de las mujeres en la iglesia y la sociedad. Como con otros muchos temas sociales, el cristianismo bíblico establece un fundamento que inevitablemente conduce a ideas tales como el valor, la igualdad y la libertad de las mujeres. La ética arraigada en una cosmovisión cristiana ha resultado en niveles de igualdad femenina y la oportunidad que las culturas no cristianas nunca han ofrecido ni tampoco han considerado. El cristianismo puede lograr esto sin caer en los errores de ciertos “feminismos”.
¿Esclavos del temor o hijos de Dios? | Un mensaje a los creyentes que creen que pueden ser poseídos por demonios
10:10), viven en un constante temor de los poderes demoníacos, temen evangelizar, hacer misiones, o cualquier otra cosa que tenga que ver con el avance del Reino de Dios por temor a las represalias del mundo espiritual. Quienes se atreven a servir o involucrarse en la guerra espiritual, lo hacen creyendo que “los espíritus de venganza”, como les llaman, vendrán por ellos tarde o temprano y los atacarán (o quizá hasta poseerán a ellos o a uno de los suyos en represalia), como si de una película de terror se tratase. ¡Y no faltará en sus argumentos uno que otro versículo sacado de contexto para respaldar su postura (Salmo 8:2, por ejemplo)!
¿Pueden los creyentes nacidos de nuevo estar poseídos por demonios?
Declaración oficial sobre la pregunta, “¿pueden los creyentes nacidos de nuevo estar poseídos por demonios?”, adoptada en mayo de 1972 por el Presbiterio General del Concilio General de las Asambleas de Dios.
La Glosolalia como evidencia del bautismo en el Espíritu en la patrística
Al examinar el testimonio de los primeros lideres cristianos, cuyo ministerio representa prácticamente cada área del imperio romano desde aproximadamente 100 a 400 d. C., descubrimos que los dones milagrosos del primer siglo jamás expiraron y siempre siguieron siendo considerados como una señal para establecer el cristianismo verdadero de aquel que lo era meramente de nombre. Incluso la glosolalia (que muchos hoy desvirtúan como evidencia inicial del bautismo en el Espíritu) era una experiencia cristiana normal y esparcida en el cristianismo auténtico
3 Maneras en que las personas malinterpretan las lenguas como «evidencia inicial» del bautismo en el Espíritu
Algunas personas tanto fuera como dentro del movimiento pentecostal (principalmente carismáticos y neopentecostales) se oponen a la doctrina de la evidencia inicial diciendo que hay otras evidencias posibles, como una vida justa, un testimonio empoderado, participar en los dones espirituales y otras señales de la obra del Espíritu. ¡Les parece absurdo que los pentecostales clásicos insistamos en defender esta doctrina! Sin embargo, como he podido comprobar ¡no siempre comprenden lo que los evidencialistas queremos decir cuando afirmamos que la glosolalia es la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu.
¿Yiyismo o pentecostalismo?
Sin duda una de las figuras más importantes del pentecostalismo caribeño es Yiye Ávila. Su figura es respetada y ocupa un sitial de honor en el folclore pentecostal caribeño. Su influencia trascendió incluso su natal Puerto Rico para convertirse en un ícono del pentecostalismo en muchos países latinoamericanos. Su predicación y mensajes se caracterizaron por la manifestación de sanidades y milagros, así como por proclamar que la venida de Cristo era inminente. En la mente de muchos cristianos, sobre todo entre aquellos que ven en el pentecostalismo una “herejía destructiva”, las enseñanzas de Yiye Ávila, y Yiye Ávila mismo, son vistos como la expresión casi única y exclusiva del pentecostalismo.
Cesacionistas, ¡Venzan el miedo a lo sobrenatural!
¿Han cesado los dones espirituales? En ninguna manera. ¡Y no cesarán hasta que Cristo venga! Lo que comenzó en Pentecostés y renació con el Movimiento Pentecostal en el siglo XX no cesará hasta que el Señor (y no sus falsos voceros) lo diga.