Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Cinco retos para la iglesia pentecostal de hoy

Por Fernando E. Alvarado

En la eclesiología pentecostal la espiritualidad carismática es el centro de la vida de la iglesia. La característica saliente del pentecostalismo es la creencia en las manifestaciones de los dones espirituales (p. ej. la sanidad milagrosa, el don de profecía y la glosolalia). Por tanto, el pentecostalismo afirma que estos dones espirituales son dados por el Espíritu Santo en la vida contemporánea para la edificación de la iglesia.

Para el pentecostal la “adoración es otra palabra para la presencia de Dios manifiesta en la comunidad.” El Espíritu Santo no es el centro de la adoración, sino Jesucristo y Dios Padre en el poder del Espíritu Santo. El evangelismo personal y masivo en el movimiento pentecostal recibe alta prioridad. El elemento de la expectativa de lo supernatural juega un papel importante cuando la comunidad cristiana teologiza. Así la iglesia es una comunidad carismática que anuncia el reino de Cristo.

Para el pentecostalismo los carismas representan parte esencial para la unidad de la iglesia. Los dones son el distintivo permanente de la unión de la iglesia. La revalorización de los carismas/dones es sin duda la contribución más importante del pentecostalismo y el movimiento carismático a la iglesia cristiana universal.

Esta naturaleza y eclesiología particular del pentecostalismo ha sido clave en la expansión sin precedentes del movimiento. Movimiento que, pese a sus éxitos y avance global, enfrenta grandes retos y desafíos en el presente siglo.

El primer reto: la prioridad de las sagradas Escrituras. ¿Qué prioridad tiene en la vida cotidiana de la Iglesia? ¿Cuánto tiempo separamos para el estudio sistemático de las sagradas Escrituras? ¿Qué lugar le damos al ministerio del maestro de las Escrituras?

El segundo reto: el desafío educativo. Necesitamos urgentemente un cambio metodológico en la manera en que hacemos teología (construcción teológica) y cómo preparamos a otros. La preparación de lideres con buena formación bíblica-teológica debe ser una prioridad. Esto requiere de varios elementos: (1) un cambio en nuestra actitud negativa sobrelaeducación en generaly educación teológica en particular (“la letramata”); (2) Identificar y apoyarcandidatos para educación teológica; (3) El establecimiento de nuestras propias instituciones de educación teológica.

Necesitamos un método que no solo pueda afirmar la sana doctrina, sino que este abierto al mañana, y nos permita discernir los tiempos de modo que estemos preparados para dar razón de nuestra esperanza (1 Pedro 3:16). El Espíritu Santo nos capacita y nos llama a presentar con autoridad un mensaje relevante, contextual y contemporáneo.

El tercer reto es la búsqueda de la unidad. La promoción de la unidad en la iglesia pentecostal tiene una importancia vital. Hay una necesidad de evidenciar nuestra confesión de hermandad y amor en hechos concretos; al igual que compartirnuestros recursoshumanos, económicos y físicos en todo lo posible. Tal esfuerzo en pro de la unidad fortalece la educación teológica.

El cuarto reto es rearticular la disciplina espiritual pentecostal de santidad y separación del mundo. Se trata de reafirmar la identidad de cristianos abiertos a la obra del Espíritu Santo ante una sociedad que quiere que la iglesia sea como el mundo. Debemos desear ser gente diferente y sentirnos incómodos con los patrones y prácticas de una sociedad que antitética a la santidad.

Por último, y no menos importante, es el desafío del individualismo. El concepto bíblico de la iglesia es el de un cuerpo compuesto de muchos miembros. Pero el individualismo pone en peligro nuestra eclesiología porque se considera a las personas como seres separados e independientes del otro. Nuestra experiencia de adoración en comunidad fortalece el vínculo y comunión en el Espíritu. El individualismo reduce nuestra adoración como cuerpo de Cristo a una reunión de individuos, cada uno desinteresados, afectando así la unidad. La iglesia cristiana tiene una urgente necesidad de retomar y enseñar el carácter comunitario y de solidaridad de la fe cristiana.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s