ECLESIOLOGÍA, REFLEXIÓN BÍBLICA

Una iglesia que marca la diferencia

La iglesia primitiva conmovió los cimientos de Roma mediante el poder del Evangelio. A través de la obra del Espíritu Santo en sus corazones modelaron sus vidas de conformidad con la vida de Cristo, hacían lo que él había hecho, hablaban como él hablaba, se sacrificaron como él se sacrificó. El éxito de la iglesia primitiva no se debió a ellos mismos, ni fue por su estrategia solamente. Ciertamente no fue por su protagonismo, ni por sus recursos. Tampoco se dio por casualidad, ni mucho menos por su capacidad, fue por su total dependencia en el poder del Espíritu Santo.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

El legalista que todos llevamos dentro

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

Gracia, Legalismo, Vida Cristiana

Los peligros del legalismo

El legalismo es uno de los peores tipos de cáncer que enferman a la iglesia. Legalismo es buscar buenas obras sin fe, en un esfuerzo por ganarse el favor y la bendición de Dios. Es un moralismo sin amor que busca imponer los mandamientos éticos de la Biblia dejando de lado lo más importante del evangelio de Cristo Jesús.

Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Espiritual

Predicación Motivacional: ¿Dónde quedó el mensaje de la Cruz.

Gran parte de la predicación actual está contaminada con herejías descaradas (pedidos de dinero, confesión positiva, declarar y decretar, manipulación psicológica etc.). Otras son un poco más disimuladas en su nocividad, pero constituyen de igual forma una ofensa a la Palabra de Dios no tanto por lo que dicen, sino por lo que pretenden ser y no son. El mensaje transmitido no es Palabra de Dios, pero se presenta como tal. Por ejemplo, imagínate que yo salgo de mañana y voy gritando por la calle que vendo leche pura; sin embargo, al entregar el producto lo que te entrego es agua. ¿Te sentirías satisfecho con la calidad del producto? Pienso que no. Ahora bien, vender agua no está mal, ¡Lo malo es venderle agua a la gente diciéndole que es leche! Cuando un predicador toma la leche espiritual de la Palabra (1 Pedro 2.2), pero al predicarla la diluye en un mar de filosofías mundanas, psicología, modas del momento, coaching y otras corrientes humanistas, o si en vez de exponer el pasaje y conectarlo con Cristo, lo conecta sólo con la experiencia de la gente y lo que está quiere oír, es culpable también de traición al evangelio. Las predicaciones motivacionales son uno de los enemigos más discretos del evangelio. La gente se ha acostumbrado a mensajes de aliento sin profundidad espiritual, pero lo peor, sin la conexión con la cruz de Cristo.