Continuismo, Dones Espirituales, Neumatología

Charismata | Tipos de dones espirituales

Hay muchos dones. Ninguna de las listas presentadas en la biblia tiene el propósito de ser exhaustiva. En los diversos pasajes que hablan acerca de los dones se mencionan veintiuno. Todos ellos son complementarios; ninguno es completo en sí mismo y por sí mismo. Por ejemplo, todos los dones de Romanos 12:6–8 se pueden aplicar con utilidad a una situación de consejería. Algunos de los dones de una lista se relacionan fácilmente con dones de otras listas. El don de repartir se puede manifestar a sí mismo en el mostrar misericordia, ayudar, exhortar o, incluso, sufrir el martirio. Con esta superposición, encontramos que hay algunos dones que todos identifican con facilidad, como las lenguas y la interpretación, las sanidades y los milagros. En cambio, hay otros dones, como la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento, el discernimiento de espíritus y la profecía, que quizá necesiten evaluación para identificarlos.

Cesasionismo, Continuismo, Dones Espirituales, Neumatología

Los dones o carismas del Espíritu

Un distintivo del movimiento pentecostal es su continuismo; es decir, su creencia en la vigencia actual de los dones sobrenaturales procedentes del Espíritu Santo. Desde su nacimiento, El Pentecostalismo ha dependido de Dios para hacer obras sobrenaturales. Parte esencial del movimiento pentecostal en nuestro tiempo ha sido un nuevo énfasis en los dones espirituales. Esto no debería extrañarnos, ya que la manifestación de los dones espirituales es parte esencial de la obra de Dios en su pueblo y a través de este. Jesús dijo: “edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18). Nuestro Señor no sólo puso el fundamento de la Iglesia, sino que Él aún la sigue edificando. Él cumplió su promesa de enviar al Espíritu Santo para darnos poder. Jesucristo es el Bautizador. El Espíritu y los dones son nuestros por medio de Él.

ESCATOLOGÍA, Pentecostalismo Clásico, Segunda Venida de Cristo

Verdades Cardinales | La Segunda Venida

La cuarta verdad cardinal del pentecostalismo clásico, la resurrección de los que han muerto en Cristo y su arrebatamiento junto con los que estén vivos a la venida del Señor, es la esperanza inminente y bienaventurada de la Iglesia (1 Tesalonicenses 4:16,17; Romanos 8:23; Tito 2:13; 1 Corintios 15:51,52). Jesús enseñó que Él regresaría a la tierra.  Él cuidadosamente advirtió a sus discípulos que necesitaban estar constantemente preparados para esto (Mateo 24:42-51; 25:1-13; Marcos 13:37; Lucas 12:37). Ellos entendieron que la era actual terminará con su venida (Mateo 24:3).  La garantía de su venida era una de las verdades con las que Él consoló a sus seguidores antes de su muerte (Juan 14:2,3). En el momento de la ascensión de Cristo, dos ángeles vinieron al grupo de los discípulos que estaban reunidos para repetir la promesa de que Él regresaría.  Ellos declararon que Él vendría de la misma manera que se había ido (Hechos 1:11).  Esto claramente significa que su segunda venida será literal, física, y visible.

Avivamiento Espiritual, Bautismo en el Espíritu Santo, Continuismo, Pentecostalismo Clásico

Verdades Cardinales | El Bautismo en el Espíritu Santo

La tercera doctrina cardinal del pentecostalismo clásico es el bautismo en el Espíritu Santo. ¡Cristo bautiza con su Santo Espíritu a su pueblo! La experiencia que conocemos con el nombre de bautismo en el Espíritu Santo es también conocida por varios diferentes términos incluyendo el bautismo, la llenura, y el Espíritu cayendo o viniendo sobre una persona. Es evidente que el hablar en lenguas era una experiencia común en el primer siglo. Después del periodo apostólico, sin embargo, este fenómeno parece haber disminuido, u ocurrido más frecuentemente solo entre algunos grupos ajenos a la iglesia oficial.  Agustín de Hipona sostenía que las lenguas cesaron después del primer siglo. Desde entonces, muchos han sostenido esta posición "cesacionista," incluyendo algunos evangélicos conservadores y la mayoría de los dispensacionalistas. No obstante, hay numerosos ejemplos de esta experiencia a través de los siglos.   En los últimos 200 años, la frecuencia ha aumentado. Los irvingitas de Inglaterra del siglo XIX, el reavivamiento pentecostal al comienzo del siglo XX en los Estados Unidos, la aparición de denominaciones pentecostales, el avivamiento conocido como la Lluvia Tardía, el movimiento carismático, y el aumento actual de evangélicos que tienen posiciones cuasi-pentecostales (por ejemplo, los de la Tercera Ola), son grupos que afirman de alguna forma el bautismo en el Espíritu Santo y el hablar en lenguas.

Continuismo, Distintivos del Pentecostalismo, Dones Espirituales, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Sanidad Divina

Verdades Cardinales | La Sanidad Divina

Dondequiera que Jesús iba, Él ministró con compasión y sanó a los enfermos. El ejemplo de Cristo mostró una interconexión con la salvación porque muchos creyeron después de haber sido sanos. Nuestro Señor todavía sana hoy y es vital que la iglesia predique, enseñe y practique esta verdad bíblica. Las Escrituras ordenan a los creyentes que oren en fe y confíen en Dios para el resultado. La sanidad divina es una parte integral del evangelio. La liberación de la enfermedad ha sido provista en la expiación y es el privilegio de todos los creyentes (Isaías 53:4-5, Mateo 8:16-17, Santiago 5:14-16).

Distintivos del Pentecostalismo, Ordo Salutis, Pentecostalismo Clásico, Salvación

Verdades Cardinales | La Salvación

La doctrina de la salvación forma el núcleo de nuestra fe cristiana y pentecostal, proclamando la victoria de Dios sobre el pecado en nuestra vida. Esta verdad resulta en liberación, sanidad y vidas restauradas. Ya sea un nuevo miembro o un cristiano maduro, cada creyente debe tener una comprensión clara de la salvación y la gran diferencia que esta verdad marca en nuestra vida e iglesia. La única esperanza de redención para el hombre es a través de la sangre derramada de Jesucristo, el Hijo de Dios. La salvación se recibe a través del arrepentimiento para con Dios y la fe en el Señor Jesucristo. El hombre se convierte en hijo y heredero de Dios según la esperanza de vida eterna por el lavamiento de la regeneración, la renovación del Espíritu Santo y la justificación por la gracia a través de la fe (Lucas 24:47, Juan 3:3, Romanos 10:13-15, Efesios 2:8, Tito 2:11, Tito 3:5-7). La evidencia interna de la salvación es el testimonio directo del Espíritu (Romanos 8:16). La evidencia externa ante todos los hombres es una vida de justicia y verdadera santidad (Efesios 4:24, Tito 2:12).

Bautismo en el Espíritu Santo, Cristianismo, Pentecostalismo Clásico, Salvación, Sanidad Divina, Segunda Venida de Cristo

Las 4 verdades cardinales del pentecostalismo

El llamado Pentecostalismo Clásico se originó en Estados Unidos a principios del siglo XX, sin embargo, los bautismos del Espíritu Santo con glosolalia o manifestación de lenguas, tal y como los describe el libro de los Hechos, capítulos 2, se dieron durante toda la historia de la Iglesia. No obstante, en la segunda mitad del siglo XIX, comenzó a suceder mucho más a menudo. Casos en Inglaterra, Carolina del Norte o la India, fueron los antecedentes de la famosa madrugada del 31 de diciembre de 1900. Chales F. Parham, ministro metodista y un apasionado del Espíritu Santo y sus manifestaciones, dirigía un sencillo instituto bíblico en Topeka, Kansas (el famoso Bethel Bible College). En aquel modesto lugar en el que se enseñaba a cuarenta alumnos se derramó el bautismo del Espíritu Santo sobre una mujer llamada Agnes Ozman, considerada como el primer creyente pentecostal de la historia. En las últimas semanas, los estudiantes estaban profundizando en el libro de Hechos y quisieron experimentar la misma promesa que casi 2000 años antes había tenido los primeros cristianos y para ello se reunieron en vigilia la última noche del año. El movimiento se extendió como el fuego en un caluroso medio día de verano. Kansas, Missouri y Texas fueron los primeros en experimentar el avivamiento pentecostal, pero la iglesia por antonomasia sería la de la calle Azusa, en un modestísimo barrio de Los Ángeles.

Evangelio de la Prosperidad, Hedonismo, Neopentecostalismo, Religiones Falsas, Sincretismo

Herejías | El Evangelio de la Prosperidad

La teología de prosperidad, a veces llamada evangelio de la prosperidad, es una creencia religiosa compartida por algunos cristianos, quienes sostienen que la bendición financiera y el bienestar físico son siempre la voluntad de Dios para con ellos, y que la fe, el discurso positivo y las donaciones a causas religiosas aumentarán la riqueza material propia. En pocas palabras, este egocéntrico «evangelio de la prosperidad» enseña que Dios quiere que los creyentes estén físicamente sanos, sean materialmente ricos y personalmente felices. Los maestros del evangelio de la prosperidad animan a sus seguidores a orar e incluso a demandar a Dios un florecimiento material.

Evangelio de la Prosperidad, Herejías, Neopentecostalismo, Nueva Reforma Apostólica

Herejías | La Nueva Reforma Apostólica

La Nueva Reforma Apostólica (NRA) es uno de los movimientos más grandes, más amplios y más poderosos dentro del cristianismo de hoy, pero vuela en gran parte bajo el radar. Incluso los involucrados a menudo no entienden el movimiento en la medida en que incluso puede negar que son parte de ella. Esta confusión se debe al hecho de que NRA no tiene membresía oficial o incluso liderazgo. Más bien, la NRA es una coalición de cristianos, organizaciones e iglesias pentecostales y carismáticos que están unidos por un entendimiento particular e interpretación de ciertas partes de la Escritura. Manifiestan un total desprecio por las opiniones contrarias, las que más bien les resultan “evidencias” de su autenticidad como genuinos representantes del “nuevo mover de Dios” en la iglesia contemporánea. Proponen con agresividad sus modelos de Igle-crecimiento y sus novedosas interpretaciones de antiguas doctrinas del cristianismo histórico. Sostienen que la autoridad bíblica (la Palabra escrita) tiene que estar siempre supeditada a la autoridad de la viva y “dinámica”, Palabra de Dios dada a conocer por la presente actividad del Espíritu mismo. La subordinación de la Escritura a la autoridad del Espíritu Santo, también se ilustra por la aceptación en este movimiento de la validez del don de profecía en la vida de la iglesia contemporánea. De acuerdo con los seguidores de este movimiento, Dios habla hoy con tanta autoridad, como hablaba a los autores bíblicos. Este es un entendimiento existencial de la Palabra de Dios. De acuerdo con esto, sus seguidores creen que el canon bíblico no está cerrado, de modo que la Palabra de Dios escrita no es la autoridad final. Ellos creen que Dios da hoy a la iglesia revelación adicional y que esta nueva revelación es tan autoritativa o aún más autoritativa que la Biblia misma. En este sentido, no están muy lejos de sectas como los mormones, los seguidores de Moon, la Ciencia Cristiana o cualquier otro grupo heterodoxo que añade su propia revelación a la Palabra de Dios.

Evangelio de la Prosperidad, Herejías, Neopentecostalismo

El comercio de la fe y las nuevas indulgencias

Expresiones como “Llame y créale a Dios”, “siembre y coseche”, “No razones, cree solamente”, ¡Atrévete a pactar en este día!”, “Bendice al Señor con tus primicias y todo tu año será bendito” y otras frases semejantes se oyen por todos lados en el ambiente evangélico, tanto en nuestras congregaciones como en los medios de comunicación religiosos. Esto recalca el espíritu mercantilista que reina en muchas iglesias de nuestra época y ha sido motivo de descrédito para el cristianismo en general. La condición actual de algunos líderes religiosos e iglesias modernas dista mucho de ser la voluntad de Aquel que, en un arranque de cólera santa, expulsó a los mercaderes que profanaban con su avaricia la casa de su Padre (Marcos 11:15-17).