Arminianismo Clásico

Gracia Preveniente, gracia habilitadora.

La teología cristiana, y particularmente el arminianismo, enseña la doctrina de la gracia preveniente, la cual sostiene que antes de que un hombre pueda buscar a Dios, Dios primero debe haber buscado al hombre. Antes de que un hombre pecador pueda pensar correctamente en Dios, debe haber una obra de iluminación realizada dentro de él. La Biblia nos enseña claramente que buscamos a Dios porque, y solo porque, Él primero ha puesto un impulso dentro de nosotros que nos incita a la búsqueda. "Nadie puede venir a mí", dijo nuestro Señor, " si no lo atrae el Padre que me envió" (Juan 6:44, NVI), y es por esta atracción sobrenatural que Dios nos quita todo vestigio de crédito por el hecho de venir. El impulso de buscar a Dios se origina en Dios, pero el resultado de ese impulso depende de nuestra respuesta a dicho estímulo o atracción divina. A esto le denominamos Sinergismo Evangélico.

Arminianismo Clásico

¿Depravados o moralmente neutros?

La doctrina de la depravación total del hombre es reconocida unánimemente por la ortodoxia protestante. Sin embargo, en contraposición con el arminianismo clásico y el calvinismo, el pelagianismo y el semipelagianismo se oponen a la doctrina de la depravación total del hombre. El pelagianismo niega que las consecuencias del pecado de Adán pasaran a sus descendientes, afirma que todos los seres humanos nacemos en un estado moralmente neutral. Según esta doctrina, si un hombre recibe la enseñanza correcta, es capaz de vivir de una manera que agradaría a Dios. Debido a esto, el hombre tiene la opción de hacer lo bueno o lo malo sin ninguna restricción impuesta por su naturaleza pecaminosa. Por obvias razones, el pelagianismo es considerado una herejía.

Neumatología

La blasfemia contra el Espíritu Santo

El término blasfemia puede definirse generalmente como "irreverencia desafiante", “palabra o expresión injuriosas contra alguien o algo sagrado”.[1] El término se puede aplicar a pecados tales como maldecir a Dios o a decir cosas intencionalmente degradantes relacionadas con Dios. La blasfemia es también atribuir algún mal a Dios, o negarle algún bien que deberíamos atribuirle a Él. Un caso particular de blasfemia, sin embargo, es la llamada "blasfemia contra el Espíritu Santo. El concepto de “blasfemia contra el Espíritu Santo”, se menciona en Mateo 12:22-32 y en Marcos 3:22-30.

Arminianismo Clásico, Pelagianismo, Semipelagianismo

Arminianismo clásico y semipelagianismo

Los así llamados semipelagianos eran en realidad «semiagustinianos» que rechazaban las doctrinas de Pelagio y admiraban y respetaban a Agustín, aunque no estaban dispuestos a seguir al obispo de Hipona hasta las últimas consecuencias de su teología (Gónzalez, 2004, Historia del Pensamiento Cristiano, vol. 2, p. 56). La aclaración anterior es importante, pues nos aleja de la sensación de que el semipelagianismo haya brotado del seno del pelagianismo. En realidad, el movimiento semipelagiano es parte del núcleo agustiniano que, además de objetar contra las premisas de Pelagio, negaba algunas premisas de Agustín.

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Pelagianismo

No, arminianismo no es pelagianismo.

El arminianismo es una doctrina teológica concerniente a la gracia divina y a la salvación del hombre, que nació en el seno de la comunidad reformada de los Países Bajos, y de allí se extendió a otros países protestantes a fines del siglo XVI y principios del siglo XVII. El nombre proviene de Jacobo Arminio (Jacobo Armenszoon o Harmenszoon, 1560-1609), pastor protestante en Amsterdam, luego profesor en Leiden, que jugó un importante papel en el conflicto. A grosso modo, podemos resumir el arminianismo diciendo que: Dios ha decidido desde toda la eternidad destinar para la salvación a aquellos que creyeran en El; por tal razón, Cristo murió por todos los hombres, pero de manera que sólo los fieles gozaran verdaderamente de su perdón. La teología arminiana sostiene que el hombre no recibe la fe salvadora más que por la gracia divina; pero se puede resistir a esa gracia y prepararse para recibirla. Tampoco se excluye la posibilidad de perder la gracia.

Molinismo

Molinismo: ¿Una nueva herejía?

¿Qué debemos pensar los arminianos acerca del molinismo? No podemos negar las similitudes, pero tampoco ignorar algunas diferencias entre ambos sistemas. Los críticos del molinismo, principalmente calvinistas, argumentan que el molinismo es más filosófico que bíblico. Según ellos, el molinismo debe recurrir a malabares filosóficos para reconciliar la soberanía de Dios y el libre albedrío humano en la elección de los que han de ser salvos, pero carece de fundamentos bíblicos solidos que lo respalden. Otros cristianos rechazan el molinismo por su origen católico y jesuita. Pero ¿Es este un criterio válido para descartarlo?

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Carta abierta a un fanático de Calvino

No quiero sonar agresivo, pero quiero ser totalmente honesto contigo: ¡Estoy cansado, aburrido, y harto de los calvinistas de Facebook! Pero ¡Alto! Antes de que te molestes, déjame continuar; hablo de los calvinistas orgullosos, los faltos de gracia, los que no sirven en una iglesia, los casi sectarios y que, en algunos casos, hasta hablan con groserías. Sí, esos calvinistas que tienen páginas de Facebook dedicadas a propagar la teología reformada por sobre todas las cosas, aquellos que viven para ganar “likes” a costa de aplastar la fe de otros. Calvino seguro se sentiría hastiado también al ver lo que sucede en las redes sociales usando su nombre. Pero en realidad, que importa Calvino, ¿Qué pensará Jesús de todo esto? Al final, se trata de sus discípulos que se despedazan unos a otros por un sistema teológico. Todo esto a pesar de que Él dijera un día: “en esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuvieres amor los unos por los otros” (Juan 13:35). Tal vez, esto sólo evidencia que algunos calvinistas son discípulos de Calvino, antes de ser discípulos de Jesús.

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo

FACTS | La Perseverancia de los Santos

La Perseverancia de los santos es el paso lógico y final en la doctrina calvinista, ya que las doctrinas de la Elección Incondicional y del Llamamiento Eficaz, implican lógicamente la salvación segura de aquellos que reciben estas bendiciones. Si Dios ha escogido absoluta e incondicionalmente a ciertas personas para vida eterna, y si su Espíritu aplica eficazmente a estas los beneficios de la redención, entonces la conclusión ineludible es que estas personas serán eternamente salvas.

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo

FACTS | Gracia: ¿Resistible o irresistible?

La doctrina de la Gracia Irresistible es una enseñanza calvinista que declara que cuando Dios llama a Sus elegidos para salvación, ellos no pueden resistir ese llamado. La teología calvinista diferencia dos tipos de llamado: Dios ofrece el mensaje del Evangelio a todas las personas. Esto se conoce como el Llamado Externo. Para los elegidos Dios extiende un Llamado Interno el cual no puede ser resistido. El llamamiento externo es el que hacemos cada vez que predicamos el evangelio a alguien (en este sentido todos son llamados) pero los únicos que pueden escuchar este llamado externo son aquellos que han sido llamados internamente por el Espíritu Santo.

Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo

FACTS | Expiación: ¿Limitada o ilimitada?

La expiación limitada, o redención particular, es el tercero de los 5 puntos del calvinismo clásico. La doctrina de la expiación limitada enseña que Cristo efectivamente redime de cada pueblo “solo a aquellos que fueron elegidos desde la eternidad para salvación” (Cánones de Dort, II.8). La doctrina reformada afirma que Jesús murió sólo por sus elegidos. Esta doctrina se desprende lógicamente de la doctrina de la elección incondicional: Si Dios eligió a un grupo para que fuera salvo entonces el sacrificio que Cristo hizo debía ser sólo por ellos. La doctrina de la redención particular afirma que Cristo, en su muerte, limpió los pecados de los elegidos de Dios y aseguró que todos ellos alcancen la fe a través de la regeneración y por la fe sean perseverados para gloria. Según dicha doctrina, Cristo no pretendió morir por todos. La prueba de eso, según el razonamiento calvinista, es que no todos son salvos.