Molinismo

Molinismo: ¿Una nueva herejía?

 

Por: Pastor Fernando E. Alvarado.

INTRODUCCIÓN.

Las posiciones en cuanto a la salvación están en dos extremos de la balanza: la agustiniana contra la pelagiana. Sin embargo, el agustinismo (conocido en su forma protestante como calvinismo) y el pelagianismo no son las únicas posiciones soteriológicas sustentadas por la cristiandad. En el medio de ambos extremos se encuentra el arminianismo (por el lado protestante) y el molinismo (por el lado católico). En su mayoría, los pentecostales somos arminianos en nuestra soteriología; sin embargo, cada vez más protestantes (algunos pentecostales incluidos) se inclinan por el molinismo. Pero ¿Qué es el molinismo?

¿QUÉ ES EL MOLINISMO?

La doctrina molinista o molinismo es una doctrina religiosa cristiana que intenta reconciliar la providencia de Dios con el libre albedrío humano. El término proviene del apellido del teólogo católico español Luis de Molina, jesuita del siglo XVI. William Lane Craig, teólogo protestante, es uno de sus mejores defensores conocidos hoy en día, aunque otros molinistas importantes incluyen Alfred Freddoso y Thomas Flint. En términos básicos, los molinistas sostienen que además de conocer todo lo que hace o que va a pasar, Dios también sabe lo que sus criaturas elegirían libremente si estuvieran en cualquier otra circunstancia distinta de su realidad presente.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL MOLINISMO.

En el siglo XVI, Luis de Molina (Cuenca, 29 de septiembre de 1535 – Madrid, 12 de octubre de 1600), un sacerdote jesuita español, teólogo y jurista intentó frenar el avance del protestantismo en Europa. De Molina se opuso a la doctrina protestante de la predestinación, defendida por Martín Lutero en La voluntad determinada y Juan Calvino en su Institución de la Religión Cristiana. El pensador español no quiso que el mensaje protestante eliminase el concepto de la libertad de la criatura. Creyó que el protestantismo estaba sofocando el libre albedrío. Sus ideas quedaron plasmadas en su obra maestra titulada La Concordia del libre arbitrio con los dones de la gracia y con la presciencia, providencia, predestinación y reprobación divinas, publicada en Lisboa en 1588, en latín, la cual es considerada una de las obras más importantes de la gran filosofía escolástica española del siglo XVI.

Así pues, el molinismo nació con el propósito expreso de combatir la doctrina calvinista de algunos Reformadores, según la cual tanto los pecadores como el justo han perdido la libertad de la voluntad. El molinismo mantiene y defiende denodadamente el dogma Tridentino que enseña que la libertad de la voluntad no ha sido destruida por el pecado original y que esta libertad permanece intacta bajo la influencia de la Gracia divina (Cf. Sess. VI, can iv-v en Denzinger, “Enchiridion”, ed. Bannwart, Freiburg, 1908, nn. 814-15).

Para el molinismo la libertad de la voluntad es una consecuencia de la inteligencia, y como tal el más precioso don del hombre, una dote que nunca puede perder sin aniquilar su propia naturaleza. El hombre es necesariamente libre en todos los estados de la vida, actual o posible, sea ese estado la naturaleza pura, como en los animales (status purœ naturœ), o el estado de naturaleza caída (status naturœ lapsœ), o el estado de regeneración (status naturœ reparatœ). Si se privara al hombre de la libertad de la voluntad necesariamente degeneraría en su naturaleza y se hundiría al nivel de los animales.

De acuerdo con el molinismo, puesto el estado de pura naturaleza, privado de la gracia sobrenatural y sin una justicia sobrenatural, nunca existió y puesto que el estado de justicia original no ha sido reestablecido por la redención de Cristo, solo se puede tener en consideración el estado presente del hombre para resolver el problema de la relación entre la gracia y la libre voluntad. A pesar del pecado original y la concupiscencia, el hombre es aún libre, no solo respecto al bien y mal éticos en sus acciones naturales sino también en sus obras salvíficas sobrenaturales en las que la gracia divina coopera con su voluntad (sinergismo).

El molinismo escapa de las sospechas de pelagianismo afirmando desde el principio que el alma con sus facultades (intelecto y voluntad) deben ser primero constituidas por la gracia previniente, un principio sobrenatural de operación in actu primo, antes de poder, en conjunción con la ayuda del concurso sobrenatural de Dios, realizar un acto salvífico in actu secundo. Así, el acto salvífico es en sí mismo un acto de la gracia más que de la voluntad; es la obra común de Dios y el hombre, porque mientras que el elemento sobrenatural de acto se debe a Dios, a su vitalidad y libertad al hombre.

No se debe imaginar, sin embargo, que la voluntad tiene tal influencia en la gracia que refuerza el poder de la misma; el hecho es más bien que el poder sobrenatural de la gracia se transforma primero en energía vital de la voluntad y después, como concurso sobrenatural, excita y acompaña al acto libre salvífico. En otras palabras, la gracia como ayuda y cooperadora (gratia adiuvans seu cooperans), produce el acto conjuntamente con la voluntad. De acuerdo con esta explicación la divina gracia no solo hace el acto sobrenatural posible, sino que el acto mismo, aunque libre, depende completamente de la gracia, porque es la gracia la que hace posible el acto salvífico y la que estimula y asiste en producirlo. Así el acto es completamente producido por Dios como primera causa (Causa prima), y también completamente por la voluntad como causa segunda (causa secunda). Una mente sin prejuicios debe reconocer que esta exposición está lejos de incurrir en la sospecha de Pelagianismo o Semipelagianismo.

El Molinismo pretende armonizar dos verdades bíblicas aparentemente irreconciliables: (1) Dios ejercita soberano control sobre toda su creación y (2) los seres humanos son agentes libres, responsables por sus actos. Es importante notar que tanto el Calvinismo como el Arminianismo afirman estas verdades, pero el Calvinismo tiende mucho a enfatizar la soberanía de Dios, lo cual, llevado a un extremo, cae en el fatalismo, haciendo a Dios el autor del mal. Por otra parte, el libertarismo llevado al extremo puede llevar al Pelagianismo. El Molinista afirma rechazar ambas posiciones enseñando que Dios es soberano por medio de su atributo de omnisciencia.

EL CONOCIMIENTO MEDIO.

La ortodoxia protestante divide el conocimiento de Dios en dos grandes bloques, a saber, el conocimiento natural de Dios (scientia necessaria), y el conocimiento libre de Dios (scientia definita). El primer tipo de conocimiento se refiere a todo lo que Dios sabe en cuanto a su propia naturaleza y a todas las posibilidades compatibles con su naturaleza; la segunda clase de conocimiento tiene que ver con lo que Dios ha decretado efectuar por su libre voluntad.

A diferencia del protestantismo tradicional, en el molinismo la omnisciencia incluye tres tipos de conocimiento divino: conocimiento natural, conocimiento medio y conocimiento libre. Para el molinista, Dios tiene conocimiento natural—todas las verdades necesarias—y conocimiento libre—todas las verdades del mundo presente. Sin embargo, el molinismo coloca antes del conocimiento libre, el denominado conocimiento medio, incluyendo verdades contrafactuales—todo el conocimiento de los mundos posibles que podrían llevar a cabo la voluntad soberana de Dios. Contiene conocimiento acerca de todas las elecciones y decisiones de agentes libres si fuesen creados en un mundo en particular usando conocimiento contrafactual. Contrafactuales (CC) son estatutos condicionales del tipo “si… entonces…” en modo subjuntivo. Según el molinismo, estos estatutos son indispensables para el mecanismo de decisiones humanas. Por medio del uso del conocimiento medio—antes del decreto divino (creación)—Dios sabe lo que las criaturas harían en cualquier situación dada. Utilizando este conocimiento Él puede entonces materializar el universo por medio de su decreto divino en el que su soberana voluntad se lleva a cabo sin violación de la libertad humana. Una vez que Dios materializa el universo, entonces posee conocimiento libre de todos los hechos futuros.

El molinismo pues, afirma que, a partir del conjunto infinito de mundos posibles que pudiesen existir (conocimiento natural de Dios), existe un subconjunto infinito de mundos factibles que podrían llevar a cabo Su voluntad (conocimiento medio de Dios). Es así como en el modelo Molinista se afirma que Dios controla absolutamente todo soberanamente, y esto a pesar de que los humanos poseen verdadero libre albedrío por el que deben de dar cuentas (Kenneth Keathley, Salvation and Sovereignty: A Molinist Account, Nashville, TN: B&H Publishing, 2010, pp. 385-388).

EL MOLINISMO SE EXPANDE AL MUNDO EVANGÉLICO.

La fuerza y atractivo filosófico del molinismo no sólo atrajo a muchos teólogos católicos. El molinismo halló rápidamente adeptos en el movimiento evangélico moderno. Ciertamente no existe una denominación protestante o evangélica que se identifique como molinista; sin embargo, muchos teólogos y grandes pensadores modernos del sector protestante se inclinan por dicho sistema soteriológico. Uno de ellos, y quizá su más famoso exponente hoy en día, es el Dr. William Lane Craig.

William Lane Craig es un filósofo​ analítico y teólogo​ cristiano estadounidense. El trabajo filosófico de Craig se enfoca en la filosofía de la religión, la metafísica y la filosofía del tiempo. Su interés teológico se encuentra en los estudios del Jesús histórico y en la teología filosófica. Craig no sólo es el molinista protestante más famoso de la actualidad, sino que también ha hecho importantes contribuciones a las discusiones del argumento cosmológico a favor de la existencia de Dios, de la omnisciencia divina, de las teorías del tiempo y la eternidad, y de la historicidad de la resurrección de Jesús. Su investigación actual trata con la aseidad divina (auto-suficiencia) de Dios y con el desafío que plantean los relatos platónicos de los objetos abstractos para esta doctrina. Craig es autor de varios libros, siendo el más notable de ellos Reasonable Faith, publicado en español como Fe Razonable.

Construyendo sobre la obra de Alfred Freddoso, Craig es un férreo opositor del fatalismo y el determinismo calvinista, a la vez que defiende con fervor las ideas molinistas del conocimiento medio, los contrafácticos y la libertad humana.

¿IDEAS EXTRAÑAS, O ARMINIANISMO PARA NERDS?

Comprender el molinismo y sus postulados requiere conocer previamente el significado de varios términos usados por sus defensores para explicar su doctrina, entre ellos:

  1. ACTUALIZAR: Crear, materializar algo. Dicha actualización puede ser:
  • ACTUALIZACIÓN DÉBIL: Dios creando a un agente en circunstancias en donde Él sabía que el agente haría algo libremente. (Por ejemplo, el suicidio de Saúl).
  • ACTUALIZACIÓN FUERTE: Cuando Dios trae u ocasiona un estado de cosas a través de un ejercicio de su poder causal (por ejemplo, partir en dos el Mar Rojo, levantar a Jesús de entre los muertos).

 

  1. COMPATIBILISMO O DETERMINISMO SUAVE: El Compatibilismo es un intento de conciliar la proposición teológica de que cada evento es causalmente determinado, ordenado o decretado por Dios (esto es, el determinismo, no debe ser confundido con el fatalismo) – con el libre albedrío del hombre. Promulgado originalmente desde el punto de vista filosófico por los griegos estoicos y más tarde por numerosos filósofos como Thomas Hobbes y David Hume, y desde el punto de vista teológico por teólogos como Agustín de Hipona y Juan Calvino, el concepto del Compatibilismo del libre albedrío establecerá que, aunque el libre albedrío del hombre parece irreconciliable con la proposición del determinismo, ambos existen y son “compatibles” uno con el otro.

 

  1. COMPONIBILIDAD: La componibilidad (del latín componere, “poner juntos”) es un concepto filosófico debido a Leibniz por la que algo es posible en relación con algunos estados de cosas, hechos o circunstancias. Leibniz estableció que un elemento individual completo (por ejemplo, una persona) se caracteriza por todas sus propiedades, y éstas determinan sus relaciones con otros elementos individuales. La existencia de un elemento individual puede contradecir la existencia de otro. Un mundo posible comprende elementos individuales que son componibles; es decir, elementos individuales que pueden existir juntos. Leibniz indica que un mundo es un conjunto de elementos componibles, sin embargo, un mundo es una especie de colección de elementos que Dios podría traer a la existencia. Pero ni siquiera Dios puede traer a la existencia un mundo en el que hubiera una cierta contradicción entre sus miembros o propiedades.

 

  1. CONOCIMIENTO LIBRE (SCIENTIA LIBERA): El “momento lógico” en el conocimiento de Dios en donde Él sabe todas las proposiciones verdaderas en el mundo actual.

 

  1. CONOCIMIENTO MEDIO (SCIENTIA MEDIA): Localizada entre el Conocimiento Natural de Dios y su Conocimiento Libre, este “momento lógico” contiene verdades contingentes que no dependen de Dios; contienen, por lo tanto, Contrafácticos de la Libertad Criatural (CLC), como cualquier otro contrafáctico que es tanto contingente como no dependiente de Dios, si es que lo hay (por ejemplo, contrafácticos de la mecánica cuántica en una interpretación indeterminista).

 

  1. CONOCIMIENTO NATURAL/NECESARIO (SCIENTIA NATURALIS): Esto se refiere al “momento lógico” en donde Dios conoce todas las verdades necesarias, tales como las verdades de las matemáticas y la lógica. Este momento también incluye todas las posibilidades, ya que todo lo que es posible es necesariamente posible. Estas verdades no están bajo el control de Dios, pero tampoco son contingentes.

 

  1. CONTINGENCIA: La contingencia es el modo de ser de lo que no es necesario ni imposible, sino que puede ser o no ser el caso. ​ En general la contingencia se predica de los estados de cosas, los hechos, los eventos o las proposiciones. Es la noción que algo podría haber sido de otra manera o lo contrario. Una verdad contingente es algo que pasa a ser verdad, pero obviamente podría haber sido falso. Si una declaración es contingentemente verdadera, entonces eso significa que la alternativa fue genuinamente posible. Se suelen emplear algunos pasajes de la Biblia para defender la idea molinista de contingencia, por ejemplo: Génesis 19:2-3, 1 Samuel 13:13-14, 2 Reyes 13:19, Isaías 38:1-5 y Amós 7:1-6.

 

  1. CONTRAFÁCTICOS: Se denomina contrafactual o contrafáctico a todo acontecimiento o a toda situación que no ha sucedido en el universo actualmente observable por la investigación humana, pero que podría haber ocurrido (la situación o acontecimiento fácticos o fenoménicamente existentes son llamados por este motivo, algo ambiguamente, «actuales»). Se dice que el acontecimiento o la situación forman parte de un universo posible, mientras que el acontecimiento o situación actuales forman parte del universo fáctico o universo actual o universo real. Por ejemplo, en el mundo actual Aristóteles fue discípulo de Platón, pero en varios universos posibles Aristóteles puede no haber sido discípulo de Platón. En oposición a los contrafácticos se encuentra el necesitarismo, (las cosas deben ocurrir necesariamente tal cual ocurren), por ende, acepta sólo como posibles las cosas del mundo actual (actualismo). Los contrafácticos exhiben una estructura “si-entonces”, pero se utiliza un lenguaje de “estuviera-hubiera”. Este lenguaje indica situaciones que llegarían a pasar, si hubiera un escenario para ser cierto. Ejemplo: “Si Carlos estuviera en C, él se casaría libremente con Diana.” Este es un ejemplo de un tipo de contrafáctico en particular llamado “contrafácticos de la libertad Criatural (CLC o CFF en inglés)”. Se suelen presentar los siguientes pasajes de las Escrituras como evidencia del conocimiento contrafáctico de Dios: 1 Samuel 12:13-14, 23:10-13, Jeremías 38:17-18, Mateo 11:21-23, etc.

 

  1. DETERMINISMO: Es una doctrina filosófica según la cual todo fenómeno está prefijado de una manera necesaria por las circunstancias o condiciones en que se produce, y, por consiguiente, ninguno de los actos de nuestra voluntad es libre, sino necesariamente preestablecido. El determinismo argumenta que ya que el carácter de una persona (o la naturaleza, de acuerdo con algunos deterministas) determina sus decisiones, entonces en cualquier situación dada, una y solo una opción es en realidad posible. Cuando una persona hace una decisión, las condiciones previas (es decir, las circunstancias externas y el carácter interno de la persona) la dictan de manera que ninguna otra decisión pueda hacerse. El calvinismo suele considerarse determinista en su comprensión de la realidad: Todo es dirigido por la providencia y la soberanía divinas.

 

  1. ESTADOS DE COSAS: Situación general de un lugar y tiempo determinados. Se debe aclarar que la palabra “determinados” en esta definición no denota determinismo causal, sino que es utilizado en un sentido mundano.

 

  1. GRACIA PREVENIENTE (VERSIÓN MOLINISTA): Es el acto o proceso monergista de Dios, para llevarnos a la regeneración. Se debe notar que la gracia preveniente no es el proceso de regeneración, sino el proceso de llegar a la regeneración. Y este proceso es resistible.

 

  1. LIBRE ALBEDRÍO LIBERTARIANO FUERTE: Este punto de vista del libre albedrío libertariano (LAL) declara que para que una acción sea libre, el agente debe ser libre de escoger A o no A en cualquier situación en particular. Esta versión del LAL es completamente compatible con el Molinismo.

 

  1. LIBRE ALBEDRÍO LIBERTARIANO SUAVE: Este punto de vista del LAL declara que para que una acción sea libre, un agente debe ser el creador causal de sus propias decisiones, y no debe ser causalmente limitado por nada, por lo que las decisiones permanecen indeterminadas.

 

  1. MUNDO FACTIBLE O VIABLE: Este es un subconjunto en particular de mundos posibles que no solo tiene todas las proposiciones como componiblemente verdaderas, sino también todos los contrafácticos de libertad criatural mutualmente consistentes.

 

  1. MUNDO POSIBLE: Un dispositivo filosófico utilizado para expresar las afirmaciones modales. Se refiere a la manera que el mundo pudo haber sido. Puede ser pensado como un máximo estado de cosas que incluye cada otro estado de cosas o su complemento. Uno puede pensarlo también como una conjunción compuesta de cada declaración o su contradictorio. Este estado de cosas o declaraciones debe ser componible.

El molinismo quizá resulte ininteligible para el cristiano promedio, pero ciertamente resulta fascinante para cristianos con formación filosófica. Por tal motivo, muchos calvinistas no dudan en calificar al molinismo como un mero “arminianismo filosófico” o “arminianismo sofisticado”, es decir, arminianismo para nerds sin fundamento en la Palabra de Dios. Pero ¿Es realmente el molinismo una versión sofisticada de arminianismo? Analicemos brevemente las similitudes entre ambos sistemas.

R.O.S.E.S. (LOS 5 PUNTOS DEL MOLINISMO).

Es evidente en el molinismo la intención de reconocer y de afirmar el papel decisivo de la libertad del hombre, tanto en el orden natural como en el espiritual. La opción por el bien de parte del hombre provoca el concurso simultáneo de Dios, hace que sea eficaz el don de la gracia, realiza el plan del Creador y conduce de este modo a la salvación. Desde su perspectiva, Dios conoce lo que hará la voluntad libre en las diversas situaciones en que llegue a encontrarse una persona y sabe, en virtud del conocimiento libre, en qué situaciones llegará efectivamente a encontrarse la persona, pudiendo así prever con certeza el buen resultado de la gracia que va a dar a cada uno.

Bajo esta perspectiva, los predestinados son aquellos que han recibido de Dios las gracias con las que han colaborado libremente según la previsión infalible de Dios; los réprobos, por el contrario, no son aquellos a los que Dios no ha concedido las gracias para salvarse, sino los que reciben el castigo debido a su negativa prevista a salvarse. Para Molina el enemigo a vencer era el calvinismo. Lo que Molina pretendía hacer era combatir la doctrina de la doble predestinación (la elección divina de los justos para salvación y los réprobos para condenación), así como el determinismo (que Dios ha determinado y predestinado todo en el universo de antemano).

Así como la soteriología arminiana se resume en el acrónimo F.A.C.T.S. y la calvinista en T.U.L.I.P. la soteriología molinista también tiene su acrónimo, que es R.O.S.E.S. (Rosas en español).

  • R – RADICAL DEPRAVATY. La depravación radical en el molinismo equivale a la Total depravación del calvinismo y del arminianismo clásico, pero lo llaman de ese modo para no causar la controversia que se da al pensar que el ser humano está todo lo depravado que puede ser. Los molinistas también enseñan que la humanidad es completamente incapaz de venir a Dios por ellos mismos.

 

  • O – OVERCOMING GRACE. Superación de la Gracia. La gracia preveniente libera la voluntad humana dejándola lista para elegir o rechazar libremente a Dios. En este punto el molinismo trata de alejarse del semipelagianismo, al decirnos que la gracia prepara el alma para que nosotros decidamos seguir o no al Señor, al final es sinergismo post gracia, pero sinergismo al fin.

 

  • S. – SINGULAR REDEMPTION. Redención singular. Como todos están perdidos a causa de la depravación radical DIOS tomó la iniciativa de salvar a todos, como Dios desea que todos sean salvos, envió a Jesús a morir por todos, y como murió por todos, la salvación se vuelve real y accesible para todos, de aquí emana la gracia preveniente. Para evitar caer en el universalismo, los molinistas afirman que el sacrificio de Cristo no provee la salvación de todos, solo la hace posible.

 

  • E. – ETERNAL LIFE. Vida eterna. Es el sinónimo de la perseverancia de los santos del calvinismo, contrario al semipelagianismo y al arminianismo, habla de una seguridad en los salvos, una vida eterna garantizada sin la posibilidad de perder la salvación.

 

  • S. – SOVEREING ELECTION. Elección soberana, en lugar de elección incondicional. En el calvinismo, la elección incondicional es presentada de tal manera que da la impresión de que aquellos que mueren sin Cristo lo hicieron porque Dios nunca deseo su salvación en primer lugar. El nuevo término empleado por el molinismo (elección soberana) afirma que Dios desea la salvación de todos, pero haciendo énfasis en que nuestra salvación no está basada en nosotros escogiendo a Dios, sino en Dios escogiéndonos a nosotros (por su conocimiento medio).

¿CUÁL ES EL PROBLEMA CON EL MOLINISMO?

Como todo sistema teológico ideado por el hombre, el molinismo es imperfecto y falible. Tiene fortalezas y puntos débiles. Sus detractores también son muchos. Los calvinistas, por ejemplo, argumentan que el molinismo no deja de ser una especie de arminianismo sofisticado, que atenta contra la deidad de Dios, la antropología bíblica, y que además es incoherente con sus propios postulados filosóficos. Muchos arminianos, por otro lado, prefieren distanciarse del molinismo pues no ven necesarias las innovaciones teológicas y filosóficas de dicho sistema.

  1. Primero, para muchos el molinismo pone en tela de juicio la plena deidad de Dios ya que presupone que haya situaciones hipotéticas que podrían ocurrir independientes de su providencia. Estas situaciones hipotéticas están fuera del control de Dios y por lo tanto el Todopoderoso se ve obligado a escoger crear el mejor mundo posible de entre las opciones que le dan esas situaciones hipotéticas. Dios, pues, es como un jugador de cartas cósmico que solamente puede jugar conforme a las cartas que le fueron repartidas antes de la creación del mundo. Tal Dios no es soberano en el sentido bíblico del término. ¿Acaso no estipula el Salmo 115:3 que Dios hace todo lo que quiere? Al abrir la puerta hacia un cosmos sin el pleno dominio de Dios, se coronan el azar y la suerte en lugar del Rey de los siglos.

 

  1. Segundo, el Conocimiento Medio significa que Dios aprende lo que serán las decisiones de las personas sólo cuando estas ocurran. Dios sería entonces ignorante acerca de las futuras decisiones del hombre. Esto viola la Escritura que dice que Dios conoce todas las cosas (1 Juan 3:20) y no sólo las cosas que suceden en realidad. De hecho, los versículos usados por los Molinistas para apoyar el Conocimiento Medio en Mateo 11:21-24 y 1 Corintios 2:8, pueden ser usados para mostrar que el conocimiento de Dios es absoluto cuando se trata de eventos potenciales, no en desarrollo; y Él no aprende; Él conoce.

 

  1. Tercero, como el Conocimiento del Medio está relacionado a la libertad humana, éste falla en que no entiende la depravación del hombre. Las Escrituras no enseñan que la persona no regenerada puede escoger libremente a Dios. El corazón del hombre es engañador y perverso (Jeremías 17:9), el hombre está lleno de maldad (Marcos 7:21-23), ama más las tinieblas (Juan 3:19), no busca a Dios (Romanos 3:10-12), es impío (Romanos 5:6), está muerto en sus pecados (Efesios 2:1), es por naturaleza hijo de ira (Efesios 2:3), no puede entender las cosas espirituales (1 Corintios 2:4), y es, un esclavo del pecado (Romano 6:16-20). Por lo tanto, lo que es importante aquí, es entender que un no creyente es incapaz, en cualquier mundo posible, de entender y aceptar a Cristo dada su naturaleza caída, su estado no regenerado. Esta es la razón por la cual la Biblia enseña cosas como que Dios es quien ordena a las personas para que crean (Hechos 13:48), escoge quién será santo y sin mancha (Efesios 1:4), llama de acuerdo a Su propósito (2 Timoteo 1:9), nos escoge para salvación (2 Tesalonicenses 2:13-14), concede el acto de creer (Filipenses 1:29), concede arrepentimiento (2 Timoteo 2:24-26), nos hace nacer de nuevo (1 Pedro 1:3), trae a las personas a Sí (Juan 6:44, 65), nos predestina para salvación (Romanos 8:29-30) y nos adopta de acuerdo a Su propósito (Efesios 1:5; 1:11), nos hace nacer de nuevo no por nuestra voluntad sino por la Él (Juan 1:12-12), y trabaja la fe en el creyente (Juan 6:28-29). Aparentemente, el molinismo no toma en serio la corrupción radical del ser humano, ignorando que no hay ningún mundo posible en el cual un ser humano caído aceptaría a Cristo sin que la gracia del Espíritu lo atrajera. La conversión es siempre la obra del Omnipotente, nunca la decisión autónoma de un ser humano espiritualmente neutral. Por lo tanto, la idea de que hay un mundo hipotético en el cual un ser humano podría escoger a Cristo libremente (o sea, sin la intervención del Señor) es simplemente ficticia. La salvación, nos recuerda el profeta Jonás, es del Señor (Jonás 2:8).

 

  1. Cuarto, en términos puramente filosóficos, los teólogos protestantes ortodoxos (tanto arminianos como calvinistas) destacan que sí creen en el conocimiento medio ya que están convencidos de que Dios sabe todo lo que pasaría en todos los diferentes mundos posibles. Sin embargo, para ellos este conocimiento forma parte del conocimiento natural de Dios (scientia necessaria), es decir, no hay una tercera clase de conocimiento separado del conocimiento natural o libre de Dios. Proponer una tercera vía solo sirve para complicar la epistemología divina innecesariamente.

 

  1. Finalmente, y de forma bastante irónica, el molinismo acaba negando la libertad del individuo que pretende defender. Por ejemplo, si Dios decide crear un mundo en el cual un ser humano X ha de aceptar a Cristo, sus decisiones ya están todas predeterminadas. Tal individuo va a aceptar a Cristo sí o sí. En cada momento, todo lo que hace, piensa, dice, siente, y escoge tal persona está totalmente predestinado. Así que, en última instancia, el molinista acaba disparándose en el pie, hablando filosóficamente. De hecho, su postura es más fatalista que la perspectiva protestante tradicional. ¿Por qué? Porque en el molinismo, Dios decide crear un mundo según las cartas que el azar le reparta. El hombre, entonces, está sujeto al ciego proceso del azar. Pero en la teología, tanto calvinista como arminiana clásica, el ser humano se encuentra arropado por un Salvador bueno, misericordioso, y soberano, que dirige todas las cosas providencialmente para la gloria de su nombre y el bien de su pueblo.

ENTONCES… ¿QUÉ DEBEMOS PENSAR ACERCA DEL MOLINISMO?

¿Qué debemos pensar los cristianos arminianos acerca del molinismo? Los críticos del molinismo argumentan que el molinismo es más filosófico que bíblico. Según ellos, el molinismo debe recurrir a malabares filosóficos para reconciliar la soberanía de Dios y el libre albedrío humano en la elección de los que han de ser salvos, pero carece de fundamentos bíblicos solidos que lo respalden. La naturaleza filosófica del molinismo es obvia. Esto no necesariamente tiene que ser malo, pues toda verdad nos concierne, no sólo la verdad religiosa.

Algunos objetores al molinismo lo han tachado de herejía ideada por los semipelagianos, y sus defensores han sido acusados de aceptar un método teológico que se deriva no del texto a una especulación filosófica sino de una especulación filosófica al texto. Frecuentemente los molinistas son acusados de permitir que sus presuposiciones filosóficas distorsionen la exegesis gramático-histórica del texto, pero esto sería negado severamente por cualquier molinista.

Muchos arminianos se ven atraídos por el molinismo debido a sus obvias similitudes. El R.O.S.E.S del molinismo es muy similar al F.A.C.T.S de los arminianos. No podemos negar las similitudes, pero tampoco ignorar algunas diferencias entre ambos sistemas.

Otros cristianos rechazan el molinismo por su origen católico y jesuita. Pero cualquiera sea la razón para aceptarlo o rechazarlo, lo que sí es innegable es que los postulados del molinismo y su terminología no se encuentran explícitamente en la Biblia. Los molinistas argumentan que eso no significa que sus postulados y doctrinas sean falsos. Pero no pueden negar que la Biblia no habla sobre “mundos posibles”, “mundos viables”, “conocimiento medio”, o algo similar a eso.

Concordamos con muchos de nuestros hermanos arminianos en que hay algo interesante y enigmático con respecto molinismo, más la respuesta del protestantismo ortodoxo ha sido – y debe seguir siendo – que la idea misma del conocimiento medio es una especulación innecesaria. La existencia misma del molinismo nos invita a vigilar nuestras concepciones filosóficas a la luz de las Escrituras. Suele ser perjudicial poner a divagar nuestra razón, pensando que es soberana, cuando ni la razón ni la voluntad lo son, a fin de cuentas. De hecho, “como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor; Él lo dirige donde le place” (Proverbios 21:1). Y “más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?” (Jeremías 17:9). Guardémonos de poner nuestros conceptos por encima de la Palabra de Dios. En suma, los protestantes contemporáneos haríamos bien en mantenernos anclados en los caminos de la ortodoxia.