Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Calvinismo, Vida Cristiana

Arminianismo: Bíblico, equilibrado y ortodoxo

Muchos cristianos temen identificarse como calvinistas o arminianos. Dicen estar hartos de las etiquetas y de los conflictos teológicos entre ambos sistemas. Muchos incluso reclaman estar posicionados teológicamente en un término medio entre el calvinismo y el arminianismo. Otros intentan justificar su indecisión con slogans piadosos: “¡Yo solo predico la Biblia!” Te dirán. “¡No sigo a hombres!” Argumentan otros. “Yo soy simplemente cristiano, no soy ni calvinista ni arminiano” Dice la mayoría. No culpo a estas personas por rendirse en su intento por comprender un poco (cuando menos) la inmensidad de quién es Dios, muy en el fondo quizá los inspire un deseo de ser pacificador, o cualquier otra razón. Los más honestos quizá admitan: "No sé, estoy indeciso, ambos sistemas teológicos tienen fuerte sustento en la Palabra de Dios. Eso me confunde.” ¿Es ese tu caso?

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La falacia del “Salvo, siempre salvo”

En vista de la enseñanza bíblica de que la seguridad del creyente depende de una relación viviente con Cristo (Juan 15:6); en vista del llamado bíblico a una vida de santidad (Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:16); en vista de la clara enseñanza de que a la persona se le puede quitar su parte del Libro de la Vida (Apocalipsis 22:19); y en vista del hecho de que una persona que cree por un tiempo puede volver a caer (Lucas 8:13); la lógica y la lealtad a la Palabra de Dios nos llevan a rechazar la doctrina calvinista de la perseverancia final de los santos y su variante moderna, la doctrina del “Una vez salvo, siempre salvo”.

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¿Enseña la Biblia que la salvación se pierde?

Muchos textos bíblicos muestran que los que han obtenido la salvación tienen que seguir siendo fieles hasta el final (Mateo 24:13; Hebreos 10:36; 12:2, 3; Apocalipsis 2:10). ¿Sería razonable que la Biblia le diera tanta importancia a mantenerse fieles si los que no lo hicieran se fueran a salvar igualmente? Es más, el apóstol Pablo (a cuyos escritos muchos calvinistas acuden en defensa de sus doctrinas) no pensó jamás que tenía la salvación asegurada por algún tipo de decreto divino. Ciertamente, él no creía en la doctrina calvinista de la perseverancia de los santos.

Arminianismo Clásico, Calvinismo

Calvinismo, falsa seguridad y desesperanza

Para los arminianos, hay un camino intermedio de verdadera seguridad entre los extremos de la desesperación y la falsa seguridad calvinista. Por un lado, el conocimiento de que el pecado tiene consecuencias y de que una persona puede caer de la gracia a través de la rebelión abierta contra Dios. Pero, por otro lado, el conocimiento de que Dios salvará a todos los creyentes penitentes nos llega de seguridad, certeza y esperanza.

Arminianismo Clásico

Una vez salvo, ¿Siempre salvo?

En plena concordancia con la Biblia, el arminianismo clásico enseña que los que son incorporados a Cristo por una fe verdadera, y por lo tanto son hechos partícipes de su Espíritu vivificante, tienen así todo el poder para luchar contra Satanás, el pecado, el mundo, y su propia carne, y para ganar la victoria; siendo bien entendido que es siempre a través del auxilio de la gracia del Espíritu Santo; y que Jesucristo les ayuda a través de su Espíritu en todas las tentaciones. No obstante, también enseña que estos sí son capaces, por negligencia, de abandonar su vida en Cristo, volver al mundo y apartarse de la doctrina sagrada que les ha sido dada, perdiendo así una buena conciencia y cayendo de gracia. Estos pueden perderse eternamente si así lo eligen, o arrepentirse y volver al camino de la salvación si así lo desean.

Neumatología

¿En qué consiste la blasfemia contra el Espíritu Santo?

El término blasfemia puede definirse generalmente como "irreverencia desafiante", “palabra o expresión injuriosas contra alguien o algo sagrado”.[1] El término se puede aplicar a pecados tales como maldecir a Dios o a decir cosas intencionalmente degradantes relacionadas con Dios. La blasfemia es también atribuir algún mal a Dios, o negarle algún bien que deberíamos atribuirle a Él. Un caso particular de blasfemia, sin embargo, es la llamada "blasfemia contra el Espíritu Santo. El concepto de “blasfemia contra el Espíritu Santo”, se menciona en Mateo 12:22-32 y en Marcos 3:22-30.

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FACTS | La Perseverancia de los Santos

La Perseverancia de los santos es el paso lógico y final en la doctrina calvinista, ya que las doctrinas de la Elección Incondicional y del Llamamiento Eficaz, implican lógicamente la salvación segura de aquellos que reciben estas bendiciones. Si Dios ha escogido absoluta e incondicionalmente a ciertas personas para vida eterna, y si su Espíritu aplica eficazmente a estas los beneficios de la redención, entonces la conclusión ineludible es que estas personas serán eternamente salvas.