De acuerdo con la teología calvinista cada pensamiento, palabra y acción es decretada por Dios, incluyendo todo pecado. Esta perspectiva es irracional y no bíblica, pero para el calvinista es una base importante de su creencia. Como bien lo afirmara cierto autor calvinista “el total énfasis en la soberanía de Jehová Dios Todopoderoso es la verdad y la belleza del Calvinismo” (David J. Engelsma, Hyper-Calvinism and the Call of the Gospel; Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1980, 133). Ciertamente, los calvinistas (en el peor y más amargo espíritu sectario) presumen de ser los únicos que entienden y defienden la soberanía de Dios. Otro escritor calvinista añade: “sólo el calvinismo... reconoce la soberanía absoluta de Dios” (Leonard J. Coppes, Are Five points Enough? the ten points of Calvinism; Denver CO: self-published, 1980, 15). Tal afirmación es falsa. Por el contrario, todos los cristianos creen que Dios es absolutamente soberano, pero muchos reconocen que la soberanía no es incompatible con la libertad de elección. Dios no es menos soberano porque Satanás y la humanidad se hayan rebelado y desobedecieran continuamente.
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FACTS | Depravación Total del Hombre
La teología calvinista es identificada en la mente popular como los "cinco puntos del calvinismo," que son un resumen de los juicios (o cánones) presentados por el Sínodo de Dort y que fueron publicados como una respuesta detallada (punto por punto) a los cinco puntos de la Protesta Arminiana. Calvino mismo nunca usó tal modelo, y nunca combatió el Arminianismo directamente. Estos puntos, pues, funcionan como un resumen de las diferencias entre el calvinismo y el Arminianismo, pero no como una suma completa de los escritos de Calvino o de la teología de las iglesias reformadas en general. Los 5 puntos del calvinismo son: Depravación total, elección incondicional, gracia irresistible, expiación limitada y perseverancia final de los santos. Analicemos bíblica y racionalmente el primero de dichos puntos: la depravación total del hombre.
La Iglesia Primitiva: ¿Arminiana o calvinista?
¿Fue la Reforma Protestante del s. XVI un retorno pleno, completo y acabado hacia el cristianismo primitivo? No del todo. Afirmar tal cosa sería faltar a la verdad. Fue más bien un intento por alcanzar dicho objetivo. Muchos cristianos evangélicos creen que la Reforma de Lutero volvió la iglesia a las normas de los creyentes primitivos. Muchos también creen que los cristianos evangélicos de hoy enseñan lo mismo que enseñaba Lutero. Sin embargo, ninguna de estas suposiciones está en lo correcto. Repasemos un poco la historia.
Raíces históricas y fundamento teológico del calvinismo
El calvinismo (a veces llamado tradición reformada, la fe reformada o teología reformada) es un sistema teológico protestante y un enfoque de la vida cristiana que pone el énfasis en la soberanía de Dios sobre todas las cosas. Esta vertiente del cristianismo protestante es así nombrada en relación al reformador religioso francés del siglo XVI Juan Calvino, quien sistematizó muchas de las más conocidas doctrinas que forman parte de la teología reformada. Si bien la tradición reformada fue desarrollada por teólogos como Martin Bucer, Heinrich Bullinger, Pietro Martire Vermigli, Ulrico Zuinglio, Teodoro de Beza y Guillaume Farel (e influyó en reformadores británicos como Thomas Cranmer y John Knox), debido a la gran influencia y al papel de Juan Calvino en los debates confesionales y eclesiásticos del siglo XVII, la tradición llegó a conocerse con el nombre de calvinismo. Hoy en día, el término designa también las doctrinas y prácticas de las Iglesias reformadas.
FACTS | Los 5 Puntos del Arminianismo
El arminianismo es una doctrina teológica concerniente a la gracia divina y a la salvación del hombre, que nació en el seno de la comunidad reformada de los Países Bajos, y de allí se extendió a otros países protestantes a fines del s. XVI y principios del XVII. El nombre proviene de Jacobo Arminio (Jacobo Armenszoon o Harmenszoon) también conocido por su nombre latinizado Jacobus Arminius). Jacobo Arminio (Leiden, 19 de octubre de 1609) fue un pastor, catedrático y teólogo holandés, nacido en Oudewater el 10 de octubre de 1560, es decir, 4 años antes de la muerte de Calvino.
Igualitarismo en el movimiento pentecostal
El igualitarismo ministerial entre el hombre y la mujer, característico del Movimiento Pentecostal, tiene sus raíces en el Movimiento de Santidad a partir del cual se originó el pentecostalismo moderno. Dicho movimiento era muy activo en trabajos de justicia social, pero no se limitaba sólo a esto, también incluía varios ministerios de compasión, trabajo inter-racial, templanza, y el voto femenino. A partir de 1850, en especial, el movimiento de Santidad produjo un número de mujeres que ministraron como evangelistas, líderes de estudio bíblico e incluso como obispos. Con este tipo de trasfondo, era de esperarse que las mujeres jugaron un papel significativo en el movimiento pentecostal en Estados Unidos. Y así fue. Charles Fox Parham entrenó mujeres para el ministerio en el Movimiento de la Fe Apostólica desde 1900 en adelante. Su cuñada, Lilian Thistlewaite, mantuvo reuniones por su propia cuenta a lo largo del Medio Este y apareció junto a Parham en reuniones ampliadas en otros lugares. Parham comisionó a un número de mujeres para establecer iglesias y servir como pastoras.
El Bautismo en el Espíritu, una experiencia posterior y distinta a la regeneración
Los grupos no pentecostales sugieren a menudo que el bautismo en el Espíritu Santo equivale a ser sellado con el mismo al momento de la regeneración y que, por ende, no existe manifestación visible del mismo. Con ello pretenden negar la experiencia pentecostal y la validez del movimiento; pero ¿Fue el Pentecostés una experiencia de los discípulos que vino a “continuación” de la conversión? No según la Biblia. Si el bautismo en el Espíritu Santo y ser sellado con el Espíritu durante la regeneración fueran lo mismo, entonces sólo quienes han recibido el bautismo en el Espíritu Santo serían salvos. Pero eso no es lo que la Biblia enseña, de hecho, vemos en el Nuevo Testamento casos de personas que eran salvas y regeneradas sin haber recibido el bautismo o la plenitud del Espíritu Santo, mostrando que son dos cosas distintas.
Pentecostalismo | El Hablar en Lenguas
Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben buscar fervientemente la promesa del Padre, el bautismo en el Espíritu Santo y fuego, según el mandato del Señor Jesucristo. Esta era la experiencia normal y común de toda la primera iglesia cristiana. Con el bautismo viene una investidura de poder para la vida y el servicio y la concesión de los dones espirituales y su uso en el ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1 Corintios 12:1–31). Esta experiencia es distinta a la del nuevo nacimiento y subsecuente a ella (Hechos 8:12–17; 10:44–46; 11:14–16; 15:7–9). Con el bautismo en el Espíritu Santo el creyente recibe experiencias como la de ser lleno del Espíritu (Juan 7:37–39; Hechos 4:8), una reverencia más profunda para Dios (Hechos 2:43; Hebreos 12:28), una consagración más intensa a Dios y dedicación a su obra (Hechos 2:42) y un amor más activo para Cristo, para su Palabra y para los perdidos (Marcos 16:20). El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu los dirija (Hechos 2:4). El hablar en lenguas en este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas (1 Corintios 12:4–10, 28), pero es diferente en propósito y uso.
El Bautismo en el Espíritu Santo.
Desde los primeros días del siglo veinte, muchos creyentes cristianos han enseñado y han recibido una experiencia espiritual que llaman el bautismo en el Espíritu Santo. En la actualidad, centenares de millones de creyentes se identifican con el movimiento que enseña y promueve la recepción de esta experiencia. La expansión global de este movimiento muestra el cumplimiento de las palabras de Jesucristo a sus discípulos cuando les prometió que el Espíritu Santo vendría sobre ellos, y recibirían poder para ser sus testigos a todo el mundo (Hechos 1:5,8).