El Nuevo Testamento (y particularmente el libro de los Hechos, es claro: Otros además de los apóstoles, hicieron uso de los dones carismáticos. Más allá de los grupos ya mencionados, por lo menos 108 personas de entre las 120 que se reunieron en el aposento alto el día de Pentecostés no eran apóstoles, e igual ejercieron los dones carismáticos. Pero la lista continúa: Felipe (cap. 8); miembros de la iglesia de Antioquía (13.1); nuevos conversos de Éfeso (19:6); mujeres de Cesarea (21:8-9); los hermanos anónimos de Gálatas 3:5; creyentes de Roma (Romanos 12:6-8); creyentes de Corinto (1 Corintios 12-14); y cristianos de Tesalónica (1Tes. 5:19-20). ¡Todos ellos ejercitaron dones carismáticos sin ser apóstoles!
Categoría: Distintivos del Pentecostalismo
El cambiante mundo de la escatología dispensacionalista
¿Se están acercando los pentecostales al amilenialismo? ¿Está el pentecostalismo listo para abrazar nuevos sistemas escatológicos ajenos o totalmente opuestos al dispensacionalismo? Esto podría ser cierto para aquellos que hoy están abrazando el dispensacionalismo progresivo. O eso es lo que nos sugiere el teólogo y escritor John Alifano, autor del libro “The Pretribulation Rapture Doctrine and the Progressive Dispensational System”
Charles Fox Parham, pentecostalismo y Ku Klux Klan
La validez de hablar en lenguas, o de estas como evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo, no está en duda por cualquier acción, creencia adicional o afiliación de Parham. Él no fue la primera persona en la historia que inició dicha práctica. Fue en el día de Pentecostés, hace casi 2000 años, cuando todo comenzó con la iglesia primitiva. Incluso muchos grupos antes que los pentecostales, incluidos los anabaptistas, pietistas y otros, practicaron la glosolalia y la reconocían como evidencia de la llenura del Espíritu.
La llenura del Espíritu Santo | ¿Cuestión de fruto o dones espirituales?
La falsa dicotomía que nos lleva a elegir entre dones y fruto del Espíritu es antibíblica. Dios nunca mandó elegir lo uno o lo otro. Deberíamos tenerlos ambos. Tan incompleto es el pentecostal que presume de dones y carece de frutos, como el reformado cesacionista que se jacta de su fruto y carácter pero carece de poder para obrar milagros, sanidades, echar fuera demonios o ejercer cualquier otro don espiritual. ¡Ambos están incompletos!
El entretenimiento en la iglesia como sustituto barato de la impartición del Espíritu Santo
Como ministros del evangelio, creo que debemos recordar que la cantidad más increíble de amor y gozo que podemos dar a una persona es la verdad del evangelio y la impartición del Espíritu Santo que hace que Jesús cobre vida en nuestros corazones. Tristemente, muchas iglesia soy en día han hecho del “entretenimiento religioso” su único propósito, sustituyendo con ello (o por lo menos intentando imitar) la verdadera manifestación del Espíritu Santo. Muchas son hoy las iglesias y ministros que prefieren entretener a la gente mientras van camino al infierno antes que llamarle al arrepentimiento, a la santidad y al compromiso con Dios por medio de la clara, honesta y confrontativa predicación del Evangelio.
Fuego pentecostal y protestas: El legado afroestadounidense en la lucha por los derechos civiles
Muchas veces olvidamos que el avivamiento pentecostal se dio en abierta violación a las leyes de segregación racial (leyes Jim Crow). En otras palabras, era políticamente incorrecto e ilegal lo que el Espíritu estaba haciendo, juntando a personas de diversas razas para adorar a Dios en contra de los dictámenes de segregación. Desde esta perspectiva este “mover del Espíritu”, sociológica y políticamente hablando, era un acto de protesta contra las injusticas que experimentaban las comunidades afroestadounidenses durante este tiempo. Había “fuego” en la misión Azusa, un “fuego” de protesta dirigido por un pastor afroamericano que subvertía el orden social y resistía la injusticia del sistema de supremacía blanca. En sus principios, el pentecostalismo se vio como un movimiento de “negros” por lo que se acusaba de herético.
Cesacionistas, ¡Venzan el miedo a lo sobrenatural!
¿Han cesado los dones espirituales? En ninguna manera. ¡Y no cesarán hasta que Cristo venga! Lo que comenzó en Pentecostés y renació con el Movimiento Pentecostal en el siglo XX no cesará hasta que el Señor (y no sus falsos voceros) lo diga.
¿Qué creen los pentecostales? | Las Asambleas de Dios (X) – La Iglesia y su Misión
La Iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios por el Espíritu Santo, con el encargo divino de llevar a cabo su gran comisión. Todo creyente, nacido del Espíritu Santo, es parte integral de la asamblea general e iglesia de los primogénitos, que están inscritos en los cielos (Efesios 1:22-23; Efesios 2:22; Hebreos 12:23). Siendo que el propósito de Dios en relación con el hombre es buscar y salvar lo que se había perdido, ser adorado por el ser humano y edificar un cuerpo de creyentes a la imagen de su Hijo. La principal razón de ser de las Asambleas de Dios como parte de la Iglesia es: (1) Ser una agencia de Dios para la evangelización del mundo (Hechos 1:8; Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-16); (2) Ser un cuerpo corporativo en el que el hombre pueda adorar a Dios (1 Corintios 12:13); (3) Ser un canal para el propósito de Dios de edificar a un cuerpo de santos siendo perfeccionados a la imagen de su Hijo (Efesios 4:11-16; 1 Corintios 12:28; 1 Corintios 14:12); (4) Ser un pueblo que muestra el amor y la compasión de Dios a todo el mundo (Salmo 112:9; Gálatas 2:10; Gálatas 6:10; Santiago 1:27). Las Asambleas de Dios existe expresamente para dar continuo énfasis a esta razón de ser según el modelo apostólico del Nuevo Testamento enseñando a los creyentes y alentándolos a que sean bautizados en el Espíritu Santo.
¿Qué creen los pentecostales? | Las Asambleas de Dios (VI) – Las Ordenanzas de la Iglesia
Cristo instituyó dos ritos o ceremonias que debían observar sus seguidores: el bautismo, un rito único de iniciación (Mateo 28:19; Gálatas 3:27) y la Santa Cena, un rito memorial constante (1 Corintios 11:23–26). Algunas denominaciones cristianas los llaman “sacramentos” (católicos, luteranos, anglicanos, reformados, etc.), la iglesia ortodoxa oriental los llama “misterios” y los evangélicos y otros protestantes que consideran que estas dos palabras tienen connotaciones negativas los llaman “ordenanzas”. Las Escrituras, sin embargo, no tienen ninguna palabra para la categoría que forman estos dos ritos.
¿Eres mi hermano aunque pienses distinto?
¿En verdad vivimos de tal manera? ¿Somos los evangélicos un pueblo dividido y enemistado? En muchas ocasiones lo somos. Y para muestra, un botón.