Ministerio Pastoral

Pastoreando en tiempos de cuarentena

La medida del amor de un pastor por Dios está directamente relacionada con su cuidado deliberado por las ovejas de Cristo. Eso es lo que el Señor le dijo a Pedro después de que Pedro afirmó su amor por Cristo. El Señor dijo: "pastorea mis ovejas" (Juan 21:16). Entonces, ¿cómo puede un pastor amar a Cristo? Amando la iglesia de Cristo. Pastoreándola... aún en tiempos de pandemia.

Neopentecostalismo, REFLEXIÓN BÍBLICA, Soberanía Divina, Vida Cristiana, Vida Espiritual

¿Por qué está pasando todo esto?

Lo bueno y lo malo nos pasa a todos. Dios permite los desastres naturales no porque quiera castigarnos por nuestros pecados o desee vengarse de la humanidad por su desobediencia, sino porque en su infinita sabiduría sabe que puede ayudar en su propósito de atraer almas a la vida eterna. A causa de la Caída, la naturaleza ya no tiene un orden perfecto. A pesar de que hay mucho bien en la naturaleza, también nos sobrevienen pestes, plagas y desastres como inundaciones, huracanes, terremotos y tornados. Estos sucesos no son directamente una “obra de Dios”, sino que son el resultado de la imperfección del mundo natural. Esta imperfección no viene de Dios sino del mal. Afirmar que todo lo que pasa en esta tierra es la voluntad de Dios, o que es causado por Él, es fallar a la verdad y acusar a Dios de maldad.

Dones Espirituales, Neopentecostalismo, Pentecostalismo, REFLEXIÓN BÍBLICA

¡Iglesia, despierta! ¡No creas en cuentos!

No necesitas falsos profetas que te digan qué creer, en quién creer y cómo pensar. La Biblia, solo la Biblia y nada más que la Biblia es nuestra regla infalible de fe y conducta. La palabra escrita de Dios es más que suficiente. No necesitamos adivinos, videntes ni falsos profeta.

ESCATOLOGÍA, REFLEXIÓN BÍBLICA

¿Ha llegado el fin de los tiempos?

No tengas miedo. se prudente, la vida continúa como siempre lo ha hecho.

REFLEXIÓN BÍBLICA, Tradiciones, Vida Cristiana

¡Me cubro con la sangre de Cristo!

Sí, hay poder en la sangre de Cristo, pero el “cubrirse con la Sangre de Cristo” no es una enseñanza bíblica. No hay ningún texto en el Nuevo Testamento que aluda a la sangre de Jesús como forma de protegerse del mal, las enfermedades, los accidentes o cualquier calamidad. ¡Ni siquiera uno! La sangre de Cristo, nuestro Cordero pascual (1 Corintios 5:7) nunca es empleada en el Nuevo Testamento como conjuro, invocación o fórmula mágica para protegernos físicamente como muchos cristianos la suelen usar en la actualidad.

ESCATOLOGÍA, Herejías, Teología

¿Regresará Jesús nuevamente?

El retorno personal de Jesucristo a la tierra es la única manera en que recibiremos la plenitud de la esperanza que tanto anhelamos. Debemos estar esperando un retorno visible de Cristo (Mateo 24:27, 30,44; Marcos 13:26; Lucas 21:27; Hechos 1:11; Filipenses 2:10-11) quien a su venida nos transformará y nos hará partícipes de su gloria (Romanos 8:18-23; 1 Corintios 15:51-52; Colosenses 3:4).

ESCATOLOGÍA, Falsas Profecías

Las ‘fake prophecies’, un mal de moda

Los cristianos deben ser muy cautelosos con aquellos que afirman tener un "nuevo" mensaje de parte de Dios. Una cosa es decir, "anoche tuve un sueño interesante ", y otra cosa muy diferente es decir "anoche Dios me dio un sueño y debes obedecerlo". Ninguna declaración del hombre debe ser considerada igual o superior a la Palabra escrita de Dios. Debemos aferrarnos a la Palabra que Dios ya ha dado y comprometernos a Sola Scriptura – solo a la Escrituras.

ESCATOLOGÍA, Pentecostalismo

¿Soy un hereje si no creo en el rapto?

Cristo no nos convierte en personas superficialmente uniformes ni nos exige adhesión a tal o cual sistema doctrinal. La unidad cristiana va más allá de eso, es una unidad basada en una fe común en Su Nombre. En un sentido, los cristianos sí debemos ser clones de la misma persona, pero esa persona es Jesús, no un teólogo particular. A Jesús no le interesa conformarnos a una escuela de pensamiento teológico. A Cristo le interesa conformarnos a una imagen, Su imagen (Romanos 8:29). En realidad, seguir a Cristo y ser cómo Cristo tienen poco que ver con apegarnos o no a cierta escuela de interpretación.