Arminianismo Clásico, Calvinismo, Historia de la Iglesia

Raíces gnóstico-maniqueas del calvinismo

El concepto agustiniano (y calvinista) acerca de la depravación humana, la doctrina de la elección incondicional y la doble predestinación fueron originadas en mito gnóstico y fueron combatidas por Ireneo y otros obispos y pastores de la iglesia en los primeros siglos. Ireneo también enseñó que los gnósticos, antes que explicasen su sistema, sonaban muy “ortodoxos y bíblicos”. Él siempre se refería a la advertencia de Jesús sobre los falsos apóstoles. Enseñó que ellos eran “lobos con piel de oveja”. Él escribió: “Tales hombres exteriormente parecen ovejas; porque ellos parecen ser como nosotros por lo que dicen en público, repitiendo las mismas palabras como lo hacemos nosotros; pero interiormente son lobos.” (Ireneo, Herencia Histórica, página 36). Al igual que los gnósticos, los calvinistas se autoproclaman “creyentes bíblicos” y sus iglesias, “iglesias bíblicas”. Para aquel que no conoce la verdadera doctrina bíblica tales afirmaciones suenan auténticas. Sin embargo, como podemos constatar, la semejanza doctrinal entre el calvinismo y el gnosticismo es patente. El ADN espiritual del calvinismo, lo delata como lo que es: Un hijo legítimo del gnosticismo. Pero el parecido va más allá de lo doctrinal. Al igual que la secta gnóstica en la iglesia primitiva, los calvinistas modernos se infiltran en nuestras iglesias y seminarios para sembrar su cizaña y robar feligreses para sus iglesias “reformadas”. Esto no solo es sectario, sino carente de toda ética y moral cristiana. A muchos calvinistas se les ha animado incluso a “plantar tulipanes (símbolo de la doctrina calvinista) en iglesias arminianas” Sin embargo, tal proceder no debería extrañarnos, pues su desprecio por los arminianos es bien conocido en el mundo evangélico.¡Que Dios guarde a los creyentes de hoy de tal levadura!

Arminianismo Clásico, Calvinismo, Libre Albedrío

Soberanía de Dios y Libre Albedrío

Mientras que la visión calvinista de la soberanía es "soberanía por mandato", donde Dios es como un maestro titiritero que tira de todas las cuerdas y hace que todo y todos bailen a su tono, la visión arminiana es más bien la de un "director soberano"; Dios es como un director de orquesta que trabaja para mezclar la música de cada uno de los músicos en su visión. Cada miembro de la orquesta es independiente y aporta sus propias notas. Pero el conductor tiene un plan en el que está trabajando y trabaja para reunir todas las partes dispares en un magnífico conjunto. Pero mientras el conductor humano no tiene éxito garantizado, Dios no fallará, su plan tendrá éxito.

Arminianismo Clásico

Elegidos y predestinados, pero no incondicionalmente.

La doctrina de la elección, o predestinación, es enseñada en las Escrituras. Sin embargo, tal elección no se refiere necesariamente a la salvación eterna de un grupo o individuo en particular, sino más bien a la preordenación para el ejercicio de ciertos roles o papeles en el plan de Dios. Entre los predestinados a desempeñar roles específicos en el logro de la redención, el personaje principal es nuestro Redentor, el Señor Jesucristo. La elección de Jesús es el acto central y primario de la predestinación.