Biblia, Política y Economía, Israel, Palestina, Política, REFLEXIÓN BÍBLICA, Reflexión Teológica, Religión y Política, Sionismo, Sionismo Cristiano

El Jesús que no reconocerías (Cara a cara con el Cristo que hoy detendría ICE y sería bombardeado por las FDI)

El Jesús real, en sus 33 años aproximadamente, con cara de palestino pobre, obrero, inmigrante, sin partido y que dice que los últimos serán los primeros (Mateo 20:16), hoy no estaría en un templo de mármol blanco (como esos lujosos templos mormones, lujosas catedrales y megaiglesias ricas). Estaría en la frontera, en un campo de refugiados, en una manifestación, y sería detenido por ICE o por la policía. O asesinado por las FDI. ¿Te identificarías con Él? ¿O serías de los que lo esposaran, arrestaran, deportaran o atacaran con misiles?

Biblia, Política y Economía, Cristianismo, El Salvador, Evangelicalismo, Fanatismo Religioso, Gobiernos Humanos, Juventud y Cristianismo, Ministerio Pastoral, Neopentecostalismo, Nuevo Orden Mundial, REFLEXIÓN BÍBLICA, Religión y Política, Vida Cristiana

Idolatría política en la iglesia cristiana

Como cristianos reconocemos que ningún partido o figura política merece nuestra total lealtad, pues la Palabra de Dios nos manda: “No confiéis en príncipes, ni en hijo de hombre en quien no hay salvación.” (Salmo 146:3, LBLA), y “es mejor refugiarse en el Señor que confiar en príncipes.” (Salmo 118:9, LBLA). Confiar en partidos políticos y figuras políticas no solo es ingenuo, sino torpe. Pues escrito está: “No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; quebranto y desventura hay en sus caminos; y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.” (Romanos 3:10-18). Ni siquiera los políticos que se dicen cristianos merecen nuestra total obediencia o ciega confianza, pues “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque.” (Eclesiastés 7:20, LBLA).