Legalismo, LEGALISMO Y TENDENCIAS JUDAIZANTES, Ley de Dios, Libertad Cristiana, Pentecostalismo

Tratemos al legalismo como lo hizo Jesús ¡Arranquémoslo de raíz!

El pentecostalismo enfrenta muchas amenazas, tanto internas como externas. Por fuera, el liberalismo teológico, la posmodernismo y su influencia sobre las nuevas generaciones, el ataque del sector neo-puritano con su distorsión de la teología reformada y su desprecio por el movimiento pentecostal, etc. Desde adentro, la amenaza neopentecostal que devora nuestras iglesias, la apatía hacia el conocimiento y la anti-intelectualidad de muchos grupos, y, claro, el viejo legalismo que, como un parásito, se enquistó en el movimiento pentecostal desde sus inicios, legalismo que, en muchos sentidos, lanza por la ventana las almas hambrientas de Dios que con entusiasmo entraron por las puertas de nuestras iglesias.

Libertad Cristiana, Navidad

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad!

Nuestro segundo año enfrentando la nueva realidad de la pandemia está por terminar. Todo ha cambiado de formas que jamás imaginamos. No obstante, hay cosas que nunca cambian y seguirán acompañándonos por mucho tiempo, como esas personas que todos los años, con una insistencia admirable, al pasar la frontera de diciembre nos insisten hasta la desesperación en que la celebración de la Navidad es algo pagano en lo que no debe invertir tiempo un hijo de Dios. Armados con argumentos gastados cuya veracidad ellos mismos desconocen, textos sacados de contexto y mucho deseo de juzgar la vida ajena, este ejército de bienintencionados policías de la santidad ajena invaden los púlpitos, se toman las redes sociales y hasta pelean en muros ajenos de Facebook donde su opinión no ha sido solicitada (ni mucho menos deseada). Aparentemente han olvidado que cada uno es libre para celebrar o no hacerlo como mejor le parezca, y eso es una cuestión de conciencia.