Cesasionismo, Continuismo, Dones Espirituales

¿Siguen vigentes los dones del Espíritu? – Continuismo y patrología

Una de las objeciones actuales más comunes a la manifestación de los dones espirituales (carismata) tales como el hablar en otras lenguas y el profetizar (entre otros) es la idea de que desaparecieron cuando los apóstoles murieron. Según esta teoría, nadie debe esperar recibir dones espectaculares de parte del Espíritu puesto que pertenecen exclusivamente al pasado. Esta perspectiva está perdiendo credibilidad en nuestros días. Sin embargo, todavía es común oír en algunos círculos la pregunta: “Si los dones espirituales de 1 Corintios 12:7-10 son válidos para los cristianos más allá de la muerte de los apóstoles, ¿por qué estuvieron ausentes de la historia de la iglesia hasta su supuesta reaparición en el siglo veinte con el movimiento pentecostal?” Eso no necesariamente es cierto. Como cualquier historiador eclesiástico reconocerá, apenas conocemos una pequeña fracción de lo que sucedió en la historia de la iglesia. Es terriblemente presuntuoso concluir que los dones del Espíritu estuvieron ausentes en las vidas de las personas de las cuales no sabemos prácticamente nada. En otras palabras, ¡la ausencia de evidencia no es necesariamente la evidencia de ausencia! Simplemente no sabemos lo que estaba sucediendo en los miles y miles de iglesias y reuniones de cristianos en los pasados siglos. Ninguno de los oponentes del continuismo puede decir con confianza que los innumerables miles de cristianos en toda la tierra habitada, a través de la historia, jamás oraron en lenguas en sus devociones privadas. La ausencia de una referencia explícita a ciertos carismas es, por lo tanto, una base débil sobre la cual argumentar para su retiro permanente de la vida de la iglesia.

Bautismo en el Espíritu Santo, Pentecostalismo Clásico

El Bautismo en el Espíritu, una experiencia posterior y distinta a la regeneración

Los grupos no pentecostales sugieren a menudo que el bautismo en el Espíritu Santo equivale a ser sellado con el mismo al momento de la regeneración y que, por ende, no existe manifestación visible del mismo. Con ello pretenden negar la experiencia pentecostal y la validez del movimiento; pero ¿Fue el Pentecostés una experiencia de los discípulos que vino a “continuación” de la conversión? No según la Biblia. Si el bautismo en el Espíritu Santo y ser sellado con el Espíritu durante la regeneración fueran lo mismo, entonces sólo quienes han recibido el bautismo en el Espíritu Santo serían salvos. Pero eso no es lo que la Biblia enseña, de hecho, vemos en el Nuevo Testamento casos de personas que eran salvas y regeneradas sin haber recibido el bautismo o la plenitud del Espíritu Santo, mostrando que son dos cosas distintas.

Glosolalia, Hablar en Lenguas, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico

Pentecostalismo | El Hablar en Lenguas

Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben buscar fervientemente la promesa del Padre, el bautismo en el Espíritu Santo y fuego, según el mandato del Señor Jesucristo. Esta era la experiencia normal y común de toda la primera iglesia cristiana. Con el bautismo viene una investidura de poder para la vida y el servicio y la concesión de los dones espirituales y su uso en el ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1 Corintios 12:1–31). Esta experiencia es distinta a la del nuevo nacimiento y subsecuente a ella (Hechos 8:12–17; 10:44–46; 11:14–16; 15:7–9). Con el bautismo en el Espíritu Santo el creyente recibe experiencias como la de ser lleno del Espíritu (Juan 7:37–39; Hechos 4:8), una reverencia más profunda para Dios (Hechos 2:43; Hebreos 12:28), una consagración más intensa a Dios y dedicación a su obra (Hechos 2:42) y un amor más activo para Cristo, para su Palabra y para los perdidos (Marcos 16:20). El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo se evidencia con la señal física inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu los dirija (Hechos 2:4). El hablar en lenguas en este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas (1 Corintios 12:4–10, 28), pero es diferente en propósito y uso.