Arminianismo Clásico, Arminianismo Reformado, Sin categoría

La Confesión Arminiana de 1621

Por Fernando E. Alvarado

Los primeros arminianos, conocidos históricamente como remonstrantes, redactaron una Confesión de Fe en 1621, en los breves años que siguieron a la conclusión del Sínodo de Dort. La Confesión Arminiana de 1621 fue pensada como una declaración de fe concisa y fácilmente comprensible y un correctivo a lo que vieron como las tergiversaciones publicadas en las Actas del Sínodo de Dort. Aunque tres teólogos arminianos trabajaron en la Confesión, esta es generalmente atribuida a Simón Episcopius, su autor principal.

Universidad de Leiden, institución clave en la difusión del arminianismo.

¿QUIÉN FUE SIMÓN EPISCOPIUS?

Simón Episcopius (o Simón Bisschop) nació en Ámsterdam el 8 de enero de 1583 y murió en esa misma ciudad el 4 de abril de 1643. Por sus dones y laboriosidad mostradas en las escuelas de Ámsterdam las autoridades de la ciudad le hicieron alumnus y le enviaron a la universidad de Leiden en 1600. Allí consiguió una maestría en artes en 1606, comenzando luego a estudiar teología bajo Jacobo Arminio y Francisco Gomaro. Cuando las autoridades de Ámsterdam quisieron hacerle predicador los calvinistas protestaron. Fue a Franeker y escuchó a Johannes Drusius. En 1610 era pastor en Bleiswyk, tras haber declinado otras ofertas. Se puso del lado de los remonstrantes en las conferencias de La Haya (1611) y Delft (1613). Cuando Gomaro dimitió como profesor en Leiden se nombró a Episcopius como sucesor, tomando posesión el 23 de febrero de 1612, con la alocución De optima regni Christi instruendi ratione. Durante los seis años que estuvo en el cargo publicó varias obras que fueron recolectadas tras su muerte en su Opera theologica (edición de S. Curoelkeus y P. van Limborch, 2 volúmenes, Ámsterdam, 1650-65). Festus Hommius, pastor en Leiden, le atacó en Specimen controversiarum Belgicarum (Leiden, 1618), siendo públicamente afrentado en Ámsterdam en una ocasión.

Francisco Gomaro, férreo opositor al arminianismo.

Con otros doce ministros remonstrantes, Episcopius fue citado a comparecer ante el sínodo de Dort, siendo uno de los líderes remonstrantes ante ese cuerpo. Él y los otros fueron desterrados y durante un tiempo vivió en Amberes, luego en París y en Rouen, hasta que después de la muerte del príncipe Mauricio (1626), la animosidad contra los remonstrantes en su tierra natal comenzó a disminuir y pudo regresar a Rótterdam (1626). Escribió mucho durante su exilio, incluyendo Confessio sive declaratio pastorum qui in fæderato Belgio Remonstrantes vocantur. En septiembre de 1630 dedicó la nueva iglesia remonstrante en Ámsterdam; en octubre de 1634 era director del nuevo seminario teológico remonstrante y ocupó la posición con mucho honor y renombre durante nueve años, mostrando gran energía y ejerciendo una influencia de largo alcance. En sus Institutiones theologicæ (dejada incompleta; publicada en cuatro volúmenes 1650-51) dio una base científica para la doctrina de los remonstrantes, refutando en su Apologia pro confessione (1629) un ataque de cuatro profesores de Leiden sobre la Confessio y replicando a varios ataques de Trigland y otros. Con no menos celo y éxito defendió la fe protestante contra las doctrinas y prácticas católicas.

En todos sus escritos, Episcopius mantuvo que la teología no es una ciencia especulativa sino práctica y que cada concepto de la fe es sin valor cuando no tiene aplicación en la vida. Por su empeño de liberar la ciencia teológica del lazo eclesiástico abrió el camino para su desarrollo independiente. Fue uno de los más grandes teólogos de su tiempo y generalmente estimado por su carácter amigable.

Simón Episcopius, principal redactor de la Confesión Arminiana de 1621.

¿CUÁL ES EL CONTENIDO DE LA CONFESIÓN ARMINIANA DE 1621?

En 1621, dos años después de que sus esperanzas de un debate libre y abierto se desvanecieran en el Sínodo de Dort, los colegas y estudiantes de Jacobo Arminio, dirigidos por Episcopius, publicaron la “Confesión o Declaración de los Pastores, que en la Federación Belga son llamados Remonstrantes, sobre los principales artículos de la religión cristiana”. Esta, la primera y quizás la más importante de las confesiones arminianas, escrita por Simon Episcopius (sucesor de Arminius en la Universidad de Leiden y líder del partido Remonstrante en Dort) y luego aprobada en una reunión de pastores Remonstrantes, proporcionó no solo una defensa de la “cinco puntos del arminianismo” condenados en Dort, sino también una declaración sucinta de toda su teología. Esta Confesión de Fe nos permite conocer de primera mano la teología de los líderes arminianos originales sin las interpretaciones intervinientes, y generalmente parciales, de sus oponentes o admiradores posteriores.

Universidad de Leiden.

La Confesión Arminiana de 1621 se encuentra dividida en 25 capítulos, abordando en cada uno de ellos un tema doctrinal específico:

  • Capítulo 1: De las Sagradas Escrituras.
  • Capítulo 2: Sobre el conocimiento de la esencia de Dios.
  • Capítulo 3: Sobre la Santísima y Sagrada Trinidad.
  • Capítulo 4: Sobre el conocimiento de las obras de Dios.
  • Capítulo 5: Sobre la creación del mundo, los ángeles y el hombre.
  • Capítulo 6: De la Providencia de Dios.
  • Capítulo 7: Sobre el pecado y la miseria del hombre.
  • Capítulo 8: Sobre la obra de redención y la persona y oficios de Cristo.
  • Capítulo 9: Sobre el conocimiento de la voluntad de Dios, revelada en el nuevo pacto.
  • Capítulo 10: Sobre los mandamientos de Cristo en general: fe y arrepentimiento.
  • Capítulo 11: Sobre la fe en Jesucristo.
  • Capítulo 12: Sobre los tipos de buenas obras y una exposición del Decálogo.
  • Capítulo 13: Sobre gobernarnos y negarnos a nosotros mismos, y llevar la cruz de Cristo.
  • Capítulo 14: Sobre la oración y la acción de gracias y el Padre Nuestro.
  • Capítulo 15: Sobre los llamamientos especiales y los mandamientos y tradiciones de los hombres.
  • Capítulo 16: Sobre la adoración y veneración de Jesucristo.
  • Capítulo 17: Sobre los beneficios y las promesas de Dios, principalmente de la elección a la gracia.
  • Capítulo 18: Sobre la Elección, Adopción, Justificación, Santificación y sello del Espíritu.
  • Capítulo 19: Sobre la vida venidera, la resurrección y la vida eterna.
  • Capítulo 20: Sobre la reprobación, endurecimiento, cegamiento y muerte y condenación eterna.
  • Capítulo 21: Sobre el ministerio de la Palabra de Dios.
  • Capítulo 22: Sobre la Iglesia de Jesucristo y sus marcas.
  • Capítulo 23: Sobre los sacramentos y otros ritos sagrados.
  • Capítulo 24: Sobre la disciplina de la iglesia.
  • Capítulo 25: De los sínodos o concilios, y su forma y uso.  
Jacobo Arminio, teólogo holandés y catedrático de la Universidad de Leiden. Padre del arminianismo.

En su prefacio, la Confesión Arminiana de 1621afirma:

“No hay duda, piadoso lector, de que la declaración de fe que hagamos estará sujeta a variados y diversos juicios de los hombres. Porque cada uno juzgará nuestra declaración, tal como lo haya determinado en su propia mente con respecto a la necesidad y utilidad, o la forma y manera de tales declaraciones. Después de tantas maldiciones tristes, oscuras y espantosas, en las que por todos lados se han irritado y exasperado odios feroces y rabias mortales, dejemos a un lado las mentes hostiles y ulceradas, y sigamos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo y de Sus apóstoles, por la mansedumbre, la paciencia, la bondad, el Espíritu Santo de Cristo, la caridad sincera, la palabra de verdad, el poder de Dios y el amor de la justicia a la derecha y a la izquierda. Rogamos humildemente a Dios por medio de Jesucristo en espíritu y en verdad, que la mansedumbre, santa y digna de ser alabada, sea inspirada por el Dios Altísimo en el corazón de todos, o al menos de la mayoría, de los que presiden iglesias y repúblicas, y luego, por fin, la verdad del evangelio florecerá en todas partes, y la santa paz en el Señor y la unidad fijarán su morada entre todos los que son verdaderamente piadosos, y que esto suceda pronto en todo el mundo, especialmente en el mundo cristiano, pero sobre todo entre los reformados. Con estas premisas así planteadas, pasamos ahora directamente a los capítulos de nuestra declaración, que siempre queremos que se unan a este prefacio.” (Prefacio, Confesión Arminiana de 1621).

En próximos artículos estudiaremos, uno a uno, cada capítulo de la Confesión Arminiana de 1621. Te invito a embarcarte en esta aventura de conocimiento y a profundizar en la teología arminiana.

Iglesia Remonstrante en Holanda.

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