Arminianismo ClΓ‘sico, Arminianismo Reformado, Arminianismo Wesleyano, Asambleas de Dios, Calvinismo, Carismatismo, Cesacionismo, Continuismo, HerejΓ­as

Ni calvinista, ni arminiano ΒΏPor quΓ© no un poco de ambos? | ¿𝐸𝑠 π‘π‘œπ‘ π‘–π‘π‘™π‘’ π‘π‘œπ‘šπ‘π‘Žπ‘‘π‘–π‘π‘–π‘™π‘–π‘§π‘Žπ‘Ÿ π‘Žπ‘šπ‘π‘œπ‘  π‘ π‘–π‘ π‘‘π‘’π‘šπ‘Žπ‘ ?

Por Fernando E. Alvarado*

Recientemente, un reconocido lΓ­der de las Asambleas de Dios de El Salvador, una denominaciΓ³n pentecostal tradicionalmente reconocida como arminiana y asΓ­ proclamada en sus declaraciones oficiales, afirmΓ³ en un Congreso para Maestros de Institutos BΓ­blicos que tal denominaciΓ³n no era β€œni calvinista ni arminiana” , sino que ambos sistemas tenΓ­an, en alguna medida, la razΓ³n y eran compatibles entre sΓ­. Tal declaraciΓ³n no solo me pareciΓ³ chocante, sino desafortunada, particularmente viniendo de un reconocido maestro y ademΓ‘s lΓ­der nacional.

No dudo que las intenciones del orador en dicho congreso buscaban ser irΓ©nicas y evitar cualquier tipo de confrontaciΓ³n con otros pastores de esa denominaciΓ³n que (aΓΊn traicionando la herencia teolΓ³gica del grupo que les ha emitido sus credenciales pastorales) han ido abrazando poco a poco la soteriologΓ­a calvinista (y de paso mucho de su pneumatologΓ­a cesacionista).

Sin duda la intenciΓ³n fue buena, pero tal declaraciΓ³n (particularmente a ese nivel) fue incorrecta. No dudo que generΓ³ desconcierto en muchos de los que la oΓ­mos de primera mano, a la vez que generΓ³ confusiΓ³n en los alumnos que ahΓ­ se encontraban: β€œΒΏQuΓ© somos entonces? ΒΏSomos ambas cosas? ΒΏun poco de cada una? ΒΏninguna de ellas?” – se preguntaron muchos. Y surgiΓ³ de ello una muy buena pregunta: ΒΏDebemos definirnos por uno u otro bando, o basta con minimizar o hasta ignorar las diferencias en nombre de la unidad?

En un tiempo, las Asambleas de Dios de Estados Unidos, la mayor de las denominaciones pentecostales, vacilΓ³ al definir su postura y este le pasΓ³ una factura elevada. La declaraciΓ³n de 1978 sobre soteriologΓ­a fue bastante vaga, lo cual llevΓ³ a muchos a una crisis de identidad en materia soteriolΓ³gica que abriΓ³ las puertas al calvinismo. Esta ambigΓΌedad puede verse incluso en los libros de texto que se utilizaban en ese entonces para impartir la materia de teologΓ­a en los institutos bΓ­blicos de las Asambleas de Dios. La TeologΓ­a BΓ­blica y SistemΓ‘tica de Pearlman afirmaba:

β€œLas posiciones fundamentales respectivas del calvinismo y el arminianismo se enseΓ±an en las Sagradas Escrituras. El calvinismo exalta la gracia de Dios como la fuente ΓΊnica de salvaciΓ³n, y tambiΓ©n lo hace la Biblia. El arminianismo recalca el libre albedrΓ­o del hombre y su responsabilidad, y asΓ­ lo hace tambiΓ©n la Biblia. La soluciΓ³n prΓ‘ctica consiste en evitar los extremos que no son bΓ­blicos de ambos puntos de vista, y de abstenerse de fijar un punto de vista en antagonismo con el otro, puesto que cuando dos doctrinas bΓ­blicas se colocan en oposiciΓ³n la una de la otra, el resultado es una reacciΓ³n que conduce al error. Β«

Pero ΒΏCuΓ‘l error? Pearlman continΓΊa:

Β«Pongamos por ejemplo: el Γ©nfasis excesivo en lo que respecta a la soberanΓ­a de Dios y su gracia en la salvaciΓ³n puede conducir a una vida negligente, descuidada, puesto que si una persona es convencida de que su conducta y rectitud no tiene nada que ver con su salvaciΓ³n, quizΓ‘ se haga negligente. Por otra parte, el recalcar el libre albedrΓ­o del hombre y su responsabilidad, en reacciΓ³n contra el calvinismo, puede poner a la gente bajo el yugo del legalismo, y robarle todas las seguridades que tiene. La licencia y el desenfreno por una parte, y el legalismo por la otra son los extremos que deben de evitarse.” (Myer Pearlman, TeologΓ­a BΓ­blica y sistemΓ‘tica, Editorial Vida, VigΓ©sima primera impresiΓ³n, 1990, p. 80, versΓ­on digital).

Sin duda, Pearlman no llegΓ³ a comprender muy bien ni el calvinismo ni el arminianismo, o simplemente confundiΓ³ ambos sistemas con las caricaturizaciones que de los mismos se hacΓ­a en su Γ©poca. Este es un error bastante comΓΊn aΓΊn hoy en dΓ­a, pues muchos confunden el calvinismo con la gracia barata, la doctrina del Β«salvo siempre salvoΒ» u otra cosa parecida; o el arminianismo con el pelagianismo, el semipelagianismo o algΓΊn sistema basado en la salvaciΓ³n por obras.

Ni el calvinismo conduce a Β«la licencia y el desenfrenoΒ» (de hecho a veces puede ser muy legalismo) ni el arminianismo nos arrastra al legalismo (el arminianismo, como teologΓ­a de la gracia, niega toda forma de salvaciΓ³n por obras o mΓ©rito propio).

No fue sino hasta que las Asambleas de Dios cayeron en cuenta de lo que llamaron Β«la creciente popularidad de la teologΓ­a reformada entre los ministros mΓ‘s jΓ³venes y los estudiantes que se preparan para el ministerioΒ», que por fin enmendaron la plana y renunciaron a la ambigΓΌedad. La TeologΓ­a SistemΓ‘tica: Una perspectiva pentecostal, editada por Stanley M. Horton, buscΓ³ corregir el desliz de Pearlman:

β€œLas diferencias entre calvinismo y arminianismo son evidentes. Para los arminianos, Dios sabe de antemano quiΓ©nes van a responder positivamente a la gracia que Γ‰l ofrece, y es a Γ©stos a quienes predestina a compartir sus promesas. En otras palabras, Dios predestina que todos los que escojan libremente su salvaciΓ³n provista en Cristo y continΓΊen viviendo para Γ‰l van a compartir sus promesas. En potencia, JesΓΊs hace expiaciΓ³n por todos los seres humanos, y de manera efectiva, por aquΓ©llos que respondan a la bondadosa oferta divina de salvaciΓ³n, una oferta a la que se pueden resistir. Si responden aceptando la gracia de Dios, es por iniciativa de la gracia, y no solamente por la voluntad humana. La perseverancia estΓ‘ condicionada por un continuar viviendo la fe cristiana, y es posible caer de esa gracia, aunque Dios no permita que nadie caiga con facilidad… La mayorΓ­a de los pentecostales tienden a seguir el sistema arminiano de teologΓ­a, viendo la necesidad de respuesta al evangelio y al EspΓ­ritu Santo por parte de la persona.” (Stanley M. Horton, TeologΓ­a SistemΓ‘tica: Una perspectiva pentecostal, Editorial Vida, p. 46).

En una declaraciΓ³n oficial de las Asambleas de Dios, titulada Β«Una respuesta de las Asambleas de Dios a la teologΓ­a reformadaΒ» (adoptada por el presbiterio general en sesiΓ³n el 1-3 de agosto de 2015) leemos:

Β«La posiciΓ³n que mantiene… las Asambleas de Dios se denomina arminianismo, por Jacobo Arminio (1560–1609). El arminianismo fue luego desarrollado por Juan Wesley…Β» (VΓ©ase: https://ag.org/es-ES/Beliefs/Position-Papers/Reformed-Theology-Response-of-the-AG-Position-Paper)

El daΓ±o, sin embargo, ya estaba hecho, y mucho aΓΊn hoy siguen cometiendo el error de Pearlman. Pero la ambigΓΌedad de Pearlman y otros teΓ³logos pentecostales no es la ΓΊnica razΓ³n de esta crisis en la identidad soteriolΓ³gica pentecostal. TambiΓ©n debemos reconocer que, a lo largo de los siglos, los calvinistas han vilipendiado con tanto Γ©xito el arminianismo que las personas que son arminianos tienen miedo de decirlo o se avergΓΌenzan de ello.

NO ESTÁ MAL SER IRΓ‰NICOS, PERO NO A COSTA DE LA VERDAD

Coloquialmente, ser irΓ©nico es ser amable, gentil e incluso complaciente. En la historia de la teologΓ­a protestante, el tΓ©rmino a menudo alude a aquellos que buscan la interacciΓ³n caritativa con los demΓ‘s como personas hechas a imagen de Dios, aun cuando piensen diferente a nosotros en aspectos secundarios. Esto, sin duda, es una virtud y un deber cristiano.

Pero si bien buscar la paz y la unidad es una meta loable, estas cosas jamΓ‘s deberΓ­an buscarse a toda costa, incluso de la verdad. Ser irΓ©nico no implica negar lo evidente, renunciar a la coherencia o volverse intelectualmente ciego o hasta deshonesto. Mirar para otro lado y fingir que dos opuestos en realidad no se oponen no solo es falso, sino tambiΓ©n bastante ingenuo.

Lo anterior es especialmente cierto cuando el tema a discutir son las diferencias ente el calvinismo y el arminianismo. A menudo se dice que ambos sistemas pueden llegar a ser compatibles, pero eso es mΓ‘s un anhelo ingenuo que una realidad. β€œEl problema β€” dicen algunos β€” es con el hipercalvinismo, no con el calvinismo en sΓ­.” Esa fue la afirmaciΓ³n que oΓ­ en el congreso de institutos bΓ­blicos antes mencionado. Incluso algunos calvinistas no vacilan en llamar herejΓ­a al hipercalvinismo; por ejemplo, Josh Buice (un calvinista β€œmoderado”) afirma:

β€œEl hipercalvinismo es un tΓ©rmino tΓ©cnico para una visiΓ³n extrema y no bΓ­blica que rechaza cualquier necesidad de que los cristianos participen en misiones y evangelismo. En pocas palabras, los hipercalvinistas prohΓ­ben la predicaciΓ³n del evangelio y la oferta de salvaciΓ³n para los no elegidos. Tales personas creen que Dios ha elegido personas en Cristo en la eternidad pasada y que lograrΓ‘ sus resultados sin la ayuda de Su pueblo. El hipercalvinismo es una herejΓ­a y debe ser rechazada… La diferencia entre el calvinismo y el hipercalvinismo es la distancia entre el cielo y el infierno. El calvinismo estΓ‘ lleno de vida y pasiΓ³n por Dios y desea hacer que la gloria de Dios brille entre las naciones. El hipercalvinismo es una herejΓ­a sin vida que condena a la gente al infierno, mata al evangelismo y arruina las iglesias… El calvinismo proclama el verdadero evangelio mientras que el hipercalvinismo no proclama ningΓΊn evangelio en absoluto.”[1]

Estoy en total acuerdo con Buice en lo siguiente: el hipercalvinismo es una herejΓ­a sin vida que condena a la gente al infierno. Concuerdo tambiΓ©n en que mata el evangelismo (prefiere el sectarismo proselitista entre otros cristianos) y sΓ­, definitivamente arruina las iglesias.

En lo que disiento de Buice es mΓ‘s bien en su intelectualmente deshonesta reducciΓ³n de lo que es el hipercalvinismo. El hipercalvinismo es mΓ‘s que una simple oposiciΓ³n a β€œla predicaciΓ³n del evangelio y la oferta de salvaciΓ³n para los no elegidos.” Tal oposiciΓ³n existe, pero no es casual, es mΓ‘s bien consecuencia de su teologΓ­a; teologΓ­a que comparte con el supuesto calvinismo del cual Buice busca desligarlo. La matriz de los diversos calvinismos es, en esencia, la misma.

La herejΓ­a llamada hipercalvinismo es, segΓΊn el Nuevo Diccionario de TeologΓ­a, un desbalance teolΓ³gico surgido en el siglo XVIII entre algunos reformados europeos, principalmente en Inglaterra, que β€œenfatiza la [doctrina de la] gracia irresistible a tal extensiΓ³n que parece que no hay necesidad real de evangelizar.”[2] El sobrevalorado teΓ³logo reformado R.C. Sproul, en su libro Escogidos por Dios, seΓ±ala incluso que al hipercalvinismo serΓ­a mejor llamado β€œanti-calvinismo”, pues se opone a las premisas bΓ‘sicas del β€œsano calvinismo”, pero ΒΏEs asΓ­ realmente?

Hoy en dΓ­a se nos habla de tres formas bΓ‘sicas (sin duda hay mΓ‘s) de calvinismo. Todas ellas, como veremos, son incompatibles con la teologΓ­a arminiana, asΓ­ como con la teologΓ­a patrΓ­stica pre-agustiniana y con las claras afirmaciones de las Escrituras:

  • HIPERCALVINISMO: El cual se define como la Β«escuela del calvinismo supralapsario de cinco puntos que exalta en demasΓ­a la soberanΓ­a de Dios al punto de sobreenfatizar la voluntad secreta de Dios sobre la voluntad revelada [de Dios] y la eternidad en el tiempo, que minimiza la responsabilidad del hombre, en particular con respecto a la negaciΓ³n de la palabra ‘oferta’ en relaciΓ³n con la predicaciΓ³n del Evangelio de una expiaciΓ³n acabada y limitada, socavando asΓ­ el deber universal de los pecadores de creer en salvaciΓ³n con la seguridad de que el SeΓ±or Jesucristo muriΓ³ por ellos.”[3] AsΓ­ pues, el hipercalvinismo razona que la suficiencia de la expiaciΓ³n no se extiende mΓ‘s allΓ‘ de su eficiencia, constituyendo una negaciΓ³n de la gracia suficiente en la expiaciΓ³n para todas las personas, negando, por lo tanto, el ofrecimiento indiscriminados del evangelio a todas las personas y y el deber de arrepentirse y creer.
  • CALVINISMO ORTODOXO: A diferencia del β€œhipercalvinismo”, el Β«calvinismo ortodoxoΒ» razona que Cristo sufriΓ³ lo suficiente por todo el mundo, pero eficientemente sΓ³lo por los elegidos. El calvinismo enseΓ±a (al menos teΓ³ricamente) tanto la soberanΓ­a de Dios en la salvaciΓ³n como la responsabilidad humana que todos tenemos ante Γ‰l. Esto resulta contradictorio si se tiene en cuenta que el calvinismo enseΓ±a que β€œla sabidurΓ­a, poder, santidad, verdad, y justicia de que estaba revestido, y dotado [AdΓ‘n, y por consiguiente toda su descendencia] fueron sustituidos por la ceguera, la debilidad, la inmundicia, la vanidad, y la injusticia”,[4] lo cual vuelve imposible que el hombre pueda responder libremente al llamado de Dios a menos que sea uno de los escogidos.

En otras palabras, el β€œcalvinismo ortodoxo” enseΓ±a que β€œLa muerte de Cristo paga por todos los pecados de los que han sido elegidos. El perdΓ³n de los pecados estΓ‘ disponible para todos los pecadores, pero solo paga por aquellos que el Padre ha predestinado desde la fundaciΓ³n del mundo. Esta doctrina tambiΓ©n es conocida como expiaciΓ³n especΓ­fica o particular”.[5] Y aunque afirma la libre oferta del Evangelio para todos, esto no es mΓ‘s que un mal chiste, pues reconoce que β€œesto significa que si Dios ha elegido a alguien, no hay forma en que esa persona no llegue a ser salva”,[6] pues: β€œTodos los que Dios predestinΓ³ para vida, y solo esos, Γ‰l se place, en su tiempo, llamar efectivamente por Su Palabra y el EspΓ­ritu…” (ConfesiΓ³n de Fe de Westminster, CapΓ­tulo 10, I).

Aunque el β€œcalvinismo ortodoxo” busca desligarse del hipercalvinismo, su matriz teolΓ³gica lo obliga a caer en contradicciones. El Canon de Dort nos dice, β€œPor consiguiente, todos los hombres son concebidos en pecado, y al nacer como hijos de ira, incapaces de algΓΊn bien saludable o salvΓ­fico, e inclinados al mal, muertos en pecados y esclavos del pecado; y no quieren ni pueden volver a Dios, ni corregir su naturaleza corrompida, ni por ellos mismos mejorar la misma, sin la gracia del EspΓ­ritu Santo, que es quien regenera” (Canon de Dort, CapΓ­tulo 3-4, IIL).

ΒΏEn dΓ³nde reside la contradicciΓ³n? ΒΏAcaso los arminianos no creen tambiΓ©n en la depravaciΓ³n total? SΓ­, los arminianos creemos en la depravaciΓ³n total al igual que los calvinistas. El problema, y la contradicciΓ³n en el calvinismo ortodoxo, reside en el hecho de que sΓ³lo los escogidos, aquellos que fueron elegidos incondicionalmente, podrΓ‘n atender al llamado de arrepentirse y creer al Evangelio. En ellos la gracia opera de forma irresistible, y solo para ellos. AdemΓ‘s, la expiaciΓ³n sΓ³lo serΓ‘ eficaz para ellos, no para el resto. Entonces ΒΏCuΓ‘l es la diferencia real? O es que el β€œcalvinismo ortodoxo” es simplemente calvinismo misionero/evangelΓ­stico/proselitista? Β‘QuΓ© gran diferencia!

La ConfesiΓ³n de Westminster, un breve resumen teolΓ³gico apologΓ©tico del credo β€œcalvinista ortodoxo” promulgado en 1646, afirma: β€œPor el decreto de Dios, para la manifestaciΓ³n de Su gloria, algunos hombres y Γ‘ngeles son predestinados para vida eterna; y otros son preordenados para muerte eterna” (ConfesiΓ³n de Westminster, CapΓ­tulo 3, IV).

ΒΏPodemos notar las implicaciones de tal doctrina? El hipercalvinismo cuando menos es honesto y lleva las implicaciones lΓ³gicas de su doctrina hasta las ΓΊltimas consecuencias. El β€œcalvinismo ortodoxo” es deshonesto, pues ofrece el mensaje de salvaciΓ³n a todos, aΓΊn creyendo que no todos han sido escogidos para salvaciΓ³n ni todos podrΓ‘n aceptar el Evangelio, arrepentirse y creer, pues este es un don que sΓ³lo estΓ‘ reservado para los escogidos. Escudarse en la falacia de que β€œnosotros no sabemos quienes son los elegidos y por lo tanto debemos predicarles a todos” no resuelve el asunto, solo lo convierte en hipocresΓ­a piadosa.

AΓΊn si un β€œrΓ©probo” optara (hipotΓ©ticamente) por arrepentirse, creer y seguir el Evangelio, Dios mismo no aceptarΓ­a sus esfuerzos. La doctrina calvinista ortodoxa afirma: β€œA quienes Dios ha aceptado en su Amado, y que han sido llamados eficazmente y santificados por su EspΓ­ritu, no pueden caer ni total ni definitivamente del estado de gracia, sino que ciertamente han de perseverar en Γ©l hasta el fin, y serΓ‘n salvados eternamente. … Esta perseverancia de los santos depende no de su propio libre albedrΓ­o, sino de la inmutabilidad del decreto de elecciΓ³n, que fluye del amor gratuito e inmutable de Dios el Padre” (ConfesiΓ³n de Fe de Westminster, CapΓ­tulo 17, I,II).

ΒΏAcaso no son buenas noticias? No, no lo son. Ya que nadie mΓ‘s que los elegidos, quienes han sido predestinados para ello, pueden perseverar en la fe. Los demΓ‘s caerΓ‘n tarde o temprano ya que, al no ser elegidos, no pueden evitarlo. Calvino mismo lo afirmΓ³ asΓ­:

β€œLa experiencia muestra que los reprobados son a veces afectados de una manera tan similar a los elegidos, que incluso en su propio juicio no hay diferencia entre ellos. Por eso no es de extraΓ±ar que el ApΓ³stol les atribuya un gusto por los dones celestiales y por Cristo mismo una fe temporal. No es que perciban verdaderamente el poder de la gracia espiritual y la luz segura de la fe; pero el SeΓ±or, cuanto mejor los convenza y los deje sin excusa, les inculca un sentido de su bondad tal como se puede sentir sin el EspΓ­ritu de adopciΓ³n. Si se objetara que los creyentes no tienen un testimonio mΓ‘s fuerte que les asegure su adopciΓ³n, respondo que, aunque hay un gran parecido y afinidad entre los elegidos de Dios y los que se impresionan por un tiempo con una fe que se desvanece, sin embargo, sΓ³lo los elegidos tienen esa plena seguridad que es ensalzada por Pablo, y por la cual son capaces de clamar: Abba, Padre. Por lo tanto, asΓ­ como Dios regenera a los elegidos sΓ³lo para siempre por medio de una semilla incorruptible, asΓ­ como la semilla de vida una vez sembrada en sus corazones nunca perece, asΓ­ tambiΓ©n sella eficazmente en ellos la gracia de su adopciΓ³n, para que sea segura y firme. Pero en esto no hay nada que impida que una operaciΓ³n inferior del EspΓ­ritu siga su curso en los reprobados. Mientras tanto, se enseΓ±a a los creyentes a examinarse a sΓ­ mismos con cuidado y humildad, para que la seguridad carnal no se cuele y tome el lugar de la seguridad de la fe. Podemos aΓ±adir que los reprobados nunca tienen otro sentido de la gracia que el de la confusiΓ³n, que se aferran a la sombra en vez de a la sustancia, porque el EspΓ­ritu sella adecuadamente el perdΓ³n de los pecados sΓ³lo en los elegidos, aplicΓ‘ndolo por una fe especial a su uso. Sin embargo, se dice correctamente que los reprobados creen que Dios les es propicio, en la medida en que aceptan el don de la reconciliaciΓ³n, aunque confusamente y sin el debido discernimiento; no porque sean partΓ­cipes de la misma fe o de la regeneraciΓ³n con los hijos de Dios, sino porque, bajo un manto de hipocresΓ­a, parecen tener un principio de fe en comΓΊn con ellos. Ni siquiera niego que Dios ilumine sus mentes hasta este punto, que reconozcan su gracia; pero esa convicciΓ³n la distingue del testimonio peculiar que da a sus elegidos a este respecto, de que los reprobados nunca alcanzan el resultado completo o la realizaciΓ³n. Cuando se muestra propicio a ellos, no es como si los hubiera rescatado verdaderamente de la muerte y los hubiera tomado bajo su protecciΓ³n. SΓ³lo les da una manifestaciΓ³n de su actual misericordia. SΓ³lo en los elegidos implanta la raΓ­z viva de la fe, para que perseveren hasta el final. AsΓ­ nos deshacemos de la objeciΓ³n de que, si Dios muestra su gracia, Γ©sta debe perdurar para siempre. No hay nada incompatible con el hecho de que Γ©l ilumine a algunos con un sentido presente de gracia, que despuΓ©s se demuestra evanescente.”[7]

MΓ‘s tarde escribe de nuevo:

β€œAdemΓ‘s de esto [el llamado universal] hay un llamado especial que, en su mayor parte, Dios otorga a los creyentes solamente, cuando por la iluminaciΓ³n interna del EspΓ­ritu hace que la palabra predicada se arraigue profundamente en sus corazones. A veces, sin embargo, la comunica tambiΓ©n a aquellos a los que ilumina sΓ³lo por un tiempo, y que despuΓ©s, en justo castigo por su ingratitud, abandona y golpea con mayor ceguera.”[8]

Es evidente que Calvino intentaba tapar un hueco en su teologΓ­a con tales declaraciones. En el proceso, sin embargo, abriΓ³ otro hueco mayor: RobΓ³ a los adherentes al calvinismo toda certeza y seguridad de su salvaciΓ³n. ΒΏPor quΓ©? El teΓ³logo calvinista C. Michael Patton ilustrΓ³ perfectamente este punto al afirmar que:

Β«PodrΓ­a tener una fe falsa, pero no creo que la tenga. Este noventa por ciento de seguridad tendrΓ‘ que ser suficiente. El testimonio del EspΓ­ritu que tengo hoy es suficiente para hoyΒ»[9]

ΒΏNoventa por ciento seguro de ser salvo? Β‘Es en serio! ΒΏDeberΓ­amos conformarnos con eso? No, no deberΓ­amos. Pero los β€œcalvinistas ortodoxos” (y de hecho, ningΓΊn calvinista de cualquier tipo) puede aspirar a mΓ‘s:

β€œLa seguridad del calvinista se borra por el hecho de que Dios ordena la salvaciΓ³n ilusoria de las personas aparentemente salvas. Esto los convierte en un subconjunto especial de los condenados. En el calvinismo, Dios se glorifica a sΓ­ mismo al condenar a los β€˜eternamente reprobados’. Pero las personas aparentemente salvas tienen el privilegio ΓΊnico de β€˜glorificar’ a Dios en sus vidas terrenales, al parecer salvas en su camino al Infierno. Debido a que Dios ha preordenado esto, no hay nada que una persona aparentemente salva pueda hacer. Β‘Dios ha ordenado la ilusiΓ³n! Por supuesto, esto plantea otra pregunta: ΒΏPor quΓ© Dios (quien es Γ‰l mismo la verdad) ordena tal ilusiΓ³n? ΒΏCΓ³mo puede Dios ser veraz si preordena incondicionalmente las ilusiones? ΒΏY quΓ© clase de Dios podrΓ­a o podrΓ­a ordenar tal ilusiΓ³n por el bien de Su gloria?”[10]

Si Dios es capaz de crear la ilusiΓ³n de salvaciΓ³n en un rΓ©probo, la implicaciΓ³n lΓ³gica de esto es que Dios puede mentir o engaΓ±ar, lo cual va en contra del carΓ‘cter revelado de Dios en las Escrituras (Romanos 3:4, NΓΊmeros 23:19). Difamar el carΓ‘cter de Dios y sus atributos para justificar la teologΓ­a defectuosa de Calvino es injustificable. Pero eso es precisamente lo que hace el β€œcalvinismo ortodoxo”, un sistema que se jacta de ser lΓ³gico, coherente y de dar la gloria a Dios en todo. ΒΏEstΓ‘ tan lejos el β€œcalvinismo ortodoxo” del β€œhipercalvinismo” que llaman herejΓ­a? SΓ³lo cosmΓ©ticamente. Es mΓ‘s bien otro β€œdesbalance teolΓ³gico” mΓ‘s moderado o proselitista que el hipercalvinismo y que, en espΓ­ritu irΓ©nico y por su amplia aceptaciΓ³n y tradiciΓ³n protestante nos negamos a llamar herejΓ­a.

El verdadero problema con el calvinismo, sea hipercalvinismo o calvinismo ortodoxo, reside en las mal llamadas β€œdoctrinas de la gracia”, mejor conocidas por el acrΓ³nimo TULIP [T: DepravaciΓ³n total (Total depravity); U: ElecciΓ³n incondicional (Unconditional election); L: ExpiaciΓ³n limitada (Limited atonement); I: Gracia irresistible (Irresistible grace); P: Perseverancia de los santos (Perseverance of the saints)], el cual se dice que β€œabarca de manera simplificada y concreta la teologΓ­a reformada.”[11] En tanto estas sean sostenidas tal cual (y me temo que siempre serΓ‘ asΓ­, o el calvinismo dejarΓ­a de ser calvinismo), cualquier reconciliaciΓ³n entre la teologΓ­a arminiana y la calvinista (o cualquier amalgama de estas) serΓ‘ imposible.

  • NEOCALVINISMO: El blog calvinista Cristiano Reformado, en su artΓ­culo titulado β€œCaracterΓ­sticas Del Nuevo Calvinismo”, define el neocalvinismo (o lo que Γ©l llama β€œTeologΓ­a Reformada”) como:
β€œUn despertar de las histΓ³ricas doctrinas de la Gracia Soberana, que no es que hubieran desaparecido, pero que habΓ­an dejado de ser las preeminentes para dar paso a posturas cristianas mΓ‘s cercanas a la Β«responsabilidad humanaΒ» en la salvaciΓ³n, es un movimiento entonces antiguo que viene a renacer en este tiempo… Se podrΓ­a decir que el Nuevo Calvinismo es un abanico de colores ya que es amplio en sus manifestaciones, en cuanto a formas y doctrinas no fundamentales.”[12]

ΒΏQuiΓ©nes son los principales promotores de este nuevo calvinismo? Cristiano Reformado agrega:

β€œPodrΓ­amos hablar por ejemplo de CoaliciΓ³n por el Evangelio (TGC – The Gospel Coalition), que se iniciΓ³ en 2007 con una conferencia encabezada por el Dr. Don Carson, Dr. Tim Keller y el Dr. John Piper, fue un evento significativo, pues CoaliciΓ³n, se ha convertido en una red internacional de trabajo mutuo, educaciΓ³n, cooperaciΓ³n ministerial y publicidad para el movimiento calvinista. CoaliciΓ³n, ademΓ‘s de los tres antes mencionados, cuenta con otros nombres conocidos como el pastor dominicano Miguel NΓΊΓ±ez (Iglesia Bautista Internacional), Matt Chandler (Acts 29) , Sugel Michelen (Iglesia BΓ­blica del SeΓ±or Jesucristo), el Dr. Wayne Grudem (co-fundador de The Council on Biblical Manhood and Womanhood ), Mark Dever (Ministerio 9Marks), Kevin DeYoung (Iglesia Christ Covenant,) , David Platt (McLean Bible Church) , Al Mohler (presidente del Southern Baptits Theological Seminary), Nicolas Tranchini (Agencia misionera SERVE International en EspaΓ±a) y otros que han cooperado con este ministerio en conferencias o trabajos de cooperaciΓ³n como Paul Washer (Agencia misionera Heartcry) , David BarcelΓ³ (Iglesia EvangΓ©lica de la Gracia en Barcelona) o John Macarthur (Grace Community Church) entre otros.”

En otras palabras, el neocalvinismo (Young Calvinism, Restless Calvinism, o Reformed Movement) es mΓ‘s de lo mismo. El TULIP, raΓ­z de todos los males teolΓ³gicos del hipercalvinismo y el calvinismo β€œortodoxo”, es reafirmado, lo cual implica que no hay un cambio real en las implicaciones lΓ³gicas y teolΓ³gicas de dicho sistema aunque se pretenda minimizarlas, negarlas o plantearlas de otra manera. Sigue siendo β€œla misma mona pero en diferente rama.”

ΒΏQuΓ© hay de nuevo entonces en el β€œnuevo calvinismo”? Se han observado algunas diferencias entre los neocalvinistas y los calvinistas ortodoxos. John Piper, por ejemplo, ha identificado lo que Γ©l considera que son 7 diferencias principales entre los dos: 1) El nuevo calvinismo es complementarianista y no igualitario; 2) El nuevo calvinismo usa formas contemporΓ‘neas de mΓΊsica; 3) El nuevo calvinismo es popular entre los bautistas; 4) El nuevo calvinismo es popular tambiΓ©n entre los carismΓ‘ticos; 5) Los libros de Jonathan Edwards ocupan un lugar destacado, ademΓ‘s de los de Juan Calvino y los β€œpuritanos divinos”; 6) El nuevo calvinismo estΓ‘ comprometido con el uso de Internet y las redes sociales para comunicarse, siendo altamente proselitista; 7) El nuevo calvinismo incluye multiculturalismo.[13]

Para aquellos que lo ven desde afuera, el neocalvinismo es, teolΓ³gicamente, fatalista como sus predecesores, cristolΓ³gicamente subordinacionista, promotor de la salvaciΓ³n por seΓ±orΓ­o y defensor de un nuevo legalismo neopuritano.[14] Este nuevo calvinismo afirma tener un Γ©nfasis misionero, y busca ser relevante en medio de las culturas donde se han de plantar iglesias. Aunque la mayorΓ­a de sus lΓ­deres son cesacionistas, otros son abiertamente carismΓ‘ticos y han pentecostalizado su liturgia como β€œanzuelo” para ganar adeptos entre las nuevas generaciones y poder, incluso, extraer miembros de iglesias arminianas y pentecostales. Cabe destacar que la infiltraciΓ³n y la β€œpesca de nuevos adherentes entre evangΓ©licos de otras denominaciones” una prΓ‘ctica comΓΊn y ampliamente aceptada en estos grupos.

MÁS QUE SUPRALAPSARIANISMO E INFRALAPSARIANISMO

Para algunos, las diferencias entre arminianismo y calvinismo no son reales, sino mΓ‘s bien aparentes. El problema. Insisten, es entre el calvinismo supralapsario y el arminianismo; no entre el calvinismo infralapsario y el calvinismo como tal. El arminianismo y el calvinismo infralapsario podrΓ­an, segΓΊn ellos, ser compatibles. En cuanto a este tema, debo decir que afirmar tal cosa es demasiado ingenuo. El infralapsarianismo y el supralapsarianismo son, como lo dije antes del hipercalvinismo, el calvinismo ortodoxo y el neocalvinismo, β€œla misma mona en distinta rama”.

ΒΏPor quΓ©? Porque la negaciΓ³n de la responsabilidad humana, expresada en parte en la doctrina calvinista de la gracia irresistible, la elecciΓ³n incondicional de algunos pocos escogidos, el rechazo incondicional de los rΓ©probos y la expiaciΓ³n limitada, entre otras, sigue vigente tanto en el supralapsarianismo como en el infralapsarianismo. El TULIP, esa pared divisoria entre calvinistas y arminianos sigue de pie. Un reconocido sitio web calvinista define supralapsarianismo e infralapsarianismo de la siguiente manera:

β€œEl supralapsarianismo sostiene que Dios planificΓ³ su actuaciΓ³n procediendo desde el fin o la meta que tuvo en mente hasta los medios necesarios para conseguirlo. Esta postura supone el siguiente orden lΓ³gico en el plan eterno de Dios: (1) Glorificarse a sΓ­ mismo en la predestinaciΓ³n (elecciΓ³n y reprobaciΓ³n); (2) Crear los seres humanos; (3) Permitir la caΓ­da (lapsum); (4) Justificar a los elegidos por medio de Cristo y condenar a los reprobados. En cambio, el infralapsarianismo sostiene que el decreto de Dios sigue mΓ‘s bien un orden similar a su ejecuciΓ³n en la historia. SegΓΊn esta postura, sus decisiones siguieron este orden lΓ³gico: (1) Crear los seres humanos; (2) Permitir la caΓ­da (lapsum); (3) Predestinar para salvaciΓ³n a algunos y dejar a otros en pecado (elecciΓ³n y reprobaciΓ³n); (4) Justificar a los elegidos en Cristo y condenar a los demΓ‘s. Resumiendo: la postura supralapsariana coloca la decisiΓ³n de predestinar lΓ³gicamente antes de la de permitir la caΓ­da, y la postura infralapsariana la coloca despuΓ©s.”[15]

Este cambio en el orden lΓ³gico no es tan significo como parece. Mucho menos harΓ‘ compatible el arminianismo y el calvinismo. De hecho, fue el infralapsarianismo el que condenΓ³ al arminianismo ΒΏO es que hemos olvidado que, segΓΊn las mismas fuentes calvinsitas, esa fue la postura de Dort?

β€œLa mayorΓ­a de los reformados se inclinan por la postura infralapsariana. Esta es la postura en la ConfesiΓ³n de fe de Westminster y los CΓ‘nones de Dort. No obstante, nunca se ha excluido el supralapsarianismo dentro de la tradiciΓ³n reformada.”[16]

Ambas posturas, por muy suavizadas que quieran presentarse, son diametralmente opuestas a la teologΓ­a arminiana, ambas son deterministas. AsΓ­ pues:

β€œLa diferencia entre estas dos posturas no se trata de si Dios decretΓ³ o no la entrada del pecado en el mundo. La postura calvinista cree que Dios planificΓ³ todo lo que pasa en la historia, inclusive el pecado…  la diferencia entre la postura supralapsariana y la infralapsariana tiene que ver con el orden lΓ³gico del decreto, con la relaciΓ³n lΓ³gica entre las decisiones que Dios tomΓ³ en la eternidad pasada.”[17]

Decir que no somos β€œcalvinistas ni arminianos sino bΓ­blicos”, o que ambos sistemas son compatibles no soluciona el problema. Solo pone en evidencia la ignorancia de quien hace tal afirmaciΓ³n y su desconocimiento de ambos sistemas. Aquellos que somos responsables de la formaciΓ³n de nuevos pastores y maestros, a travΓ©s de seminarios o institutos bΓ­blicos, deberΓ­amos estudiar bien el tema y ser francos, asΓ­ como particularmente cuidadosos en nuestras declaraciones. AsΓ­ evitaremos generar confusiΓ³n en nuestros alumnos, lo cual los colocarΓ­a en una situaciΓ³n problemΓ‘tica y los expondrΓ­a a ser engaΓ±ados y engaΓ±adores de otros.

O creemos que el SeΓ±or β€œes paciente para con [todos], no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9, LBLA) y que β€œDios amΓ³ tanto al mundo que dio a su ΓΊnico Hijo, para que todo el que crea en Γ©l no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16, NTV); o creemos que Dios ha escogido incondicionalmente a unos pocos (los ΓΊnicos que desea que se salven), que JesΓΊs muriΓ³ por unos pocos (los cuales serΓ‘n los ΓΊnicos que podrΓ‘n responder a la gracia pues los demΓ‘s estΓ‘n reprobados) y que solo Γ©stos, y nadie mΓ‘s, podrΓ‘n perseverar en la fe. Ambas declaraciones no pueden ser verdaderas a la vez.

Algunos Β«maestrosΒ» pentecostales caen este error de ambigΓΌedad por ignorancia (imperdonable en un maestro cuya meta debe ser la preparaciΓ³n y actualizaciΓ³n continuas) y otros por malicia (deslealtad hacia la denominaciΓ³n a la cual dicen pertenecer o intereses ocultos en llevar a su denominaciΓ³n por un rumbo distinto), lo cual es inexcusable. Β‘Somos una cosa o la otra! No hay espacio para la tibieza en esto (no si deseamos ser coherentes, verdaderamente bΓ­blicos y fieles a nuestra herencia pentecostal y arminiana).

Declarar que no somos una cosa o la otra, o que ambas son igualmente vΓ‘lidas y perfectamente compatibles, incluso creer que el problema es solo el hipercalvinismo, es abrir las puertas al error. Un error en el cual nuestros jΓ³venes ministros caerΓ‘n en un vacΓ­o o carencia de identidad teolΓ³gica que los harΓ‘ presas fΓ‘ciles del calvinismo y otros bichos raros.

ACERCA DEL AUTOR:

* Fernando E. Alvarado es escritor, pastor y maestro. Nacido el 19 de Abril de 1980 en la Ciudad de Sonsonate, El Salvador. Licenciada en Ciencias de la EducaciΓ³n, especialidad en Ciencias Sociales de la Universidad de Sonsonate. Graduado en TeologΓ­a del Instituto BΓ­blico Betel de las Asambleas de Dios, Anexo Chalatenango Norte y especializado en Misiones en el Centro de CapacitaciΓ³n Misionera (CCM) de la Ciudad de Guatemala. TambiΓ©n cuenta con diplomados en FonΓ©tica, Misiones Transculturales y ComunicaciΓ³n Transcultural otorgados por el Centro de FormaciΓ³n Misionera de las Asambleas de Dios de El Salvador (CAMAD). El pastor Alvarado tambiΓ©n cuenta con formaciΓ³n en teologΓ­a islΓ‘mica y diplomados en Ley Sharia otorgados por la AsociaciΓ³n Cultural IslΓ‘mica Chiita de El Salvador y la Comunidad IslΓ‘mica SalvadoreΓ±a (Sunni). TambiΓ©n es especialista en teologΓ­a mormona, habiΓ©ndose graduado del Instituto de ReligiΓ³n SUD en la Ciudad de San Salvador.
El pastor Alvarado es miembro de la Society of Evangelical Arminians (SEA).
EstΓ‘ casado con Cesia Abigail Cruz de Alvarado, tambiΓ©n pastora y ministra licenciada de las Asambleas de Dios. Es el pastor principal del Templo Cristiano Maranatha (Asambleas de Dios), una congregaciΓ³n local ubicada en la ciudad de Tejutla, Chalatenango.

REFERENCIAS:

[1] Josh Buice, El Calvinismo No Es Hipercalvinismo, 25 de noviembre 2017. https://evangelio.blog/2017/11/25/el-calvinismo-no-es-hipercalvinismo/

[2] Sinclair Ferguson, et. al., editors. (1988). The New Dictionary of Theology. InterVarsity Press. Hyper-Calvinism, p. 324.

[3] Wallace, Dewey D. (1996). Β«CalvinismoΒ». Diccionario histΓ³rico de Stuart England, 1603-1689 . pag. 65.

[4] Juan Calvino. (1559). InstituciΓ³n de la ReligiΓ³n Cristiana (P.165). Barcelona: FELiRe (FundaciΓ³n Editorial de Literatura Reformada).

[5] Gabriel Reyes Ordeix, ΒΏQuΓ© significan los cinco puntos del calvinismo?, 14 de septiembre de 2016. https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/que-significan-los-cinco-puntos-del-calvinismo-coalicionresponde/

[6] Ibid.

[7] Juan Calvino. InstituciΓ³n de la ReligiΓ³n Cristiana, 3.2.11. https://www.ccel.org/ccel/calvin/institutes.v.iii.html consultado el 16/06/2023.

[8] Juan Calvino. InstituciΓ³n de la ReligiΓ³n Cristiana, 3.24.8. https://www.ccel.org/ccel/calvin/institutes.v.xxv.html    consultado el 16/06/2023.

[9] IbΓ­d.

[10] Mello Gill, Sociedad de EvangΓ©licos Arminianos de LatinoamΓ©rica, La Gracia Evanescente, 19 de diciembre de 2020, https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/12/19/la-gracia-evanescente/ consultado el 16/06/2023. VΓ©ase tambiΓ©n: https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/07/29/sobre-la-seguridad-de-la-salvacion-y-la-gracia-evanescente-de-calvino/

[11] Gabriel Reyes Ordeix, ΒΏQuΓ© significan los cinco puntos del calvinismo?, 14 de septiembre de 2016. https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/que-significan-los-cinco-puntos-del-calvinismo-coalicionresponde/

[12] Carlos Alberto Paz, Cristiano Reformado, CaracterΓ­sticas del nuevo calvinismo, https://cristianoreformado7.wordpress.com/2020/09/14/caracteristicas-del-nuevo-calvinismo/ consultado el 16/06/2023.

[13] John Piper, What’s New About β€˜New Calvinism’?, desiringgod.org, EE. UU., 14 de abril de 2014. https://www.desiringgod.org/interviews/whats-new-about-new-calvinism consultado el 16/06/2023.

[14] Olson, Roger E. Against Calvinism: Rescuing God’s Reputation from Radical Reformed Theology. Zondervan Academic, 2011. VΓ©ase tambiΓ©n: Vermurlen, Brad. Reformed Resurgence: The New Calvinist Movement and the Battle Over American Evangelicalism. Oxford University Press, 2020.

[15] Matthew Leighton, Las diferencias entre el supralapsarianismo y el infralapsarianismo, 12 julio, 2018. https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/las-diferencias-supralapsarianismo-infralapsarianismo/%5D

[16] Ibid.

[17] Ibid.

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