Sobre la obra de redención, la persona y oficios de Cristo.
Autor: pensamientopentecostalarminiano
Confesión Arminiana | Capítulo VII
Sobre el pecado y miseria del hombre.
Confesión Arminiana | Capítulo VI
Sobre la providencia de Dios.
Confesión Arminiana | Capítulo V
Sobre la creación del mundo, ángeles y el hombre.
Confesión Arminiana | Capítulo IV
Sobre el conocimiento de las obras de Dios.
Confesión Arminiana | Capítulo III
Sobre la Santa y Sagrada Trinidad
Asombrados ante la eternidad de Dios
El sol y los cuerpos celestes continúan en sus órbitas siglo tras siglo. Las estaciones vienen y van en su tiempo programado; los árboles producen hojas en primavera y las pierden en el otoño. Año tras año estas cosas continúan, y nadie puede detenerlas o alterar el plan de Dios. Todo esto da fe del eterno poder de Dios y Su plan para la tierra. Un día, Él creará un nuevo cielo y una tierra nueva y ellos, como Él, continuarán hasta la eternidad. Nosotros que pertenecemos a Cristo a través de la fe, continuaremos también por la eternidad, compartiendo la eternidad de nuestro Dios a cuya imagen fuimos creados.
Confesión Arminiana | Capítulo II
Sobre el conocimiento de la esencia de Dios.
Confesión Arminiana | Capítulo I
Sobre la Sagrada Escritura, su autoridad, perfección y perspicuidad.
La Confesión Arminiana de 1621
En 1621, dos años después de que sus esperanzas de un debate libre y abierto se desvanecieran en el Sínodo de Dort, los colegas y estudiantes de Jacobo Arminio, dirigidos por Episcopius, publicaron la “Confesión o Declaración de los Pastores, que en la Federación Belga son llamados Remonstrantes, sobre los principales artículos de la religión cristiana”. Esta, la primera y quizás la más importante de las confesiones arminianas, escrita por Simon Episcopius (sucesor de Arminius en la Universidad de Leiden y líder del partido Remonstrante en Dort) y luego aprobada en una reunión de pastores Remonstrantes, proporcionó no solo una defensa de la "cinco puntos del arminianismo" condenados en Dort, sino también una declaración sucinta de toda su teología. Esta Confesión de Fe nos permite conocer de primera mano la teología de los líderes arminianos originales sin las interpretaciones intervinientes, y generalmente parciales, de sus oponentes o admiradores posteriores.