Los temas que dividen a los creacionistas de la tierra joven y antigua son complejos y significativos. Sin embargo, este asunto no debería convertirse en una prueba para la ortodoxia. En ambos lados de este debate hay mujeres y hombres piadosos. En el análisis final, los creacionistas bíblicos, tanto de la tierra joven como de la antigua, tienen mucho en común y deben trabajar juntos para defender la fiabilidad histórica de la narración del Génesis. Además, debemos tener en cuenta que el mecanismo del desarrollo de la vida en la tierra no es un problema de salvación.
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Respondiendo al Amilenialismo: Credos de la Iglesia, Patrística y Amilenialismo
En defensa de sus posturas, los amilenialistas argumentan también que, más allá de la Escritura, el amilenialismo halla respaldo en los grandes credos ecuménicos de la iglesia. Esto, sin embargo, no es del todo cierto.
Respondiendo al Amilenialismo: ¿Es el Milenio una demora innecesaria del estado eterno? (V)
A menudo los amilenialistas argumentan que no parece existir un propósito convincente para un milenio literal como es sostenido por el premilenialismo. Ellos argumentan que, una vez que la era de la iglesia haya terminado y Cristo haya regresado, ya no existe razón para demorar el comienzo del estado de eternidad. Así pues, los amilenaristas rechazan la idea de un milenio literal por considerarlo una demora innecesaria del estado eterno.
Respondiendo al Amilenialismo: Seres glorificados y pecadores viviendo juntos durante el Milenio (IV)
La idea de creyentes glorificados y pecadores viviendo juntos sobre la tierra durante el milenio nos puede sonar extraña ahora, pero ciertamente no es imposible para Dios llevar esto a cabo. Debemos comprender que Jesús vivió sobre la tierra con un cuerpo glorificado cuarenta días después de su resurrección, y aparentemente hubo muchos otros santos del Antiguo Testamento que también vivieron con cuerpos glorificados sobre la tierra durante ese tiempo (Mt 27: 53). Esto prueba que la convivencia entre seres mortales e inmortales es posible aún en un mundo como caído como caído y dominado por el pecado como el nuestro ¿Cuánto más durante la era milenial, en la cual la Tierra será restaurada y recuperará su gloria paradisíaca?
Respondiendo al Amilenialismo: ¿Habrá una o dos resurrecciones? (III)
El amilenialismo es una postura escatológica que, de manera general, enseña que el Milenio del que habla Apocalipsis 20:1-10 se refiere al tiempo presente de la iglesia, donde Cristo está reinando en un trono celestial, y que culminará con Su Segunda Venida. Dicho de otra manera, el amilenialismo es la perspectiva de que no habrá un reinado de 1000 años literal futuro de Cristo en la tierra. En cambio, el amilenialismo propone el siguiente el orden y la naturaleza de los eventos futuros: (1) Gobierno actual del Mesías en un reinado espiritual; (2) La Segunda Venida de Cristo; (3) Conjuntamente con Su venida habrá una resurrección general, y todos los cristianos recibiremos al Señor en el aire; (4) Los enemigos de Cristo serán vencidos, y será celebrado el juicio final; (5) Finalmente, el mundo actual será destruido por fuego, y los justos pasaremos a habitar en el cielo nuevo y la tierra nueva por toda la eternidad.
Objeciones al Amilenialismo
El amilenialismo afirma que el milenio de Apocalipsis 20 se está cumpliendo espiritualmente ahora entre las dos venidas de Jesucristo. Esto contrasta con la perspectiva premilenial de que el reino milenial de Jesús es futuro y terrenal. Para el amilenialista Cristo está reinando en su reino milenial ahora.
Jesucristo en el Catecismo de Heidelberg y la teología arminiana (IV)
La mayoría de religiones principales enseñan que Jesús fue un profeta, o un buen maestro, o un hombre devoto. La Biblia, sin embargo, nos dice que Jesús fue infinitamente más que un profeta, un buen maestro, o un hombre devoto. La Biblia nos presenta a Jesucristo como Dios en la carne, nuestro Maestro y Ejemplo Perfecto, nuestro Intercesor, Mediador ante el Padre, Sumo Sacerdote, Rey venidero y futuro Juez Universal. La cristología arminiana considera a Jesucristo como la segunda persona de la Santísima Trinidad, el Hijo, la Palabra o Verbo del Padre, quien se encarnó por obra del Espíritu Santo y se hizo hombre. Esta es también la doctrina formulada en el Catecismo de Heidelberg.
El Catecismo de Heidelberg y la doctrina arminiana sobre Dios (III)
Dios es el creador y el sustentador de todos y de todo. Él es eterno, infinito e inmutable en su poder y perfección, bondad y gloria, sabiduría, justicia, y verdad. Nada sucede si no es a través de Él y por su voluntad. Ninguna mente humana puede comprender completamente "qué" es Dios, sin embargo, lo que se ha revelado proporciona un conocimiento abrumador de nuestro Creador que, con razón, conduce a la adoración, el amor y el servicio al único y verdadero Dios.
Arminianismo, credos, confesiones y catecismos
Ante los ataques de sus enemigos que lo acusaban de pelagianismo, Jacobo Arminio siempre insistió en que sus enseñanzas se enmarcaban dentro de los límites de los credos de la iglesia reformada, particularmente del Catecismo de Heidelberg y la Confesión Belga. No obstante, y a pesar de tal adhesión, de todos es conocido que Arminio jamás vio tales confesiones como infalibles. Arminio se opuso a la idea de que las normas doctrinales escritas por los hombres pudieran tener autoridad sobre el sistema de predicación y creencia de la iglesia.
Jacobo Arminio, el teólogo reformado
¿Sabías que Jacobo Arminio vivió y murió considerándose a sí mismo un fiel reformado? Jacobo Arminio es el más conocido fundador de la escuela “anticalvinista” en la teología protestante reformada, de tal modo que su nombre dio origen al arminianismo como denominación que representaba su ideología, aunque al principio sus seguidores eran llamados “remonstrants”, debido al célebre documento de cinco puntos en el que disentían con Calvino, llamado Remonstratioe (1560).